martes, 29 de junio de 2010

Aimée Leduc - Cara Black

Aimée Leduc es detective privada en París. Es propietaria de la agencia "Leduc detective", situada en la rue du Louvre, especializada en delitos informáticos y seguridad.

Es hija de un flic (policía) que falleció hace 5 años en una explosión, aún sin aclarar, en la Place Vendôme. Su madre fue una activista radical norteamericana que abandonó la familia cuando Aimée tenía 8 años.

Vive en la Île de St. Louis, en un apartamento en un edificio del siglo XVII. Tiene un perro bichón frisé llamado Miles Davis. Viste pantalón de cuero, zapatos de tacón y plumífero o modelos vintage de Saint Laurent o Schiaparelli que encuentra en los mercadillos. Un reloj de Tintin adorna su muñeca. Suele enamorarse de chicos malos.

Su socio de despacho es René Friant, mide 1,20 m, estudia para detective, le encantan los gadgets de espía y aporta sentido común al equipo.

En "Asesinato en Montmartre" Aimée, recién abandonada por su último novio, intenta ayudar a una policía amiga acusada del asesinato de su compañero de patrulla. La protagonista recorre Montmartre y Pigalle interrogando ex-boxeadores, separatistas corsos y prostitutas tratando de descubrir quien ha implicado a su amiga en el crimen. René, disfrazado de Toulouse-Lautrec, la ayuda en la búsqueda de testigos.

Comentario personal

Cara Black ha retomado el reto de Léo Malet: escribir una historia policíaca en cada distrito de París. La novela que he leído es entretenida y está bien ambientada, aunque la autora abusa un poco de los tópicos y a veces fuerza el lenguaje (se pasa toda la novela llamando "flics" a los policías).

Para comer: ensalada del pescador (patata, pescado blanco y saucisson sec), croque-monsier o baguette con jamón y mantequilla. Para beber un "perroquet": pastis con sirope de menta.

Libros de Aimée Léduc
  1. Asesinato en París (Murder in the Marais, 1999) - 1993
  2. Asesinato en Belleville (Murder in Belleville, 2000) - 1994
  3. Asesinato en el Sentier (Murder in the Sentier, 2002) - 1994
  4. Asesinato en la Bastilla (Murder in the Bastille, 2003) - 1994
  5. Murder in Clichy, 2005 - 1994
  6. Asesinato en Montmartre (Murder in Montmartre, 2006) - 1995
  7. Murder on the Ile Saint-Louis, 2007 - 1995
  8. Murder in the Rue de Paradis, 2008 - 1995
  9. Murder in the Latin Quarter, 2009 - 1997
  10. Murder in the Palais Royal, 2010 - 1997
  11. Murder in Passy, 2011
  12. Murder at the Lanterne Rouge, 2012
  13. Murder Below Montparnasse, 2013
  14. Murder in Pigalle, 2014 - 1998
  15. Murder in the Champ de Mars, 2015 - 1998
La segunda fecha corresponde al año en que trascurre la trama.

La autora

Cara Black nació en 1951 en Chicago, Illinois. Se educó en el Cañada College de California, en la Universidad Sophia de Tokio en Yotsuya y terminó sus estudios en la Universidad Estatal de San Francisco donde se licenció en educación. Ha trabajado con profesora de preescolar y como directora de escuela.

Actualmente vive en Noe Valley (San Francisco), con su esposo librero y su hijo adolescente. Viaja a menudo a París. Se sale de las rutas turísticas, charla con policías, detectives, dueños de cafés y busca los escenarios para ambientar sus novelas.

Es miembro de diversas asociaciones literarias, como Sisters in Crime o International Crime Writers.

Web de la autora: www.carablack.com (en inglés)

viernes, 25 de junio de 2010

Nestor Burma – Léo Malet

Nestor Burma es detective privado en París. Es conocido como "dinamita Burma", "el hombre que pone KO al misterio" o "Burma, detective de choque".

Vivió en Lyon entre los 20 y los 22 años. En 1927 es un adolescente que acaba de llegar a París, reparte periódicos, asiste a conferencias y duerme en un centro vegetaliano anarquista. Algunos compañeros renegarán más adelante de esta ideología pero en él dejará una profunda huella.

Dirige la agencia Fiat Lux, que cuenta con 4 agentes y una secretaria. Cuando comienza la II Guerra Mundial cierra la agencia y se incorpora a filas. Es apresado y llevado a un campo de prisioneros, tras su liberación reabrirá la agencia en 1942. A partir de ese momento sólo formará equipo con Hélène Chatelain: Taquimeca, secretaria, colaboradora y agente.

Su método de investigación es patear las calles, tirar de todos los hilos, hablar con policías y periodistas, tender trampas, recibir palizas. Elabora teorías a partir de los hechos, aunque a veces se equivoca. Dice pensar como la espiral de un sacacorchos, volviendo sobre los mismos temas, avanzando un pasito más, hasta hacerse una idea del conjunto. Sabe detectar la mentira, es hábil y discreto. Si tiene dinero se abstiene de llevar casos de adulterio. Es un hombre duro que no cree en la esperanza ni en la justicia y piensa que los hombres, independientemente de sus opiniones políticas, filosóficas o religiosas no son del todo buenos o del todo malos.

Fuma en pipa. Le gusta la música de Edif Piaf, Patachou, Damia y George Brassens.

Otros personajes habituales en las novelas son:

  • El comisario Florimond Faroux de la policía judicial de París, hace tiempo Burma le saco de un apuro y conservan una buena amistad.
  • Marc Covet, periodista del diario "Le Crépuscule".
"Calle de la Estación, 120" comienza en 1941 con Burma prisionero en el Stalag (campo de concentración) Stammlager, entre Bremen y Hamburgo. Poco antes de fallecer, un prisionero amnésico le susurra: "Dígale a Hélène: Calle de la Estación, 120". Tras su liberación, vuelve a escuchar la misma frase en boca de un antiguo colaborador. Burma recorrerá las calles del Lyon colaboracionista y del París ocupado intentando desentrañar el misterio que esconden esas palabras. El cómic reproduce fielmente el argumento y diálogos de la obra, cuenta con una ambientación magnífica y muestra sobre los muros de la ciudad unos increíbles carteles de propaganda de guerra: Petain y ejercito alemán como salvadores y los judíos como la encarnación de todos los males.

"¿Me has visto de cadáver?" sucede en 1956. Burma y Hélène patean el distrito X investigando, por encargo de su representante, qué entristece al cantante Gil Andréa, y qué le ha ocurrido a un comediante vejete que les intentó timar. Es la más divertida de las que he leído.

En "Niebla sobre el puente Tolbiac" de 1957, Burma recibe la carta que un ex-compañero anarquista ha escrito en su lecho de muerte. Acompañado por Belita Morales, una gitana alejada de su pueblo, tratará de averiguar quien ha asesinado a su antiguo colega. Trascurre en el distrito XIII: Plaçe de l’Italie, Calle Tolbiac…

En el cómic "Una resaca de cuidado" Burma se despierta con un resacón de muerte, apenas recuerda el extraño bar del recóndito barrio donde terminó la noche anterior. Covet le pide que le acompañe al escenario de un asesinato y Burma descubrirá con asombro que es el bar de sus pesadillas y que se ha convertido en sospechoso. Es una historia original de Tardi basada en los personajes de Léo Malet y se desarrolla a continuación de Tolbiac.

Comentario personal

Curioso personaje, un tanto desconocido en España, que muchos comparan a los de Hammett o Chandler. Su ironía, su lenguaje, su machismo divertido e irrespetuoso me han recordado más a San-Antonio, aunque menos prepotente. Sus novelas transcurren en amplios bulevares o en estrechos pasajes de ciudades brumosas o claramente lluviosas, como el alma del personaje, un hombre triste, que aunque no cree en la justicia, lucha por encontrar la verdad.

Para comer una triste sopa de repollo durante la guerra y un bocadillo de jamón con mostaza para ayudar a pasar la resaca.

Libros de Nestor Burma

  1. Calle de la Estación, 120 (120 rue de la gare, 1943)
  2. Nestor Burma contre C.Q.F.D, 1945
  3. L'homme au sang bleu, 1945
  4. Solution au cimetière, 1946 – relato corto
  5. Nestor Burma et le monstre, 1946
  6. Le cinquième procédé, 1948
  7. Coliques de plomb, 1948
  8. Gros plan du macchabee, 1949
  9. Les patelots sans manches, 1949
  10. Direction Cimetière, 1951
  11. Pas de Veine avec le pendu, 1952 – relato corto
  12. Le soleil naît derrière le Louvre, 1954 *
  13. Des kilometres de linceuls, 1955
  14. Fièvre au Marais / L'ours et la culotte, 1955 *
  15. La nuit de Saint-Germain-des-Prés/ Le sapin pousse dans les caves, 1955
  16. Faux frère, 1955 – relato corto
  17. Ratas de Montsouris (Les rats de Montsouris, 1955) *
  18. ¿Me has visto de cadáver? (M'as-tu vu en cadavre, 1956) *
  19. Corrida aux Champs-Élysées, 1956 *
  20. Pas de bavards à la Muette, 1956 *
  21. Niebla en el puente de Tolbiac / Niebla sobre el puente Tolbiac (Brouillard au pont de Tolbiac, 1956) *
  22. Les eaux troubles de Javel, 1957 *
  23. Bulevar del esqueleto (Boulevard... ossements, 1957) *
  24. Casse-pipe à la Nation, 1957 *
  25. Micmac moche au Boul' Mich', 1957 *
  26. Du rébecca rue des Rosiers, 1958 *
  27. L'envahissant cadavre de la plaine Monceau, 1959 *
  28. Nestor Burma en direct, 1962
  29. Nestor Burma revient au bercail, 1967
  30. Drôle d'épreuve pour Nestor Burma, 1968
  31. Un croque-mort nommé Nestor, 1969
  32. Nestor Burma dans l'île, 1970
  33. Nestor Burma court la poupée, 1971
  34. Les neiges de Montmartre, 1974
  35. La femme sans enfant, 1981
  36. Le deuil en rouge, 1981
  37. Une aventure inédite de Nestor Burma, 1982
  38. Poste restante, 1983 – relato corto
Las novelas marcadas con * pertenecen a la serie “Los nuevos misterios de París”.
Cómics
  • Niebla en el puente de Tolbiac (Brouillard au pont de Tolbiac, 1982) - Guión y dibujo: Jacques Tardi
  • Calle de la Estación, 120 (120, rue de la Gare, 1988) - Guión y dibujo: Jacques Tardi
  • Una resaca de cuidado (Une Gueule de Bois en Plomb, 1990) - Guión y dibujo: Jacques Tardi
  • Reyerta en la feria (Casse-pipe à la Nation, 1996) - Guión y dibujo: Jacques Tardi
  • ¿Huele a muerto o qué? (M'as-tu vu en cadavre?, 2000) - Guión y dibujo: Jacques Tardi
  • La noche de Saint-Germain des Prés (La Nuit de Saint-Germain-Des-Prés, 2005) - Guión y dibujo: Emmanuel Moynot
  • Le Soleil naît derrière le Louvre, 2007 - Guión y dibujo: Emmanuel Moynot
  • L'Envahissant cadavre de la Plaine Monceau, 2009 - Guión y dibujo: Emmanuel Moynot
  • L'Étrangleur Nestor Burma. L'encombrant cadavre de la plaine Monceau (3 tomos), 2009 – Guión y dibujo: Emmanuel Moynot, Jacques Tardi. Prepublicación en blanco y negro. El álbum será en color.

Películas y serie de tv

  • 120, Rue de la Gare, 1946. Francia. Director: Jacques Daniel-Norman. Intérprete: René Dary (Burma)
  • La Nuit d'Austerlitz, 1954. Película para TV. Director: Stellio Lorenzi. Intérpretes: Daniel Sorano (Burma), Hélène Mora (Hélène)
  • Énigme aux Folies Bergère, 1959. Director: Jean Mitra. Intérprete: Franck Villard (Burma)
  • La Nuit de Saint-Germain-des-Prés, 1977. Francia. Director: Bob Swaim. Intérprete: Michel Galabru (Burma)
  • Nestor Burma, détective de choc, 1981. Francia. Director: Jean-Luc Miesch. Intérprete: Michel Serrault (Burma)
  • Les rats de Montsouris, 1988. Francia. Película para TV. Director: Maurice Frydland. Intérprete: Gérard Desarthe (Burma), Charlotte de Turckheim (Hélène)
  • Nestor Burma, 1991-2003. Francia. Serie de TV de 39 episodios. Director: Henri Helman y otros. Intérprete: Guy Marchand (Burma)
El autor

Léon Malet nació en 1909 en Montpellier (Francia). Su padre, madre y hermano fallecieron de tuberculosis cuando el tenía 3 años y se fue a vivir con su abuelo, Omer Refreger, tonelero, que le inculcó el amor por la lectura. Abandonó la escuela en 1923 y trabajó en un banco del que fue despedido por repartir un periódico anarquista. En 1925, con 16 años, llega a París con el sueño de ser cantante. Se aloja (como su personaje) en un centro vegetaliano (vegetariano estricto) anarquista en Tolbiac y acude a conferencias del poeta anarquista André Colomer. Canta en el cabaret La Vache enragée de Montmartre, pero no es suficiente para vivir. Sin formación formal, trabaja como picapedrero, obrero en una fábrica, repartidor de periódicos, telefonista, figurante en el cine, embalador en Hachette, gerente de una tienda de moda o periodista de periódicos anarquistas. En su tiempo libre se resguarda del frío en la biblioteca Sainte-Geneviève.

Un día, transportando un bidé, pasa por delante de la Librería Corbi, descubre la revista "La Révolution surréaliste" y otras publicaciones que le llaman la atención por sus portadas. Lee libros y revistas, prueba la escritura automática y envía a algunos textos a André Bretón, que le contesta en 1931 proponiéndole conocerse. Entra a formar parte del círculo surrealista, que frecuenta el café Cyrano y trata asiduamente con René Magritte, Tanguy y Dalí, que ilustrará uno de sus libros. En 1936 publica su primer libro de poemas "Ne pas voir plus loin que le bout de son sexe". Ese mismo año es arrestado con varios amigos por abuchear a la actriz Marcelle Géniat.

En 1940 se casa con Paulette Doucet y al mes siguiente es detenido por sus ideas políticas, acusado de atentar contra la seguridad interior y exterior del estado. Es encarcelado en Rennes pero al poco tiempo los guardias le liberan ante la proximidad de las tropas alemanas. Vuelve a París a pie y en el camino le apresan los alemanes que le toman por un desertor. Es enviado a un campo de prisioneros, el stalag XB entre Bremen y Hamburgo. Gracias al diagnóstico falso de un médico seguidor de los surrealistas es liberado en 1941 y vuelve a París. Conoce a Louis Chavance, director de Minuit, una colección de novelas policíacas escritas al modo americano (estaba prohibido traducir libros ingleses y americanos en esa época). Comienza a escribir la serie del periodista Johny Metal (anagrama de Malet) con el seudónimo de Frank Harding. Durante esa época forma parte de una organización semiclandestina "la Main à plume" que intenta mantener el espíritu del surrealismo durante la ocupación.

En 1943 crea a Nestor Burma en la novela "Calle de la Estación, 120", la primera que firma como Léo Malet. En 1948 comienza a escribir la devastadora "Trilogía negra" (también llevada al cómic) que finalizaría 20 años después.

En 1954 concibe el proyecto de escribir 20 novelas situando la acción de cada una de ellas en un "arrondisement" (distrito) de París. Conocida como "Los nuevos misterios de París" la serie quedaría inconclusa con 15 novelas, ya que las transformaciones inmobiliarias a las que se estaba sometiendo la ciudad hicieron que Malet terminara detestándola. Según otras versiones pensaba que en los distritos VII, XI, XVIII, XIX y XX no era posible que sucediera ninguna aventura.

En 1959 se trasladó a vivir con su esposa Paulette a Châtillon-sous-Bagneux. Ella murió en 1981 y él en 1996 en Châtillon-sous-Bagneux, de un ataque cardiaco.

Utilizó diversos seudónimos: Frank Harding, Léo Latimer, Lionel Doucet (el apellido de soltera de su mujer), Jean de Selneuves, Noël Letam, Omer Refreger (el nombre de su abuelo), Louis Refreger y, en asociación con los escritores Serge Arcouët y Pierre Ayraud bajo el seudónimo colectivo de John-Silver Lee.

Otros libros

Serie Johnny Métal – Como Frank Harding

  1. Johnny Métal, 1941
  2. A bord du Vaisseau fantôme, 1943
  3. Aux mains des réducteurs de têtes, 1945
  4. Miss Chandler est en danger, 1946
  5. Le dé de jade, 1947
  6. Affaire double, 1948
  7. Le gang mystérieux, 1952
  8. Trois enquêtes de Frank Harding, 1953
  9. Excellent pour les nerfs, 1983
Mike Rowland
  • Recherché pour un meurtre, 1948
  • Cité interdite, 1950
Trilogía negra
  • La Vie est dégueulasse, 1948
  • Le soleil n'est pas pour nous, 1949
  • Sueur aux tripes, 1969
Otras novelas policíacas
  • La mort de Jim Licking, 1942 – Como Léo Latimer
  • L'ombre du grand mur, 1944
  • L'enveloppe bleue, 1944 – Como Omer Refreger
  • Erreur de destinataire, 1944 – Como Omer Refreger
  • Derrière l'usine à gaz, 1944 – Como Omer Refreger
  • L'auberge de banlieue, 1945 – Como Omer Refreger
  • La cinquième empreinte, 1946 – Como Lionel Doucet
  • On ne tue pas les rêves, 1947
  • Il faut toujours nuit, 1948
  • Le dernier train d'Austerlitz, 1948
  • Slim a le cafard, 1949
  • Mort au Bowling, 1952
  • L'île de la mort, 1952
  • Énigme aux Folies-Bergère, 1952
  • Le sang innocent, 1954
  • Gare à Garrou, 1966
  • Abattoir ensoleillé, 1972
Novelas de capa y espada
  • La louve du bas Craoul, 1944 - Como Omer Refreger
  • Gérard Vindex gentilhomme de fortune, 1944 - Como Omer Refreger
  • Un héros en guenilles, 1944 - Como Omer Refreger
  • Le truand chevaleresque, 1944 - Como Omer Refreger
  • Le capitaine Coeur-en-berne, 1945 - Como Omer Refreger
  • L'évasion du masque de fer, 1945 - Como Omer Refreger
  • La soeur du flibustier, 1945 - Como Omer Refreger
  • Le diamant du huguenot, 1945 - Como Omer Refreger
  • La forêt aux pendus - Como Jean de Selneuves
Poesía
  • Ne pas voir plus loin que le bout de son sexe, 1936
  • J'arbre comme cadavre, 1937
  • Hurle à la vie, 1940
  • Le Frère de Lacenaire, 1943
  • Cornélia au soulier éclaboussé de sang, 1945
  • Vie et survie du vampire, 1961
  • Poèmes Surréalistes (1930-1945) - Ilustrado por René Magritte
  • Secret, 1976
  • Le rêveur absolu, 1977
  • Complainte de Jack l'Éventreur, 1977
  • La complainte du pirate, 1977
  • Chanson de banlieue, 1977
  • Quatre poèmes pour la M'Aime, 1983
  • Poèmes surréalistes, 1983
Autobiografías
  • La vache enragée, 1988
  • Journal secret, 1997

lunes, 21 de junio de 2010

Roy Grace - Peter James

Roy Grace es comisario de policía en el Departamento de Investigación Criminal de Brighton y Hove, Sussex, Inglaterra.

Nació en 1968. Su padre fue policía y él quiso serlo desde niño. Ingresó en el cuerpo con 20 años, comenzó trabajando como policía de barrio en el centro de Brighton y pasó una breve temporada en antivicio. Conoció a traficantes y pequeños delincuentes que ocasionalmente colaboran en sus investigaciones.

Mide 1,77. Pelo muy corto, nariz aplastada y torcida, fruto de la práctica del rugby.

Se casó joven, pero su esposa Sandy desapareció en 1998 sin dejar rastro. Roy hizo todo lo posible por encontrarla, sin resultados. Aunque sale con Cleo, una compañera del equipo forense, no ha conseguido pasar página y a menudo tiene pesadillas.

Tiene una memoria casi fotográfica. Hizo un curso de psicología en Quantico y sabe interpretar el lenguaje corporal de los sospechosos. Le gusta trabajar sobre el terreno. Dirige un equipo de gente capaz y entregada, revisa todo constantemente buscando nuevas pistas guiado por la intuición y alguna iluminación. Cree en lo sobrenatural y utiliza a médiums y zahories como complemento al trabajo más racional, eso le causa problemas profesionales. También tiene que hacer frente a intereses políticos y compañeros malintencionados e incompetentes. El sargento Glenn Branson es su mejor amigo, compañero de trabajo, de pub y ocasionalmente de piso a causa de sus problemas matrimoniales.

Tiene un pez llamado Marlon. Conduce un Alfa Romeo 147. Fuma ocasionalmente Silk Cut.

En "Una muerte sencilla" cinco amigos celebran una despedida de soltero. Dejan al novio encerrado en un ataúd y antes de volver a recogerle tienen un accidente mortal.

En "Las huellas del hombre muerto" un estafador decide aprovechar el 11-S para reinventarse a sí mismo. Se encuentran los cadáveres de dos mujeres desaparecidas hace años en escenarios tan lejanos como Brighton y Melbourne. Una joven queda atrapada en un ascensor... Grace y su equipo irán colocando las piezas hasta conseguir armar el puzzle completo.

Comentario personal

"Una  muerte sencilla" es una novela muy amena. El autor sabe mantener el suspense de principio a fin con ocasionales caídas de ritmo.

"Las huellas del hombre muerto" es más un thriller que una novela policíaca. Muy entretenida, son más interesantes las historias de los personajes y los escenarios en que transcurren que la investigación policial o la resolución del crimen. Nos retrotrae a los terribles sucesos del 11-S, recordándonos, por un lado, los espectadores que fuimos y situándonos, por otro, en primera línea a través de los ojos de alguien que estuvo allí. Nos pasea también por la comunidad rusa de Little Odesa en Brighton Beach, Coney Island (Nueva York).

Para comer: Desayuna huevos revueltos y tomates ecológicos asados. Si almuerza fuera de casa: sándwich integral de huevo y berros o de huevo y bacon. En el pub: cerveza Guiness o whisky Glenfiddich acompañados de patatas fritas con beicon, pastel de carne o lacón con huevos fritos. En casa: gambas tigre y vieras salteadas a la tailandesa o pescado con verduras al vapor, regado con vino de Rioja.


Libros de Roy Grace
  1. Una muerte sencilla (Dead Simple, 2005)
  2. Muerte prevista (Looking Good Dead, 2006)
  3. Casi muerto (Not Dead Enough, 2007)
  4. Las huellas del hombre muerto (Dead Man's Footsteps, 2008)
  5. Traficantes de muerte (Dead Tomorrow, 2009)
  6. Tan muerto como tu (Dead Like You, 2010)
  7. Las garras de la muerte (Dead Man's Grip, 2011)
  8. Esquivar la muerte (Not Dead Yeat, 2012)
  9. Dead Man's Time, 2013
  10. Want You Dead, 2014

El autor


Peter James nació en Brighton, Sussex, Inglaterra en 1948. Estudió en Charterhouse y más tarde en la Ravensbourne Film School. Publicó su primer relato en Private Eye en 1965.

En 1970 comenzó a trabajar para la televisión en Canadá, escribiendo guiones de media hora para un programa preescolar. Poco después estableció su propia compañía Quadrant Films que llegó a ser la productora independiente más importante de Canadá durante los 70. En 1979 vendió su participación en la empresa para dedicarse a la escritura, con un breve paréntesis en 1985 para coproducir "Biggles".

En 1993 cofundó Pavilion Internet plc, uno de los primeros proveedores de internet en Reino Unido, que vendieron en 1998. En 1997 cofundó Ministry of Vision y en 2001 Movision Entertainment Limiteduna nuevas productoras de cine y televisión.

Vive entre su casa georgiana de Sussex y su apartamento en Notting Hill, Londres.

Web del autor: www.peterjames.com (en inglés)

Otros libros
  • Dead Letter Drop, 1981
  • Atom Bomb Angel, 1982
  • Billionaire, 1983
  • Traveling Man, 1984
  • Down Under, 1985
  • Biggles: The Untold Story, 1986
  • Posesión (Possession, 1988)
  • Dreamer, 1989
  • Sweet Heart, 1990
  • Twilight, 1991
  • Prophecy, 1992
  • Host, 1993
  • Ancient Inventions, 1994
  • Alchemist, 1995
  • Getting Wired, 1996
  • The Truth, 1997
  • Denial, 1998
  • Faith, 2000
  • Perfect People, 2011
Relatos
  • Propellor, 1992
  • Virtually Alive, 1995
  • One Extra for Dinner, 1997
  • The Perfect Murder, 2010 - novela corta
  • Christmas is for the Kids, 2011 - novela corta
  • Short Shockers, 2013

martes, 15 de junio de 2010

Madrid-Barcelona ¿Hay una capital de la novela negra?

Esta conferencia tuvo lugar el miércoles 9 de junio de 2010 a las 19:00 horas, dentro del ciclo “Encuentros en negro 2010 en la Besteiro” de la Escuela Julián Besteiro de Madrid.

Presentó y moderó: Paco Camarasa. Intervinieron los escritores: Juan Madrid, Jorge M. Reverte, Andreu Martín y Carlos Zanón.

Llegué un poco tarde y Paco Camarasa había concluido su presentación.

Estaba hablando Jorge Martínez Reverte que explicaba que los escritores de su época querían contar una realidad con un lenguaje sintético, muy trabajado pero con apariencia simple. Todos ellos estaban muy cercanos ideológicamente, mucho más que en la actualidad. Venían del antifranquismo, no había ni que hablarlo, era una obviedad.

En esta época sólo había dos ciudades: Madrid y Barcelona, con escenarios muy similares. Andreu Martín y Montalbán mostraban lugares parecidos a los que presentaban Juan Madrid o él mismo. Ciudades modernas y tétricas a la vez. Querían enseñarnos lo peor que producía el capitalismo: las calles hoscas, sucias y violentas de Juan Madrid, el Paralelo de Barcelona. Eran intercambiables en su sentido, no en su topografía, sabores u olores.

Andreu Martín no quiere discutir la capitalidad. Percibe que su ciudad ha tomado un protagonismo especial en la novela negra cuando viaja a Asturias o Andalucía.

Al decidirse a escribir, las ambientaciones de Raymond Chandler o Dashiell Hammett le parecían marcianas. Sus policías se comportaban de forma diferente, existían los detectives privados, comían distinto… era Marte y él sentía que no podría escribir de Marte.

Al leer a Simenon descubrió algo diferente: gente con boina, comiendo baguettes y bebiendo calvados, eso le hizo pensar que era posible otro tipo de escenarios. También Manchette era más próximo, habían viajado a París.

Vázquez Montalbán, Jaume Fuster, Manuel de Pedrolo iniciaron el camino. Detectives en 600 que no saben donde aparcar el coche. Nombres y apellidos familiares en policías, asesinos y víctimas.

Andreu escribe novelas situadas en Barcelona porque es su ciudad, pero no escribe de Barcelona. Introduce verosimilitud situando las historias en lugares reconocibles, en las calles por las que camina, donde pasan las mismas cosas que suceden en “las ciudades”. Siente lo mismo al leer a Juan Madrid, no piensa en Madrid como tal. También ha ambientado novelas en Gijón, Venecia o Madrid, pero para ello ha tenido que documentarse, conocer la ciudad.

Menciona que es muy común que los habitantes de Madrid te digan “aquí nadie es de Madrid”. Sin embargo en Barcelona, todos son de Barcelona, aunque no hayan nacido allí.

Paco comenta que en algunas de las novelas de Andreu Martín Jorge Reverte aparece como protagonista y Juan Madrid como camarero.

Camarasa presenta a Juan Madrid como al autor que hizo que mucha gente conociera Malasaña en los 80 gracias al personaje de Toni Romano, que luego viajaría a Marbella y Nueva York.

Juan Madrid cuenta que fue camarero en un bar de Algeciras, de ahí la broma de Andreu. A él mismo le censuraron una novela en la que Juanjo Millás hacía de camarero, aunque al autor no le importara. A veces saca a camareros de verdad para que le inviten a copas.

Como ha explicado Reverte, se siente parte de la primera generación post-franquista. Vázquez Montalbán y Pedrolo eran mayores que ellos. Eran periodistas, de una prensa diferente a la de ahora. Manejaban un discurso único de libertad. Fueron testigos de un momento especial: la legalización del PCE, el pacto…

Comenzó como botones en Alfaguara y cuando se planteaba escribir pensaba en el qué y el cómo. Por ideología proviene de una literatura intervencionista, que tiene que intervenir en la historia, no como panfleto, no como la escuadra y el cartabón del estalinismo soviético del realismo socialista sino como en el socialismo de los años 20. La escritura es para él un pacto con el lector, no una cuestión de mercado.

Quería contar la realidad que conocía como periodista. Tenían mucha información, dossieres de los servicios de contrainformación, elaborados por policías que conocían secretos de cintura para abajo y para arriba de gente muy importante.

Quería escribir rompiendo el código, no como Carmen Laforet (criticada en la época por Semprún) o como el Cela de Pascual Duarte. Quería presentar una historia que no contaba nadie, combatir, como Sartre, los discursos únicos, romper la versión oficial de la realidad.

La novela policíaca le ayudó, él era un mestizo de la cultura universitaria y el barrio bajo. Conocía a Agatha Christie, Poe, Conan Doyle, pero allí no podía encontrar los códigos que necesitaba. En 1976 leyó “Cosecha roja”, que mostraba el modelo de corrupción que se daba en el periodismo. Jim Thomson, Manchette y otros le proporcionaron los códigos para hablar de la lucha de clases sin escribir panfletos. El autor piensa que para las generaciones actuales no existe la lucha de clases, aunque sean bienintencionados no alcanzan a entender episodios como el 23-F.

Huía de una literatura ensimismada, de aquellos que pregonan el fin de la historia o el final de la función del arte y del intelectual. Menciona el libro “La CIA y la guerra fría cultural” de Saunders. La CIA creo un departamento para acabar con el realismo socialista y su modelo de literatura comprometida e intervencionista. Juan Madrid no piensa que los fenómenos suceden porque sí, se dirigen mediante becas, subvenciones… ahora mismo no hay profesores que reclamen este tipo de literatura.

Aunque no todos los escritores de novela negra están en el mismo saco, muchos críticos de la sociedad se han refugiado en ella. Forman parte de un grupo que quiere mostrar la relación entre el suelo y el subsuelo, la gran mentira de la sociedad capitalista.

Paco Camarasa dice que falta gente en esta mesa en la que quería conectar con esta generación de escritores. Quiere saber como han evolucionado estas ciudades que mostraban los autores en los años 70 y pico. Pedro de Paz ha evolucionado el Madrid de Reverte y en Barcelona ha surgido una sorpresa, Carlos Zanón, que ambienta sus novelas en las mismas calles que González Ledesma o Montalbán. “Tarde, mal y nunca” finalista del Memorial Silverio Cañada, es su primera novela y trascurre en 24 horas en una ciudad enloquecida.

Carlos Zanón se siente como el paje de los Reyes Magos rodeado de los autores que tanto admira. Cree que han creado artefactos literarios que funcionan muy bien, que han aguantado el paso del tiempo. Cuando murió Franco él tenía 7 años y leyó a Andreu en el instituto.

Piensa que hay dos maneras para escribir sobre Barcelona, hacerlo como Marsé o no. El quería hablar de su ciudad, pero no de la que muestran los periódicos o la televisión, sino de la que el conoce. Cree que no se puede hablar de integración cuando tu hijo estudia en un colegio de privilegiados donde la única chica china es la hermana de un amigo. Para hablar de integración hay que vivir en el terreno.

La novela negra o social permite meter el dedo en el ojo, lo de menos es el asesinato, lo que importa es la sociedad, por qué hacemos las cosas.

El comenzó escribiendo poesía. Admira a Patricia Highsmith, una mujer un tanto marciana, que hablaba de psicología y de como pensaban los personajes. Cree que hay que hacer que un libro ande, ofrecer un producto que funciona a la persona que lee.

Cree que en Barcelona no se preguntan quienes son porque se lo han preguntado tantas veces que ya les da igual, han claudicado. Tienen una doble, triple o cuádruple vida. Barcelona es la ciudad del disimulo, con una burguesía que sigue siendo ella misma, como una casta, como si no pasara nada a su lado. Hay que salir a la calle para verlo y escribir para mostrarlo y la novela negra es su vehículo preferente.

Reverte comenta más adelante que no está de acuerdo con Carlos, piensa que experimentos como el Forum demuestran que se siguen buscando a sí mismos.

Juan Madrid interviene para decir que hay más novela policíaca en Barcelona por su desarrollo anterior, su burguesía y centros industriales. En aquella época Madrid era poco más que una alquería manchega.

Paco Camarasa abre el turno de preguntas y una mujer catalana del público les pregunta si creen que Barcelona ha cambiado después de los juegos olímpicos.

Andreu Martín cree que sí, que existe una Barcelona contenta y feliz que descubrió el mar. Su ciudad se ha desarrollado gracias a sus ferias y congresos. Las exposiciones universales de 1888 y 1928, los juegos de 1992, la han transformado. Todo lo que se construyó se supo aprovechar. Algunos pensaban que la Villa Olímpica sería un fracaso como las que se construyeron en otros juegos, terrenos baratos que luego se convertían en guetos. Maragall arriesgó: contrató arquitectos y diseñadores modernos y ganó: entregó el mar a la ciudad.

Reverte bromea diciendo que así no se puede escribir novela negra, no soporta estar con catalanes y llevarse bien. Para remediarlo se pone a hablar de fútbol y dice que el Barça sólo tiene 3 copas de Europa más que el Almería, pero no consigue enfadar a sus amigos. Le divierte la discusión amigable y detestable entre barceloneses y madrileños. Cuenta que una de sus novelas trascurre durante la guerra civil en Barcelona (Triple Agente) y en “Gudari Gálvez” su personaje visita la ciudad en la época del Forum.

Zanón está de acuerdo en que el Forum de las Culturas fue un desastre y sonríe al hablar de los próximos Juegos de Invierno. Cree que Barcelona se ha convertido en un parque temático para los turistas. Los juegos olímpicos crearon una marca, una ilusión, pero para ellos esta imagen a veces resulta antipática.

Juan Madrid cree que estos eventos ejercen la misma función que los auto sacramentales: dejar a la gente fascinada por lo que ven.

Paco Camarasa comenta que efectivamente los juegos marcaron un antes y un después. No es la misma la Barcelona del Montalbán de “Los mares del sur” o “La soledad del manager” que la de “El hombre de mi vida” ni la del Méndez de “La dama de Cachemira” o “Crónica sentimental en rojo” con la de “Una novela de barrio”.

Enrique Bienzobas, que está entre el público, explica que indudablemente la novela negra está ligada al desarrollo industrial pero quizás sólo tiene cierto sentido hablar de capitalidad. Revindica al santanderino Julián Ibáñez, a Plinio, el personaje de Tomelloso, a Alejandro Gallo de Asturias, a Antonio Lozano de Murcia o a Mariano Sánchez Soler de Alicante. El vive en Madrid, cerca de Vallecas y cree que las ciudades están cambiando, antes la gente vivía hacia afuera y ahora se encierran en urbanizaciones con piscina y jardín.

Otro Enrique del público revindica al Luis Leante de “La luna roja” y a Lorenzo Silva.

Otra persona menciona las series de televisión "Brigada Central" de Juan Madrid y "Pepe Carvalho", cree que eran similares y que hoy hay más matices.

Jorge Reverte, a quien le aburren los tópicos, cree que en cada escritor hay un individuo que disfruta escribiendo o haciendo footing, no sólo un grupo que lucha.

Camarasa comenta que Reverte, Juan Madrid, Fernando Martínez Laínez, Andreu Martín, Ledesma, Montalbán fueron periodistas en un momento especial. Jaime Salinas relanzando Alfaguara en Madrid, el exilio cultural afincado en Barcelona y el político en Madrid.

En Madrid no hubo un relevo generacional, en Barcelona Pedro Casals.

Jorge Reverte comenta que había hablado de Sofico desde las páginas del Doblón y Cambio 16 en 1974, pero no podía contarlo todo, no solo por la censura sino por las implicaciones de personas importantes del régimen. Era una época de números secuestrados de revistas, amenazas de muerte, multas. Escribió su primera novela para mostrar una realidad que no había salido a la luz.

Una persona que forma parte de un taller de literatura les pregunta por los personajes que les inspiran. Reverte le aconseja que se inspire en ella misma y luego lo cambie totalmente. Paco Camarasa cree que un taxista puede dar mucho juego, aparecen en las novelas pero nunca las protagonizan.

Alguien pregunta a Paco cuando escribirá una novela y él contesta que nunca, cree que su novela es la mejor porque puede escribir de cada autor. Andreu dice que Paco Camarasa ha leído todo lo que se ha escrito de novela negra, es capaz de hablar durante horas de cualquier libro o autor sobre el que se le pregunte.

jueves, 10 de junio de 2010

Víctor Ros - Jerónimo Tristante

Víctor Ros Menéndez llegó a Madrid desde Extremadura huyendo del hambre. Vivía en La Latina con su madre, que trabajaba como costurera. Fue un raterillo hasta que Armando Martínez, sargento de policía, le convenció a los 18 años para seguir el camino recto.

Comenzó trabajando como recadero para el Ministerio de Gobernación. Más tarde fue destinado a Figueras y luego a Oviedo, donde se infiltró durante 3 años en una célula radical que consiguió desarticular.

Estamos en 1877, Ros tiene 27 años, ha vuelto a Madrid con cierto reconocimiento y es subinspector de policía en la recién creada Brigada Metropolitana con sede en la Puerta del Sol, cuyo objetivo es enfrentarse a la violencia organizada.

Ojos verdes, cabello lacio y castaño, barba recortada. Tiene un carácter apasionado y fogoso y una mente rápida que le permite juzgar a la gente a simple vista, lee en sus ojos y gestos como en un libro abierto. Es un apasionado del razonamiento deductivo, tipo Holmes. Un nuevo tipo de policía que se opone a los brutales métodos de la época y conoce las "modernas" técnicas forenses gracias a su amigo Alberto Ardanza.

Vive en una pensión de la calle Huertas. Lee a los autores del siglo de oro y a los ilustrados. En sus ratos libres frecuenta tertulias de distintas tendencias políticas. Se considera un liberal, quizás porque por su origen es consciente de la miseria en que viven muchos, pero reconoce que se encuentra a gusto entre los ricos burgueses o los aristócratas venidos a menos. También acude a la zarzuela o a los toros, pasea por el Salón de el Prado o visita un prostíbulo una vez por semana, al menos hasta que se enamora de una mujer de clase superior a la suya. Bajo su apariencia racional se esconde un hombre muy sentimental.

En “El misterio de la casa Aranda” Ros investiga los asesinatos en serie de unas prostitutas que hasta el momento han sido tratados con total indiferencia por el cuerpo. También los extraños hechos acaecidos en una mansión, en teoría maldita, donde la hermana de su amada ha intentado asesinar a su marido.

Comentario personal

Las andanzas de Víctor Ros son entretenidas. El autor hace una ambientación verosímil del Madrid de la época. Las tramas detectivescas están bien montadas y el final bien hilvanado y explicado al lector. La narración me ha resultado un poco repetitiva a ratos.

Para desayunar café con churros. Para comer o tapear: gazpacho, filetes, callos, riñones, bacalao con tomate, perdices en escabeche o cocido madrileño, regados con vino o cerveza con gaseosa. Para merendar chocolate con bizcochos. Y en alguna cena de postín, roastbeef con vino de Borgoña.

Libros de Victor Ros

  1. El misterio de la casa Aranda: Víctor Ros, un detective en el Madrid de finales del siglo XIX, 2007
  2. El caso de la Viuda Negra: las investigaciones del detective Víctor Ros entre Madrid y Córdoba a finales del siglo XIX, 2008
  3. El enigma de la Calle Calabria: el detective Víctor Ros en Barcelona, 2010
  4. La última noche de Victor Ros, 2013

Serie de Televisión

  • Victor Ros, 2013. España. Serie de TV de 6 episodios. Intérprete: Carles Francino (Ros)


El autor

Jerónimo Salmerón Tristante nació en Murcia en 1969. Estudió Biología en la Universidad de Murcia. En su juventud trabajó como visitador médico entre otras cosas. Actualmente es profesor de Biología-Geología de Enseñanza Secundaria además de escritor.

Blog del autor: jeronimotristante.blogspot.com


Otros libros

domingo, 6 de junio de 2010

Julio Cabria – Óscar Urra

Julio Cabria trabaja como detective privado en Madrid en la época actual.

50 años, divorciado, con una hija de 17 años, Sara, a la que apenas ve y una ex-mujer a la que no coge el teléfono. Tiene un hermano cura, al que sólo visita en el confesionario.

Vive en la Cava Baja, fuma Ducados y bebe gin-tonics. Desconfía de los detectives mediterráneos que pregonan sus recetas y almacena en su despensa latas de judías, lentejas y sardinas en todo tipo de salsas. De vez en cuando se permite un filetón de buey con patatas y ensalada o un pulpiño a feira en el "Perlora" o un plato combinado de cinta de lomo y huevos fritos con patatas en "La casa de Granada". Lee a Jovellanos, Feijoo o Cadalso, escucha a Brassens, Jacques Brel o Leo Ferré, hace sudokus y entra de vez en cuando en el cine para echar una cabezada. El resto de su tiempo libre lo pasa en timbas de pocker, black-jack, bacarrá o ruleta francesa donde pierde el dinero que no tiene.

Su despacho está en la calle Doctor Cortezo y su entorno natural es la zona centro: Tirso, Lavapies, Latina... que conoce como la palma de su mano. Su método de trabajo consiste a partes iguales en intuición, lógica y suerte.

En "A timba abierta" Cabria, al borde del suicidio a causa de las pérdidas en una partida de poker, es contratado por un mafioso, el Botines, para buscar a Pandora, una italiana desconocida. Tres personas lo han intentado antes y no han vivido para contarlo.

En sus investigaciones le ayudan el bueno de Cesar, camarero de El Portón, que lee a Salinas o a Bécquer a jovencitas de 15 años y sirve a Cabria gin-tonics con almendritas. El feo de Vitriolo, todo oídos, con una coleta por antena y una memoria prodigiosa. El malo de Meléndez, policía de la comisaría de Leganitos al borde de la prejubilación y con unos métodos de trabajo que recuerdan épocas anteriores.

En "Impar y rojo", mientras Meléndez está en coma, Cabria colabora con la policía, representada por el comisario Subirats y los agentes Modesto Martínez "Eme-Eme" y Belmonte. Todavía colean las consecuencias del caso "Pandora" y estos le ofrecen protección e impunidad si les ayuda a cazar un asesino en serie conocido como el Arlequín porque deja la carta de un joker sobre los cadáveres con los que va sembrando Madrid.

En "Bacarrá" un Cabria deshecho continua de timba en timba mientras alguien ejecuta su venganza. Urra concluye la trama común a las tres novelas reuniendo a todos sus personajes en un cuadro que por fin podemos ver completo.

Comentario personal

Este primer libro que he leído de Oscar Urra está muy bien escrito. Tiene unos personajes secundarios magníficos como el matón que le ofrece libros de autoayuda o el mafioso homosexual.

Reconozco perfectamente el Madrid que el autor muestra en sus páginas, la plaza de Tirso de Molina con sus puestos de flores imposibles, el tenderete de los anarquistas los domingos por la mañana y los últimos punkies de la ciudad. Si hay que criticarle algo quizás sea la trama policíaca, un tanto increíble.

El segundo libro me lo he leído de un tirón, no podía parar. Vuelve a sorprenderme lo bien que escribe Urra y la familiaridad del entorno. En esta ocasión encuentro la historia más convincente, aunque me da rabia tener que esperar al próximo libro para saber como avanza parte de la trama.

Visito con Urra en "Bacarrá" espacios olvidados y desaparecidos del parque de atracciones y locales como el Ya'sta. Me despido por ahora de este magnífico escritor esperando volver a encontrar a su personaje en una nueva trama.


Libros de Julio Cabria




El autor

Óscar Urra Ríos nació en el madrilenio barrio de Chamberí en 1970. Hasta los veintitantos vivió en la zona de Peñuelas-Embajadores-Lavapiés y tras un breve periodo en Villalba ha vuelto al centro, primero a Huertas y luego a Tirso de Molina donde vive desde hace 5 años.

Se licenció en Filología Hispánica por la Universidad Complutense de Madrid. Trabajó en la radio pública como redactor, locutor y guionista de programas. Ha desempeñado durante años distintos oficios que le han hecho patear Madrid, desde El Barrio del Pilar hasta Carabanchel, y desde Aravaca hasta Conde de Casal, además de otros municipios.

Actualmente trabaja como profesor de Enseñanza Secundaria, escribe y con tanto trajín no tiene tiempo para terminar el doctorado.

"A timba abierta" quedó finalista del Memorial Silverio Cañada a la mejor primera novela de 2008 escrita en español. También obtuvo el segundo puesto en el Festival du Premier Roman de Chambèry-Savoie en Francia.

Otros libros

martes, 1 de junio de 2010

Otros lugares, otros sonidos, otras miradas. Escribir fuera de Madrid o Barcelona

Esta conferencia tuvo lugar el jueves 27 de mayo de 2010 a las 19:00 horas, dentro del ciclo “Encuentros en negro 2010 en la Besteiro” de la Escuela Julián Besteiro de Madrid. Pedro González Padilla, director gerente de IFES, presentó el acto y las próximas conferencias del ciclo que encontrareis al final.

Paco Camarasa recuerda que es el 116 aniversario del nacimiento de Dashiel Hammet y presenta la temática del encuentro: ¿Hay vida fuera de las dos grandes potencias editoriales, Madrid y Barcelona? Queremos revisar otras miradas, otros sonidos, contemplar la creatividad actual del género inventado por Poe.

Introduce a José Javier Abasolo, el primer español que figura en el “Dictionnaire des littératures policières”. Paco está convencido de que se llama García de primer apellido. Publicó su primera novela “Lejos de aquel instante” gracias a un premio de Prensa Canaria (actualmente es la editorial Alba que sigue publicando novela negra de calidad como a la autora francesa Dominique Manotti). Ha seguido publicando una o dos novelas por año y ha ganado más premios, como el García Pavón. Bilbao es su escenario principal.

Abasolo, que defiende con una sonrisa su apellido, es lector de Chandler y Hammett. Se focaliza en Bilbao porque le parece más sincero. No cree que los escritores que sitúan sus tramas en lugares ajenos puedan conocer a fondo el alma del país.

Luego presenta a José Ramón Gómez Cabezas, autor de Ciudad Real, allí ha ambientado su novela “Réquiem por la bailarina de una caja de música”, en 1925, un escenario y época poco habituales en el género.

José Ramón nos cuenta que gracias al AVE y al equipo de balonmano su ciudad es cada vez más conocida. Su novela es un homenaje a su abuelo que les llevaba de pequeños de paseo mientras les contaba historias sobre su muralla, la cárcel (que ahora es Hacienda), con sus presos cantando saetas. Estos recuerdos estimularon su fantasía y los guardó en su cabeza hasta que revivieron al decidirse a escribir. Su novela comienza cuando un guardabarreras, buscando un sitio para hacer sus necesidades, descubre un cadáver. Ha tenido muy buena acogida en su ciudad.

Camarasa presenta a Jerónimo Tristante. Publicó su primera novela “Crónica de Jufré” en 2003. Abordó la novela histórica con “El rojo en el azul”, la historia de un republicano que formó parte de la División Azul. Tiene una serie protagonizada por Víctor Ros, detective que comienza sus andanzas en Madrid, visita Córdoba en su segunda novela y la última, “El enigma de la calle Calabria”, se desarrolla en Barcelona. A Paco le llama la atención que sea un murciano quien recreando un folletín del siglo XIX nos conduzca por estos lugares. El autor ha escrito también “1969”, una novela terrible sobre un periodo terrible.

Tristante dice que en Murcia son muy provincianos, no valoran lo propio, cualquier cosa de Madrid les parece mejor. El resto de España muestra un desconocimiento tal que hasta le han llegado a preguntar si allí hay semáforos. Hasta su séptimo libro, “1969” no se atrevió a escribir una novela ambientada en su ciudad.

Camarasa bromea sobre el hecho de que en Galicia no se haya escrito más novela policíaca. “Ojos de agua”, la primera novela de Domingo Villar, fue un gran comienzo: con una manera original (y dolorosa) de matar y una pareja tipo Holmes y Watson descubriéndonos la geografía de Vigo.

Villar nos cuenta que Galicia es su paraíso perdido y su manera de volver es mediante sus libros. Escribe sobre crímenes para hablar de otras cosas. Debajo del papel de regalo en que está envuelta la novela hay más cosas, por ejemplo el amor a la tierra. Vigo es la localidad que más ha crecido de Europa. En poco tiempo ha pasado de ser un pueblo de 12.000 pescadores a ser una ciudad de 450.000 habitantes. Una población que crece tanto se deja algo por el camino, principalmente a la gente mayor. Los irlandeses, sicilianos y gallegos han abandonado sus países, pero también se han movido del interior a las costas dejando atrás sus familias. Por eso muchos niños se criaron sin abuelos, por eso en Vigo se tiene un acento diferente que él se esfuerza por no perder. Escribe en gallego y castellano, disfruta traduciéndose y limpiando el texto. Cree que su lengua tiene una sonoridad especial, musical.

Tras las presentaciones Paco Camarasa lanza su primera pregunta: ¿Cómo se consigue publicar la primera novela?

Tristante no conocía ningún editor. Al principio fue atrevido, envió su original a Planeta y otras importantes, se lo devolvieron tantas veces que terminó haciéndose amigo del cartero. Su respuesta era como la de las mujeres cuando cortan: no es por tu culpa, soy yo. Presentó “Crónica de Jufré”, que trata de un viaje en el tiempo a la época medieval, a una editorial pública, Editora Regional de Murcia y le gustó a una secretaria que insistió a su jefe para que la leyera y publicara. Con “El rojo en el azul” consiguió un agente, al que agradece dejar de hacer fotocopias. Cuando presentó el proyecto de “1969” a su editorial actual lo rechazaron. Escribió entonces “El enigma de la calle Calabria” presentó las dos novelas y finalmente consiguió que publicaran ambas.

José Javier Abasolo envió su primera novela a varias editoriales. Ganó un premio y la editorial que lo convocaba publicó su primera y segunda novelas. Sus editores actuales son de San Sebastián, lo que tiene mucho mérito siendo él de Bilbao. Su problema es que su editorial publica y distribuye preferentemente títulos en euskera. José Javier les ha ocultado que dos de sus anteriores editoriales han desaparecido.

Gómez Cabezas sólo ha publicado una y tenía prisa porque quería que su abuelo, que hace poco cumplió 100 años, la viera publicada. La presentó a la editorial Biblioteca de Autores Manchegos pero fue rechazada. Tras presentarse a varias editoriales y premios como el García Pavón le presentaron a un editor de Toledo (Editorial Ledoria) que la publicó en 2009. Las pasadas navidades se la regaló a su abuelo y cuando le preguntó al cabo de una semana si ya la había leído, le contestó que dos veces.

Domingo Villar escribió su primera novela en gallego y la presentó a las dos editoriales gallegas más importantes: Galaxia y Xerais. La tradujo al castellano y la envió a cinco editoriales. Todas le respondieron que la querían publicar y se decidió por Siruela. Se publicó a la vez en gallego y castellano y ambas ediciones se vendieron bien. Villar dice ser un fuera de serie incumpliendo plazos y su editorial no le agobia, le deja trabajar a gusto.

La siguiente pregunta del moderador fue ¿por qué unos tienen personajes habituales y otros no?

Domingo Villar cree que escoger un policía para hablar de crímenes es natural. La señorita Fetcher (que a Tristante le resulta, de coña, muy atractiva) le parece tremendamente gafe con tantos asesinatos sucediendo a su alrededor. También es normal que los policías vayan en pareja. Cuando terminó su primera novela sintió que le caían bien los personajes, pero aligeró 40 páginas de sus vidas, por eso la segunda es más larga. Sabe que sus lectores compran sus novelas por ellos, no por su autor. Una novela es un territorio oscuro y es bueno adentrarse de la mano de un amigo. Piensa en las series como en una gran novela. El sabe que les va a ocurrir a sus personajes aunque no conozca el resto de la trama.

Jerónimo Tristante cree que cuando te enganchas a una saga le coges cariño. Víctor Ros, nació como secundario en una novela inédita, “Arcana Dei”, una especie de "Código da Vinci". En ella aparecía el personaje de un detective, que le gustó y decidió hacerle protagonista. Con él rinde un homenaje a Holmes, aunque en algunos aspectos son similares y en otros distintos. Ros es casado y formalito, hecho que le reprocha la escritora Cristina Fallarás. Hay mucha gente que le escribe emails diciéndole que les gusta. Su otro personaje, Julio Alsina, el protagonista de 1969 es totalmente diferente y para colmo de males se emborracha con Licor 43. Cree que los secundarios son muy importantes, le gusta la serie “Dexter” y a veces se interesa más por su hermana que por el protagonista. Piensa que las series son más cómodas de escribir y son perfectas para fidelizar lectores, que ya le preguntan por la cuarta de Víctor Ros. Le gusta alternar entre novelas individuales y series para descansar.

Gómez Cabezas dice que Abasolo le proporcionó el motivo perfecto para animarse a escribir, decía que “el escritor tiene muchas excusas, si te pillan con una prostituta siempre puedes decir que te estás documentando”. Su personaje es un aprendiz de periodista que se convierte en un detective accidental. Aunque no se lo había planteado al principio está abierto a una continuación, la gente le pregunta por ella, quiere saber más de sus personajes. Ahora está inmerso en la escritura de una trilogía sobre una saga familiar y quizás se lo plantee más adelante.

A Abasolo como lector le gustan las series, pero como autor crea nuevos personajes para contar nuevas historias. Huye del tópico del detective fracasado como persona, salvo en su última novela.

Paco les pregunta si temen que el personaje se coma a la trama. Mucha gente pregunta en su librería por Wallander, no por Mankell. Y se desconciertan con obras como “El chino”.

Domingo cree que son dos territorios diferentes. Es un forofo de Camilleri, busca encontrarse con Montalbano. Aunque no sea capaz de recordar la trama de cada libro sí sabe si en uno aparecía la sueca. Es lo mismo que perseguía leyendo a Asterix.

Jerónimo cree que al plantear un delito, no es necesario que sea un asesinato, sueles conocer el final. En otras novelas los finales no son buenos, no se cierran bien, en la policíaca estás obligado a resolver bien la trama y el final. Cree que el principio de “El chino” es sensacional pero luego decae.

Camarasa le pregunta a Tristante ¿por qué eligió el siglo XIX para contar las historias de Víctor Ros? ¿Quizás por Holmes? El autor responde que es una época que le interesa mucho: Holmes, Dumas, Wilkie Collins, eran maestros haciendo leer a masas medio analfabetas. Al escribir por entregas utilizaban recursos similares a los de las telenovelas actuales: en el próximo capítulo... Le interesa también el ritmo de vida, las tertulias de política, de toros. Domingo le pide que lleve a Ros al dentista en su próxima novela.

A continuación se abre el turno de preguntas del público.

Una chica, que pertenece a un grupo de asistentes que quieren ser escritores, les pregunta por el proceso de creación de una novela, quiere saber cuanto tiempo dedican al día a escribir.

José Javier Abasolo tiene otra profesión y escribe en sus ratos libres. Suele tardar un año y medio. Tardó 12 años en terminar su primera novela y lo hizo porque sus amigos estaban hartos de oírle hablar de ella. A veces le vienen ideas a la cabeza, se pone a escribirlas, se quedan en dos folios y mueren. Otras sin embargo van a más. A veces tiene un esquema, otras un final. Unas veces un secundario da mucho juego, otras desaparece. Cree que es muy importante corregir y que te lean otras personas.

José Ramón Gómez escribía a ratitos hasta que se puso en serio con su primer libro. Al terminar se pasó casi año y medio corrigiendo el original. Plinio, el personaje de García Pavón, aparece en su novela. Su mujer, que conoce el texto desde el principio, le reprocha cuando hace modificaciones, por ejemplo eliminando a algún personaje.

Domingo Villar cree que la literatura es un oficio para humildes. Hace falta tesón, humildad y valor. Pasa semanas tortuosas y tormentosas en que no le sale nada. En toda novela hay dos tramas, el crimen y su investigación, normalmente tiene claro el crimen pero no tanto los pasos que van a dar sus personajes para esclarecerlo. Fred Vargas le contó que piensa una historia, la escribe en tres semanas y luego se tira meses repasando. Paco Camarasa comenta que también la corrige su hermana. Domingo no es capaz de hacerlo así, no puede escribir el cuarto capítulo sin haber terminado el tercero. Da 20 vueltas a todo lo que escribe, crea y elimina. Menciona a Auster que al recibir el premio Príncipe de Asturias explicó que sus razones para escribir son más musicales que literarias. Cree que hay que cuidar mucho el lenguaje. Le gusta leer lo que ha escrito en voz alta a otras personas, para no leer lo que cree que pone. Cuando lee a Plinio, le parece que el lenguaje se ha quedado viejo.

Jerónimo Tristante cree que la inspiración te tiene que pillar trabajando. El trabaja como profesor y sólo puede escribir durante las vacaciones. Su método es parecido al de Vargas, es un “vomitador”. La trama criminal se le ocurre en cualquier momento, a veces en la consulta del médico. Luego llega el verano y escribe y escribe sin parar. Y luego revisa, revisa y revisa. Le gusta que sus amigos lean sus obras e iba dándole los folios escritos a su mujer hasta que ella se cansó de tener que esperar a que escribiera más. Se obsesiona con el lector, quiere que le entienda, por ello intenta evitar la jerga y el “estupendismo”. Hace varias cosas a la vez, se documenta para una nueva novela mientras redacta otra. Cree que es necesario leer mucha Historia. Para escribir sobre la División Azul, un tema sobre el que la derecha se desentendió casi desde el principio y la izquierda nunca se interesó, tuvo que documentarse en una editorial fascista que era la única que guardaba documentos de la época. Cree que todos sus personajes tienen algo de él.

Otra persona del público les pregunta por los autores que más les han influido.

Abasolo menciona a Raymond Chandler, Dashiell Hammett, Ross Macdonald, Andreu Martín, Julián Ibáñez y algunos otros que no escriben novela negra.

Gómez Cabezas, tras citar a García Pavón, dice ser un yonki de la novela negra, ha leído ciento y pico en un año. Cree que hay que leer mucho para escribir bien.

Villar es más de libros que de autores, le encanta “Cosecha roja” o “La llave de cristal” de Hammett pero no tanto “El agente de la Continental” o “El halcón maltés”. Menciona “El lápiz”, un relato de Chandler; “Huye rápido, vete lejos” de Vargas; “La niebla y la doncella” y “El lejano país de los estanques” de Lorenzo Silva; “La carretera” una novela desasosegante de Cormac Mccarthy o “No es país para viejos”; “El agente secreto” de Joseph Conrad, autor polaco que escribía en un inglés macarrónico. Paco González Ledesma, Juan Marsé, el Vázquez Montalbán de “Los mares del sur”. Devora a Montalbano, su editorial que le publica en gallego le manda los originales, también lo lee en italiano en Sellerio, aunque no entienda el idioma.

Tristante lee a Conan Doyle, Galdós, Dumas, Truman Capote en “A sangre fría”. Le gustó “La desaparición de Pató” de Camilleri porque se sale de lo conocido.

Alguien del público al que le gusta la novela histórica y la policíaca y como aparecen en ellas algunos lugares de las ciudades, les pregunta como documentan los espacios y si son reales.

José Ramón Gómez Cabezas dice que profundiza en las historias que le contaba su abuelo. La ciudad se vuelve un personaje más. Tras publicar su novela hay gente que se acerca a él para contarle más historias.

Domingo Villar tiene una relación de amor frustrado con su ciudad. No necesita ir, emocionalmente está allí, su personaje se toma las tazas por él. Cuando eran jóvenes conocían en verano a chicas que idealizaban durante el invierno, luego cuando volvían se daba cuenta que no eran exactamente como las recordaba. Lo mismo le ocurre con su ciudad. Carlos, el dueño de El Eligio le cuenta que llegan turistas ingleses preguntando por su personaje. Estuvo en Edimburgo con Rankin, en el bar favorito de Rebus y al autor le entregaban paquetes para su personaje.

José Javier Abasolo a veces tiene una idea y busca rincones donde desarrollarla y otras ve sitios y piensa que en ellos podría pasar algo. Introdujo en una de sus novelas una cervecera que sabía desaparecería en poco tiempo.

Otra persona les pregunta por la publicidad que hacen sus editoriales y si influye que escriban fuera de Madrid y Barcelona en la promoción de sus obras.

Algunos manifiestan sentirse frustrados. Durante bastante tiempo 7 libros de 2 autores (Larsson y Meyer) han estado entre los 10 más vendidos. La grieta entre grandes y medianos se ha agrandado. Los editores son prudentes, su paradoja consiste en intentar compaginar cultura y ventas. No hacen publicidad en televisión. La crisis ha provocado el cierre de muchos medios y la reducción de las plantillas de la sección de cultura. Creen que una editorial grande no garantiza la promoción, puedes ser cola de león o ni siquiera la cola.

Domingo no cree que el hecho de vivir en una ciudad o en otra sea determinante. Matilde Asensi vive en Alicante y es muy promocionada.

Jerónimo comenta que lo que consigue Reverte en un día en una rueda de prensa multitudinaria les cuesta a ellos meses. Conferencias en pequeñas ciudades, entrevistas a medios locales...

José Ramón que publica en una editorial pequeña, se ve como un vendedor, carga con ejemplares de sus libros de localidad en localidad y siente que su vida familiar se resiente.

Paco recuerda como la entrega del premio RBA de novela negra a Camilleri se vió ensombrecida en los medios por la muerte de Pavarotti.

Alguien del público dice que hay mucha gente que escribe, en talleres, en blogs, pero poca que lee.

Paco Camarasa comenta que se publican muchos suecos, su nivel medio es muy bueno y no es por generación espontánea sino porque en su juventud han sido grandes lectores de Wahlöö y Sjöwall y de Mankell. En su país hay una gran red de bibliotecas. Se escriben muchas primeras novelas, unas mejores que otras. Termina el acto agradeciendo a todos su presencia y a la Escuela Julián Besteiro el uso de sus instalaciones.

Las fotos no son muy buenas, me olvidé la cámara y tuve que tirarlas con el móvil.