lunes, 19 de septiembre de 2011

El Pekín de la detective Mei Wang

Este encuentro con Diane Wei Liang tuvo lugar el pasado 14 de septiembre de 2011 en Casa Asia de Madrid, en el Palacio de Miraflores de la Carrera de San Jerónimo, dentro del ciclo "Diálogos sobre novela negra y policíaca asiática".


Teresa Gutiérrez del Álamo, directora de Programas del Centro presenta a Wei Liang, una escritora extraordinariamente joven y brillante, y agradece a Siruela que publique escritores chinos de tanta calidad. Diane escribe buena novela negra con trasfondo sociológico, refleja la China actual como una última ola, consecuencia a su vez de olas anteriores, incluso de tsumanis en el transcurso de su evolución. Nos acerca sin pretenciosidad a la historia reciente de China y al momento actual. Es muy interesante la complejidad de sus personajes y sus historias, muestra como la gente vive su presente y sus recuerdos, como sus miedos forman parte de su vida cotidiana. Descubrimos a su protagonista Wei, intentando establecerse en el territorio de nadie (es detective en un país donde esa actividad está prohibida). Y cómo es su entorno: el guanxi (las relaciones de familia por localidad y origen geográfico), los grupos de poder que intervienen en la transformación, los grupos nuevos que surgen...

Teresa cede la palabra a Ofelia Grande, directora de Ediciones Siruela que nos explica que "La casa del espíritu dorado", que acaban de publicar, es el tercer libro de una serie formada por "El ojo de jade" y "Mariposas para los muertos". Pertenecen a la colección "Nuevos tiempos" cuyo espíritu es acercarnos otros mundos y tiempos para que podamos entender el nuestro. Agradece a la autora que confíe en su editorial para publicar sus libros y hace una breve presentación de su vida.

Diane Wei Liang nació en Pekín en 1966, el año que comienza la Revolución Cultural. Pasó su infancia en un campo de trabajo. Participó en los sucesos de Tiannanmen. Se trasladó a EEUU donde estudió dirección de empresas. Actualmente vive en Londres con su marido y sus hijos.

En sus novelas muestra como los chinos se enfrentan a los cambios de su país y le pide que nos hable de la Revolución Cultural. Diane agradece la invitación, es un placer para ella estar en España con todos nosotros. Nos cuenta que estuvo en un campo de trabajo como muchos hijos de intelectuales, sus padres eran profesores universitarios y les obligaron, como a tantos otros, a construir edificios para bases militares secretas que nunca se utilizaron. Pasaron 3 años en condiciones muy básicas. Ella sin embargo tenía 4 años y disfrutaba del campo y la montaña.

A continuación Ofelia le pregunta por su experiencia en los sucesos de la Plaza de Tiannanmen. La autora nos explica que ocurrieron en un tiempo en que China estaba abriéndose y ellos como estudiantes sintieron que era el momento de reclamar lo que era suyo, se manifestaban a diario en las calles con el apoyo de los residentes de Pekín. El final del movimiento fue un shock para todos. China, en cierto sentido, ha avanzado más de lo que pudieron soñar, no está segura de qué produce los cambios, pero está orgullosa de que China siga adelante y de haber participado en esos acontecimientos.

Ofelia le pregunta sobre su experiencia al llegar a Estados Unidos y qué le sorprendió de occidente y si cree que la literatura puede ayudarnos a entender una realidad tan compleja como la China. Diane explica que conocían occidente por su literatura y que su gobierno transmitía una imagen de EE.UU. como un país muy violento, con muchos crímenes, un lugar donde ellos no podrían vivir. Cuando llegó allí vio las cosas de un modo distinto. Como anécdota cuenta que no conocía el queso y cuando fue a comprarlo optó por un aliño para ensaladas de queso azul pensando que el queso era líquido. Ellos no conocían la libertad de expresión y hasta que no la vivió no se dio cuenta de lo que era, eso es difícil de transmitir en un libro, hay que vivirlo. La literatura te acerca a la vida de las personas en lugares lejanos pero hasta que no lo vives no sientes su impacto. Ella ha aprendido viajando y viviendo en distintos continentes, la literatura te permite viajar con la mente.

Ofelia le pide que nos hable de su protagonista: Mei Wang, mujer de 33 años, detective privada, con un ayudante masculino ¿puede existir en la China actual? Diane cree que las mujeres chinas están muy bien educadas y son poderosas, menciona que tres mujeres han sido directoras del Banco de China. Mei representa a esas mujeres fuertes y reales pero en cierto modo también es ficción y piensa que su realidad sería más complicada de lo que ella nos ha podido contar.

Teresa ha leído "El lago sin nombre" autobiografía de Wei Liang y piensa que Mei tiene algo que ver con su autora. Le pregunta si el personaje de su hermana, tan opuesta a Mei, todo glamour, tan integrada en la clase poderosa China, tiene que ver con su propia hermana y le pregunta donde vive esta actualmente. La escritora nos cuenta que su hermana vivía en Estados Unidos pero ha vuelto a China. Cree que al escribir ficción se dota a los personajes de algo propio, de algo conocido. Mei tiene mucho de ella pero también es una amalgama de elementos de otras mujeres actuales chinas que ella conoce, con sus problemas reales, por ejemplo lo difícil que es para una mujer ser soltera en China.

Ofelia Grande comenta que en su último libro se muestra lo mejor y lo peor de la sociedad china: el lujo, la prostitución, lo que la autora denomina "lo amarillo". Leyendo sus libros uno se siente en Pekín, con sus atascos, sus campos de golf, la ciudad es un protagonista más. Diane comenta que viaja a menudo a Pekín y le encanta y le deprime. Es tan grande que nunca podrá hacerle justicia. Allí puedes encontrar cualquier cosa que puedas imaginar pero nunca en la forma en que piensas. Hay muchas capas que coexisten, ricos y pobres, hoteles de lujo al lado de chabolas de obra de trabajadores. Eso es lo que intenta mostrar en sus libros, cree que la ciudad es el personaje más poderoso e interesante.

Ofelia pregunta también por su personaje, Mei es segura y eficaz pero también vulnerable y llena de contradicciones. La escritora nos explica que las agencias de detectives son ilegales pero existen: sus profesionales se reúnen, participan en congresos. Mei se define en contraposición a su hermana famosa y a su madre, que perdió a su marido y crió a sus hijas sola y es muy protectora al modo de las madres chinas. Mei va creciendo en los libros, resolviendo sus contradicciones, del mismo modo que China. Su libro muestra como la gente trata de encontrar el equilibro buscando la felicidad y el éxito. Cada hermana lo hace de una manera, de la que sabe, de la que piensa que es mejor.

Se abre el turno de preguntas del público y pregunto a la autora si sus libros han sido publicados en China. Explica que no y que tampoco han sido traducidos al chino, cree que puede tener que ver con su participación en los sucesos de Tiannanmen.

Un periodista que trabaja para un periódico chino que se publica en España le pregunta si ha vuelto a China. Diane explica que viaja 1 ó 2 veces cada año. Nunca ha tenido problemas para volver, quizás por sus nacionalidades: británica y estadounidense. Ella viaja a China como ciudadana privada, no va a dar conferencias. Tiene un amigo chino con nacionalidad británica que participa en manifestaciones y a él si le han prohibido entrar al país.

Una persona del público le pregunta si ha tenido problemas y ella responde que personalmente no, nunca ha sido perseguida, ni interrogada. Admira mucho a las personas que siguen en China porque sabe que algunos pueden contar historias distintas.

Teresa cree que Wei Liang escribe sin hacer juicios ni panfletos, sus buenos no son absolutamente buenos ni sus malos del todo malos. Otros escritores se muestran más críticos y agresivos con el sistema chino. Ella se da cuenta por su experiencia en Casa Asia que los chinos son capaces de hablar de ciertas cosas, por ejemplo la Revolución Cultural pero todavía no quieren/pueden hablar de temas como Tiannanmen.

Otro asistente se interesa por la presencia de la comida en sus libros. Diane explica que la comida es muy importante para los chinos, a veces al escribir piensa que habla demasiado de ello pero sabe que forma parte de su vida y en sus libros, además de mostrar lo social debe hablar de la vida diaria y cotidiana.

Alguien le pregunta si ha pensado escribir en chino. La autora responde que su chino está muy deteriorado y que no podía utilizarlo para escribir. Por otra parte en el inglés ha encontrado una lengua maravillosa para expresarse.

Teresa, que compara la experiencia del queso de Diane con la que sentimos los españoles al enfrentarnos a la comida china, cierra el acto agradeciendo a la autora su paciencia (lleva todo el día realizando entrevistas) y su inteligencia.

11 comentarios:

jiescribano dijo...

Muy interesante, como siempre, esta información. Muchas gracias Alice por compartirla.

loquemeahorro dijo...

Hay tanto para comentar en todo lo que nos has contado que no sabría por dónde empezar.

Solo puedo darte las gracias por contárnoslo, porque no conocía a esta autora (como prácticamente a ningún escritor chino) y me ha parece un punto de vista muy ¿cómo llamarlo? refrescante sobre la China de hoy en día, un país que creo que a muchos nos fascina y del que sin embargo no conocemos más que algunos tópicos.

Me quedo metitando sobre lo que le pasaba por la cabeza a la persona que firmó la orden para que una niña de 4 años fuera a un campo de trabajo.

JOSÉ DIEGO dijo...

Desconocía a la autora y te agradezco el estupendo reportaje que nos muestras.
Como "es la hora de China" las editoriales también querrán hacer su agosto y supongo que nos espera a los lectores del género una avalancha similar a los "escritores que surgieron del frío nórdico"; posteriormente esperar varios años a que el filtrado deje en la superficie lo que tiene "cuerpo".
Gracias, Alice.

Alice Silver dijo...

José Ignacio, me alegra que te guste. Por cierto, me han comentado en Casa Asia que probablemente Xiaolong vendrá en diciembre a Madrid y Barcelona, a ver si nos vemos entonces.

Loque, a mi China me fascina y también me repele después de conocerla (supongo que superficialmente). En cuanto a lo de la niña en el campo de trabajo... pues no se, también habría sido tremendo separarla de sus padres.

José Diego, no se si en esta ocasión la editoriales tendrán tanto material como en el caso nórdico, pero apuesto a que China se va a convertir en escenario para muchos escritores occidentales en los próximos años.

jiescribano dijo...

Alice gracias por la información. Me gustaría mucho asistir y tener la ocasión de volver a vernos.

Boga Vante dijo...

Lo mejor que puedo decir de tu reportaje es que me incita a conocer a Wei Liang.

Será mi siquiente autor chino cuando finalice a Xiaolong

Gracias, Alice por tan buen trabajo.

Alice Silver dijo...

Boga, pues sólo puedo decirte que espero que te guste y que gracias a tí por leerme.

JAMS dijo...

Leeremos la obra de Wei. Estupendo reportaje.

Alice Silver dijo...

Gracias Jams, espero que disfrutes de las novelas de la autora.

lammermoor dijo...

De esta autora tan solo leí su primer libro y aunque la trama detectivesca me pareció flojito me encantó la forma que tiene de acercarnos a la China actual, que me parece debe estar llena de contradicciones.
REcuerdo las ganas de probar los platos de que hablaba mientras leía (algo similar a lo que pasaba cuando leíamos a los cinco o a los siete secretos y sus cuchipandas)

Y me pregunto ¿por qué estas cosas interesantes las hacen siempre a mitad de semana? Y eso de diciembre ¿en que va a consistir? Porque veo por ahí que vendrá otro autor (que para mi aún resulta "ignoto" ;)

Alice Silver dijo...

Completamente de acuerdo contigo Lammermoor, los libros son estupendos en cuanto a que nos acercan a la china actual y lo hacen de un modo ameno y evocador, las tramas policíacas un tanto flojitas. Estoy deseando leer el tercero, que ya tengo en mi poder y es más tocho que los anteriores.
En cuanto a lo de diciembre lo explico un poco más en los comentarios en la entrada de Chen Cao de Qiu Xiaolong.