lunes, 28 de enero de 2013

Emmanuel Cooper - Malla Nunn

Emmanuel Cooper es oficial de la policía judicial de Johannesburgo, Sudáfrica.

Blanco, de madre inglesa y padre afrikáner. Fue comandante del ejército en la II Guerra Mundial en Europa, se licenció hace seis años.

El Partido Nacional ha llegado al poder en 1948 y ha aprobado la Ley de Inmoralidad que impide las relaciones entre los blancos y el resto de las razas y otras leyes que segregan a los grupos raciales por trabajos y por zonas.

Conocemos a Emmanuel en 1952, habla zulú y le avergüenzan las leyes raciales. No siente que forme parte de "los puros". Se define a sí mismo como inglés. Cree en la justicia, aun dentro de un sistema injusto. Sabe que la mayor parte de los asesinatos son el resultado de impulsos humanos, tristes, confusos y básicos: dinero, venganza...

Sufre frecuentes dolores de cabeza y la voz de su conciencia es un sargento mayor escocés, compañero del ejército. Su mujer le ha abandonado hace siete meses y ha vuelto a Inglaterra.

Viste traje bien planchado, corbata de rayas verdes y sombrero.

En "Un hermoso lugar para morir" un comisario de policía afrikáner ha sido asesinado en Jacob's Rest, un pueblo en la frontera con Mozambique, y Emmanuel se traslada allí desde Johannesburgo. Contará con la ayuda de Samuel Shabalala, un agente de policía alto, mitad zulú, mitad shangaan, experto en seguir pistas y en callar, para realizar la investigación. Mientras el Departamento de Seguridad busca motivos políticos en el crimen, Emmanuel ahonda en la vida privada del muerto.

Comentario personal

"Un hermoso lugar para morir" es una novela interesante que nos traslada a la Sudáfrica de los años 50 y nos muestra lo terrible de una sociedad racista, su inmensa hipocresía y contradicciones, mientras el protagonista resuelve el caso. Me ha resultado demasiado larga y algo pesada de leer y su cuestionamiento demasiado evidente, quizás porque había leído hace poco La canción del perro de James McClure que es una obra maestra y es inevitable comparar. La trama transcurre demasiado lentamente para mi gusto y la narración es algo repetitiva, como cuando llama constantemente pequeño pajarillo mestizo a un personaje. El protagonista es un hombre sufriente y compasivo pero no acabamos de entender sus motivos hasta el final.

Para comer: En el picnic de la iglesia mestiza: arroz al curry, ensalada de patata, pollo asado, lentejas y espinacas. Como tentempié: café y koeksisters. Para beber: té con leche y sin azúcar o whisky solo.

Libros de Emmanuel Cooper
  1. Un hermoso lugar para morir (A Beautiful Place to Die, 2008)
  2. Que los muertos descansen en paz (Let the Dead Lie, 2010)
  3. Benditos sean los muertos (Blessed Are the Dead / Silent Valley, 2012)
  4. Present Darkness, 2013


La autora

Malla Nunn nació en Suazilandia. Su madre era blanca y su padre de "raza mixta". Estudió en la Florence Christian Academy, un internado para mestizos. Emigró a Perth, Australia, con sus padres en los años 70.

Se licenció en literatura inglesa e historia en la Universidad de Western Australia y realizó un master de teatro en la Villanova University de Filadelfia. Conoció a su marido en Nueva York y se casaron en Suazilandia. Ha escrito y dirigido algunos cortos y documentales, entre ellos Servant of the Ancestors en 1999. Escribió su primera novela en 2009.

Actualmente vive en Sydney, Australia con su marido y sus dos hijos.

10 comentarios:

Alice Silver dijo...

Algunos comentarios del Cajón:

Jose Maria dijo...
Estupenda "Que los muertos descansen en paz" de Malla Nunn, segunda entrega de esta serie. Historias duras, en un lugar tan terrible como la Sudáfrica de los años 50, con muchísimos personajes, con historias interesantísimas, y con buen ritmo. Y un protagonista tan pupas (al principio de la novela le han echado de poli y de blanco, pues le han reclasificado como mestizo…), que me recuerda al Renko de Cruz Smith. Y todo esto en el escenario de un país que mientras celebra la coronación de Isabel II, está intentando librarse de los ingleses para poder montarse un país racista sin trabas. Apasionante.

23 de noviembre de 2012 14:51

Alice Silver dijo...
Como siempre eres el primero trayéndonos noticias de las últimas novedades José María. Tiene muy buena pinta lo que cuentas, sobre todo lo de dejar de ser blanco de la noche a la mañana.

23 de noviembre de 2012 18:06

Isabel dijo...

Qué interesante parece la nueve incorporación! estuve el otro día ojeándolo en la librería pero no me animé a comprarlo. Estos libros ambientados en lugares diferentes me atraen irresistiblemente.

loquemeahorro dijo...

Pudiendo leer "La Canción del Perro" que tengo pendiente, voy a pasar de estos libros.

Pero los koeksisters me han abierto el apetito.

Alice Silver dijo...

Pues animaté Isabel, viajaras por un país y una época distinta, gracias a Dios desaparecida, al menos en teoría. Un país que es hermoso por fuera, como señala el título del libro, pero muy feo por dentro.

Loque, La canción es excepcional... no me cansaré de decirlo y este libro no esta mal, tiene sus momentos... La autora reconoce que ha evolucionado en su obra posterior, así que la seguiré leyendo.

lammermoor dijo...

Me pasó lo mismo que a Isabel, lo vi el otro día cuando estuve en La Central de Callao pero me contuve y no lo compré. Iba a comentarte si la conocías y hete aquí la respuesta (me parece que hoy me levanté un poco redicha )

José María dijo...

No lo dudéis. Las historias de Cooper merecen la pena. Ciertamente no son las novelas de McClure pero están bastante bien, sobre todo la segunda.

Javi (ex-anónimo) dijo...

Acabo de finalizar la segunda novela "Que los muertos descansen en paz". Magnífica en todos los sentidos con un par de peros:
- Demasiado repetitiva en cuanto a las dudas del protagonista respecto a la lealtad de la "femme" fatal
- Un edulcoradísimo "happy end" en el que los buenos ganan (todos juntos como pandilla bien avenida), los malos son castigados y parecen tontos y hasta el personaje más ambiguo (el inspector afrikaner) parece un modelo de rectitud.

Por lo demás, magnífico retrato de las penurias de un país dominado por el rencor y el racismo dónde un miserable papel dice si eres blanco, amarillo, verde o negro. Un papel que decide cómo es tu vida.

Recomendable (lo siento, incrédulas Loque y Lammermoor)

Besos y saludos.

Alice Silver dijo...

No te contengas Lammermoor, si te hayas redicha, manifiestate...

Espero leer el segundo más pronto que tarde José María y retocar un poco la entrada si me convence como a tí.

A mi me gustan los "happy ends" Javi, no puedo evitarlo... eso sí prefiero un "sad end" a un "there is no end" o a un "bad end".

Y lo de los papeles aparte de miserable es sorprendente. Hasta donde yo se en EEUU, cuando había leyes similares vigentes, aunque tuvieras un octavo de antepasados negros eras negro. Todavía en la actualidad me sorprende un poco cuando dicen que Obama o Halle Berry son negros, cuando uno de sus padres es negro y el otro blanco. Sin embargo en Sudáfrica eres mestizo y formas parte de una categoría distinta. Es decir hay como una triple segregación...

Gracias a los dos por despejar las dudas del respetable.

José María dijo...

Que he acabado el último libro de esta autora, Benditos sean los muertos. Estupendo, muy buena historia, mucha intriga y un final sorprendente. En esta ocasión en el campo, en el Veld, como dicen ellos. Y con muchos zulúes, tanto que parece que Shaka Zulú va a aparecer de nuevo. Las situaciones aberrantes habituales respecto del racismo, pero también salen mucho las disputas entre la población afrikáner y la de origen inglés. Personajes secundarios estupendos, una trama de misterio apasionante, y el prota, gran pupas, esta vez se contiene un poco en su lamentable existir. Muy recomendable. Esta serie va cada vez más a mejor.

Alice Silver dijo...

Como siempre gracias por la recomendación José María, todavía tengo pendiente el anterior y me han entrado ganas de seguir con la serie.