lunes, 28 de octubre de 2013

Getafe negro VI: Novela negra y compromiso social - Petros Márkaris

Esta charla entre Antonio Lozano y Petros Márkaris tuvo lugar el jueves 24 de octubre a las 20:00 horas en la Fábrica de Harinas de Getafe con motivo de la VI edición de Getafe Negro.


Antonio Lozano se disculpa por llegar tarde, han coincidido con una manifestación de estudiantes que ha hecho que el escritor se sienta como en casa.

Hace una breve presentación de Márkaris: Es griego aunque nació en Estambul, critica a los economistas pese a haber estudiado económicas, ataca la política alemana pero domina perfectamente el idioma, estudio en Sttutgart y Viena. Ha sido dramaturgo, guionista de cine y televisión y desde 1995 escribe novelas negras que le han proporcionado fama mundial. Como militante de izquierdas necesitaba humanizar a su personaje policía y le dotó de los rasgos de su padre. Suaviza su pesimismo existencial con el calor familiar.

Pan, educación y libertad es su última novela y la tercera de la trilogía de la crisis que se nutre de los abusos de políticos, banqueros y toda clase de nepotistas. Ahonda en la corrupción de los que sufrieron la represión de la dictadura y entraron después en política. Comienza con Grecia volviendo al dracma, España a la peseta y Portugal al escudo.

A.L.: ¿Cree que el euro es el culpable de la situación actual? ¿Ve posible este escenario?

P.M.: ¿Qué ha cambiado desde que empecé a escribir la novela a comienzos del 2012? Nada. Muchos políticos y parte de la población piensan que la vuelta al dracma y la peseta sería la solución yo sólo plantee la hipótesis: ¿qué pasaría? Pero es algo muy difícil.

A.L.: Su serie ¿fue concebida desde el principio para mostrar una realidad, una postura ante el mundo?

P.M.: Mi mundo siempre ha girado en torno a lo político y lo social, también en mi etapa como dramaturgo, es una maldición. Yo no he inventado utilizar la novela para mostrar la realidad, ya lo hicieron Leonardo Sciascia o Vázquez Montalbán. Yo comencé a escribir tarde, con 58 años y pude beneficiarme de su experiencia.

Cuando comencé a mirar la sociedad a través de la novela negra la crisis ya había comenzado… Hace un año di una conferencia en Suiza, venía de Alemania donde había pasado 8 días hablando sobre la crisis. La primera pregunta fue sobre la crisis y pedí al público que por favor me preguntaran sobre algo diferente, como los suizos son muy educados se quedaron callados. Al terminar, durante la firma de libros, se me acercó un señor y me pregunto ¿pero no es usted una de las personas que se ha beneficiado de ella? Sí, le dije, llegó en el momento justo para Jaritos, me permitió explicar al mundo el sufrimiento del pueblo griego.

A.L.: Chandler decía que Marlowe no tenía conciencia social, simplemente se opone a los poderosos ¿le ocurre lo mismo a Jaritos?

P.M.: Por supuesto, Jaritos es un hombre decente, con valores morales. Desde que Grecia alcanzó la independencia en 1829 fue un país pobre pero con grandes valores culturales y morales. Jaritos es originario de una zona muy humilde de Grecia, cerca de Albania, su mujer también, tiene los valores de los pobres. El problema de los griegos es que durante los últimos 30 años han perdido esos valores y han vuelto a la pobreza pero sin ellos.

A.L.: Es muy crítico con su país ¿le han tildado de antipatriota desde los nuevos movimientos fascistas?

P.M.: Yo no he tenido problemas. En mi próxima novela la hija de Jaritos se enfrentará a Amanecer Dorado. El problema no son sólo estos movimientos, si no la gente que los apoya. Últimamente parece que la clase política y la policía se han enfrentado a ellos pero ¿qué pasa con los que les han votado? El partido de derecha actualmente en el poder se está radicalizando para atraer esos votos, me da pavor lo que pueda pasar en las próximas elecciones europeas.

A.L.: ¿Se considera un autor de novela negra mediterránea?

P.M.: Sí, por supuesto, considero que los novelistas mediterráneos compartimos cosas muy importantes. En primer lugar, aunque Carvalho es muy diferente de Jaritos, ambos tienen en común la desilusión, que es una característica muy mediterránea que también percibimos en el Montalbano de Camilleri.

En segundo lugar la comida, también como elemento social. Cada vez que leo una novela nórdica o algo de Ian Rankin, que me gusta mucho, pienso ¿es que esta gente no puede comer otra cosa que pizzas y cerveza? En el norte de Europa la mujer se emancipó antes, eso fue bueno para la mujer pero malo para la cocina. Nosotros pertenecemos a una generación de escritores cuyas madres trabajaban en el hogar, eso fue malo para las mujeres, pero bueno para la cocina.

Finalmente la narrativa nórdica es muy brutal y la mediterránea no. Creo que los países mediterráneos conocemos la brutalidad por las dictaduras que hemos vivido mientras que los nórdicos necesitan mostrar a su público que la brutalidad existe y lo hacen de otra manera.

A.L.: En las novelas de Jaritos también hay cierto sentido del humor, ironía, estoicismo. El género negro ¿necesita de la distancia desdramatizadora que da el sentido del humor?

P.M.: Bertolt Brecht decía que hay elementos cómicos en toda tragedia y trágicos en cada comedia. Me gusta el contraste, la ironía, el cinismo… Jaritos conoció un tiempo donde la ironía era algo habitual, te subías en un autobús, escuchabas las conversaciones y no podías parar de reír. Eso ya no existe, los griegos han perdido el sentido del humor, pero Jaritos, como caballero “old fashioned” que es lo mantiene en su forma de ser. En el fondo Jaritos soy yo, una de mis hijas dice que está harta de oírme hacer chistes sobre los griegos que luego vuelve a leer en mis novelas.

A.L.: Jaritos cena en casa con toda su familia, es importante para él la comunidad, la familia, la solidaridad ¿esto nos mantiene a flote?

P.M.: Sí, estoy totalmente de acuerdo, la familia es la base de la existencia en los países del sur. En países como España y Grecia el esfuerzo por mantener al país unido comienza manteniendo unida a la familia, es una forma de solidaridad que se irradia. En el norte no es así y países como Holanda o Austria tienen estructuras que reemplazan su función. Para mi la familia es muy importante y así lo muestro en las novelas de Jaritos.

A.L.: En tus novelas nos muestras a Jaritos moviéndose de un lugar a otro de un modo casi cartográfico ¿Es Atenas una fuente de inspiración? ¿Qué te fascina y repele de ella?

P.M.: La ciudad es muy importante, no sólo en mis novelas si no también en las de otros autores mediterráneos: la Barcelona de Vázquez Montalbán, la Marsella de Izzo. Jaritos mira a Atenas desde la distancia. La ciudad cambia, no es la misma, en las primeras novelas es diferente a las de la trilogía de la crisis. El desempleo, los problemas económicos la han afectado, especialmente por la noche, se ha convertido en una ciudad vacía a partir de las 9. Quería mostrárselo a la gente pero me dolió escribirlo.

A.L.: Jaritos no se lleva bien con la tecnología, tiene problemas con el ordenador, es aficionado a los diccionarios y se frustra al ver que algunos significados van quedando obsoletos.

P.M.: A Jaritos le gustan los diccionarios porque a mi me gustan. He sido traductor más tiempo que novelista. Cuando comencé a construir su personalidad como policía necesitaba algo rompedor y lo encontré en el hecho de que leyera diccionarios pero no otros libros. En ellos busca la respuesta a los problemas a los que se enfrenta en la investigación, pero no la hay.

En sociedades como la griega nada es convencional, ni siquiera racional. Ves una pareja en la que uno cobra 2.000 euros al mes y otro 800 y se compran un jeep por encima de sus posibilidades. ¿Cómo es posible? Es una manera griega de ser, un alemán nunca haría eso.

A.L.: En su último libro la familia Jaritos prescinde de la televisión porque dramatiza la situación y extiende el pánico. ¿Están sembrando el pánico los medios en Grecia?

P.M.: En Grecia se producían muchas series de televisión, ahora que no hay dinero los telediarios hacen su papel, emiten y comentan las mismas noticias cada día. Yo hace años que no veo la televisión. A primera hora de la mañana leo los periódicos alemanes e ingleses, luego trabajo a partir de las 10 y luego ya leo los griegos, no tengo prisa.

Pero la televisión es sólo parte del problema, las redes sociales (Facebook, Twitter… ) son la otra parte. Llega un momento en que no sabes qué es verdad y que no. Hace unos días un político y su familia fueron encarcelados por fraude. En Facebook se corrió la voz de que había sido liberado a los pocos días y todo el mundo daba por cierta la noticia con la consiguiente indignación, pero no era verdad. Se crea una realidad ficticia y peligrosa.

A.L.: En tu ensayo La espada de Damocles propones volver al humanismo.

P.M.: Los valores humanos y la diversidad cultural son lo más importante. El político francés Jean Monnet, creador del Mercado Común decía que tuviera la oportunidad de comenzar de nuevo fundaría la Unión Europea sobre valores políticos y culturales y no sólo económicos. Europa debe dejar de hablar de datos financieros y volver a hablar de personas. En Grecia hablan de superávit cuando no han devuelto el dinero de los impuestos, en España de crecimientos del 0,1%... y nadie habla del 30% de desempleo general o el 60% en los jóvenes.

A.L.: Trabajas en un libro de cierra la trilogía: Títulos de crédito. Un epílogo. ¿Tienes necesidad de pasar página? ¿Ya lo has dicho todo?

P.M.: Cuando dije que iba a escribir una trilogía sobre la crisis una joven periodista me preguntó ¿tres libros?. Le contesté que sí, que una trilogía siempre habían sido tres libros y ella me respondió ¿pero de verdad piensa que la crisis será tan larga? He acabado la trilogía y la crisis no ha terminado. El último libro fue agotador, en este epílogo lo junto todo y luego ya no escribiré más sobre ello.

Se abre el turno de preguntas del público y alguien pregunta ¿qué pasará dentro de 15 ó 20 años cuando Jaritos esté jubilado? ¿Qué tipo de sociedad va a existir?

P.M.: No sé, ni siquiera puedo prever lo que ocurrirá mañana o dentro de un mes. La realidad en que vivimos se puede romper en cualquier momento.

Público: ¿Cómo se dice en griego tomates rellenos?

P.M.: ντομάτες γεμιστές (domátes gemistés)

15 comentarios:

Javi (ex-anónimo) dijo...

¡Qué barbaridad Alice, qué maravilla! ¿Te llevaste una grabadora?

Gracias por acercarnos las opiniones de Markaris, muy interesantes.

Besos y saludos

JOSÉ DIEGO dijo...

¡¡¡Excelente, excelente, excelente!!!
Muchas gracias, Alice, por permitirnos acompañarte a estos eventos.

questasleyendo dijo...

Gracias por la aportación. Ahora lamento todavía más no haber podido asistir.

demanio dijo...

gracias por aportarnos la info y reseña de estos eventos tan interesantes.

juan pedro dijo...

No te imaginas Alice la suerte que tienes de poder asistir a este tipo de eventos. Espero poder ir algún día a Getafe negro, aunque eso queda lejos en el tiempo y el dinero.

Sobre lo de Márkaris, pues como hablamos en twitter, más o menos lo que suele decir en la mayoría de entrevistas, aunque aquí la diferencia es que matiza más las respuestas.

Por cierto, llega el corrector de griego jeje. En griego, "ντ", aunque sea "nt" se pronuncia y se transcribe "d" (ντομάτες-domátes), salvo si va enmedio de la palabra, que se leería "nd". (por ejemplo, la famosa plaza sintagma, sería en realidad σύνταγμα-sindagma).

Disculpas si soy pesado!!! Y gracias permitirnos estar informados sobre todos estos eventos!

jiescribano dijo...

Gracias por tnernos al corriente de estos eventos a quienes no pudimos asistir, Alice.

Alice Silver dijo...

Pues lo de la grabadora me lo estoy pensando Javi, tomo notas a la vez que hago fotos, twitteo y facebookeo, me va a acabar dando algo.

Gracias José Diego, un placer poderlos compartir con vosotros.

Gracias a ti Que(me)estasleyendo :)

Gracias a ti Demanio, intento ser selectiva y traer sólo lo que pienso que os puede gustar (o lo que me permite el horario)

Sí, Juan Pedro, después de escuchar a Márkaris sus opiniones me parecieron menos tópicas, más matizadas. De todas maneras no me hace mucha gracia la contraposición que hace del sur y del norte, quizás porque en muchas de las cosas que comenta me identifico más con los del norte... y la explicación de las mujeres y la comida me parece un poco traída por los pelos.

Codegido lo de los domátes :)

Espero que otra vez puedas acercarte y nos podamos saludar José Ignacio.

Natalia D. dijo...

Muy interesante este acercamiento al escritor. Muchas gracias, Alice, por tan gran trabajo. Me gustó el único libro que he leído de Márkaris y me parece un buen escritor; sin embargo me parece que cae en varios tópicos, como el de la cocina mencionado por Alicie, o el de que “los países mediterráneos conocemos la brutalidad por las dictaduras que hemos vivido mientras que los nórdicos necesitan mostrar a su público que la brutalidad existe y lo hacen de otra manera”, con lo que parece indicar que los nórdicos han quedado al margen de la brutalidad institucionalizada, lo que me parece bastante irreal (valgan los ejemplos de las políticas eugenésicas que se dieron en algunas de esas zonas o de la tiranía de la religión que también sufrieron con intensidad).

Alice Silver dijo...

Tienes toda la razón Natalia D, la interpretación sobre la brutalidad está también traída por los pelos. A parte de lo que mencionas tampoco son ajenos los crímenes brutales a todos los autores autores italianos y españoles...

José María dijo...

Me ha resultado interesante la charla con Markaris, pero me ha sorprendido las explicaciones sociológicas sobre diversos asuntos como lo de la
brutalidad en los países del Norte y del Sur, el papel de la mujer, y la cocina, que me han parecido excesivamente simplonas, y me sorprende el excesivo uso de la política para entender la realidad.

Me ha encantado que afirme que Jaritos es él, por lo menos no lo oculta como hacen otros autores, respecto de su personaje. Postura radicalmente distinta de la que planteó De Giovanni sobre el mismo tema en una entrevista que nos concedió este mismo año.

Me ha resultado interesante sus cavilaciones sobre la televisión y las redes sociales, que pueden exacerbar estados de ánimo, sin informar de la realidad. Asunto a tener en cuenta.

¡Que manía de equiparar a Vázquez Montalbán con Camilleri y su Montalbano! en los dos hay desilusión, y les preocupa comer bien, pero el primero es
un amargado y un resentido insoportable y Montalbano es un vitalista incorregible. Ya sé que todos estos autores son de la cuenca mediterránea, pero aparte de eso creo que se parecen en muy poco, y se mezclan estilos y
opciones vitales muy diferentes bajo un paraguas Geográfico común, que no creo que explique casi nada.

Me alegro de que Markaris diga que va a dejar de escribir sobre la crisis. Creo que estas novelas han resultado apasionantes como hecho documental, pero como novelas me han resultado de las más flojas de las que le he leído. Por ejemplo en la ultima, me ha parecido muy interesante lo que cuenta Markaris sobre el papel activo que los políticos y sindicalistas de
izquierdas han tenido en la crisis actual, pero la trama policíaca es muy, muy floja, demasiado anecdótica.

Y te felicito Alice, por traernos los pensamientos y los dichos de autores tan interesantes como Markaris, al que merece la pena leer y escuchar.

Alice Silver dijo...

Efectivamente el De Giovanni, que conocimos en la Feria del libro era de lo más alejado a su melancólico personaje. Sin embargo a Jaritos sí me le imagino hasta físicamente como a Márkaris, quizás un poquito más tradicional que su autor.

Yo sí creo que se pueden encontrar rasgos comunes entre las novelas negras mediterráneas pero no diría que la desilusión sea una de ellas, quizás si cierto tipo de conformismo, cierto laxismo, el humor negro...

Y echo de menos el Jaritos pre-crisis, espero que vuelva.

juan pedro dijo...

Buenas!!! Qué tal el puente?

Alice, lo de las mujeres está bastante cogido por los pelos... No creo que la explicación sobre la forma de comer sea esa. Simplemente tienen otros ritmos y formas de vida. Por ejemplo, Wallander no tiene el tiempo que tiene por ejemplo Montalbano para sentarse en un restaurante y degustar un menú con sus dos platos y postre. Lo dicho, para mí son dos tipos diferentes de ritmos de vida. Ni uno es mejor que el otro, no viceversa. Por ejemplo yo leo a Wallander apuntarse a la cola de la lavandería del edificio, y choca.
Y con respecto a la brutalidad... tampoco creo que tenga nada que ver el tema dictaduras. Volvemos a lo mismo, son formas de ser, mentalidades. A mi entender, y sin querer entrar en nigún tópico, en los países del norte son más cerrados y lo llevan todo más calculado. Entonces, cuando algo se sale de eso, les cuesta más entenderlo. No obstante, a cualquiera le escandaliza un asesinato brutal, da igual que sea del norte o del sur. Simplemente, son mentalidades. Por eso a mi entender la unión europea ha fracasado totalmente, porque se ha hecho una unión monetaria rápidamente sin unificar mentalidades, sin unir pueblos, y en eso si le doy la razón a Márkaris, cuando lo dice en alguna entrevista. También es verdad que quizá en España por ejemplo nos va más el morbo; aquí lo que funciona es el cotilleo, no hay más que ver los programas que hay del corazón y de urgar en vidas ajenas (sálvame, hay una cosa..., etc.)

Sobre las redes sociales, pues tiene razón, y no la tiene. Son un peligro, pero como en todo, depende de en las manos que caiga. Sirve muy bien sobre todo twitter porque es información al instante, en tiempo real. El problema viene cuando el periodista recoge ese rumor y lo publica como cierto, sin contrastar. El problema no es la red social en si, sino el uso de ella y el mal periodista. Te voy a poner un ejemplo: Este verano, unos amigos, hartos de la prensa deportiva murciana, que publica cualquier cosa, crearon un perfil falso de un periódico francés. Con ayuda del traductor de google, publicaron en francés que R. Murcia y Hércules estaban interesados en un jugador de un equipo de la segunda división francesa (jugador y equipo que existían realmente). Cogieron con sus cuentas personales y lo retweetearon. Enseguida cogió una dimensión enorme. El resultado fue: tres medios franceses les enviaron privados buscando contrastar la información y pidiendo datos. Dos medios murcianos y varios blogs periodísitcos deportivos no sólo no contrastaron la información, sino que lo publicaron al día siguiente, inventandose además detalles de la negociación. Está claro que es un mal uso de las redes sociales por parte de mis amigos pero, y los periodistas? Dónde está la profesionalidad?

Y con respecto a que Jaritos se parece a él, creo que se parece ahora, cuando al trascurrir de las novelas le ha ido cogiendo cariño. Porque al principio era bastante irritante!


Las novelas sobre la crisis se han acabado, salvo el epílogo que prepara. Entiendo que volverá a sus novelas pre-crisis, pero no serán iguales. En su tipo de novela, no podrá obviar todo lo que ocurre en su alrededor.

Alice Silver dijo...

Pues el puente liquidado Juan Pedro, a esperar que venga otro...

Estoy de acuerdo con tus comentarios sobre la comida y la brutalidad, en general hay unanimidad que parecen un poco traídos por los pelos.

Yo no estoy segura de que se pueda construir una Europa unificando mentalidades, vamos es más, no creo que haya que unificar nada, simplemente ganar en conocimiento unos de otros, de ahí viene la comprensión y el respeto. También creo que es más lo que nos une, a los humanos en general, que lo que nos separa... hasta el tema del cotilleo aunque tome diferentes formas.

Y muy bueno lo que comentas sobre las redes sociales y la falta de contraste de las fuentes por parte de los periodistas. A mi lo que me asombra más, ya sea de las redes o de las presentaciones o noticias que envía la gente por email, son la cantidad de tonterías que dicen y que haya gente que las lea y crea y las reenvíe sin ningún criterio...

Y bueno, Márkaris ya era crítico con la sociedad que le rodeaba antes de la trilogía + epilogo (o sea un cuarteto) simplemente no era tan monotemático...

Thetalesthief dijo...

¡Hola! qué maravilla de entrevista a Petros Markaris. para mi uno de los mejores escritores policíacos que he leído hasta ahora (no llevo mucho en este genero) por cierto, el comisario Kostas Jaritos es espectacular.
¡Nos leemos!

Alice Silver dijo...

Antonio Lozano es un gran entrevistador Thetalesthief, siempre saca lo mejor de cada autor.