lunes, 20 de enero de 2014

Ricardo Blanco - José Luis Correa

Ricardo Blanco es detective privado en Las Palmas de Gran Canaria.

Tiene 40 años en 1998 y 55 en la Blue Christmas. Sonrisa franca, manos de pianista. Hijo único, sus padres fallecieron y su única familia es su abuelo "Colacho" Arteaga, hombre de mar, vive cerca de "La Puntilla", en la Playa de Las Canteras.

Fuma puritos como un carretero, le gusta el café solo. Conduce un Volkswagen del 83 al que llama Mildred. Ha tenido relaciones breves y tormentosas que suelen dejarle mal sabor de boca. Las mujeres suelen abandonarle.

Comenzó varias carreras (ingeniería, derecho, psicología) pero no terminó ninguna. Es propietario junto con su amigo Miguel Moyano de la "Agencia de detectives Blanco y Moyano", en la calle Triana.

Es curioso y un obseso de la verdad. Se toma en serio su trabajo y le quitan el sueño las injusticias y los atropellos. Se juega el pellejo por sus creencias. Busca lo inhabitual en lo habitual. La deformidad en la perfección. Desastrado y caótico anota sus sospechas y líneas de investigación en lo primero que encuentra a mano: una servilleta, papel higiénico. No se considera un valiente ni un hombre de acción pero si le toca barajar, baraja.

La secretaria de la agencia es Inés, ordenada y eficiente, prepara un café maravilloso y saca las uñas si tiene que defender a Blanco.

Colabora ocasionalmente con el inspector Gervasio Álvarez, un oficial honesto aunque algo obtuso, apasionado de Simenon.

"Quince días de noviembre" transcurre en 1998. Una "pija" encarga a Blanco que investigue el asesinato de su prometido, Toñuco Camember, que la policía ha tomado por un suicido.

"Blue Christmas" tiene lugar en 2013. Una anciana ha muerto por una sobredosis de cocaína en el café y Álvarez le pide a Blanco que investigue a sus tres indolentes hijos.

Comentario personal

"Quince días de noviembre" está bien escrita, sin florituras y sin simplezas, en un lenguaje llano y ameno trufado de expresiones canarias, agradable de leer. El personaje es creible e interesante, rico en matices. El ambiente pijo está bien retratado. La investigación y su resolución no me han acabado de convencer.

"Blue Christmas" me ha gustado, te deslizas por la novela al ritmo de Ricardo, sus amores y sus dolores, empatizas con él. Pero como en la novela anterior me falla la trama: no me resulta creíble que la policía pida ayuda a un detective privado, ¿quién le paga?, el modo en que Blanco investiga ni las casualidades que ligan el caso a su vida personal.

Aunque su personaje no tiene paciencia para cocinar en las novelas de Correa encontramos frecuentes referencias gastronómicas. Para desayunar: zumo de naranja, café negro, nueces y pan de leña con mantequilla. Bocadillo de pata con su abuelo. Para comer: Chipirones con Bach con una amiga, barbacoa de carne roja, langosta y sardinas con un Rioja joven y suave con los pijos. Crema de zanahorias y tartar de pez espada en el bar Deenfrente con Álvarez. En El Pote: Revuelto de langostinos, ropa vieja de pulpo, berenjena rebozada con miel de palma, un vino de Artigas y orujo de frutas. Guacamole con tiras de pollo frito y lomo de cerdo al horno con almendras y pasas en casa de una amiga. Sopa de cilantro de la madre de Inés cuando está enfermo. Para merendar: tarta de zanahoria y brazo gitano.

Para beber: algún whisky, Oporto de 15 años o cognac Carlos I.


Libros de Ricardo Blanco
  1. Quince días de noviembre, 2002
  2. Muerte en abril, 2003
  3. Muerte de un violinista, 2006
  4. Un rastro de sirena, 2009
  5. Nuestra Señora de la Luna, 2012
  6. Blue Christmas, 2013
  7. El verano que murió Chavela, 2014
  8. Mientras seamos jóvenes, 2015


El autor

José Luis Correa Santana nació en Las Palmas en 1962. En 1992 se doctoró en Filología Española por la Universidad de La Laguna. Es especialista en literatura canaria, en literatura infantil y juvenil y en enseñanza de la lengua. Actualmente trabaja como profesor titular de Didáctica de la Lengua y la Literatura en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Web del autor: www.jlcorrea.com

Novelas y cuentos
  • Un tango con la muerte, 2001
  • Me mataron tan mal, 2002
  • Échale un ojo a Carla, 2002 / Una canción para Carla, 2008 (reedición de la anterior)
  • La hija del naufrago, 2003
  • La verdadera historia de Helena-con-hace, 2004 - relatos y novela corta
  • ¿Qué quieres que te diga?, 2004 - cuentos
  • Un lamentable error en Rojo sobre negro. 17 relatos criminales, 2007 - cuento
  • Los viejos retratos de A.M., 2007
  • Escena de terraza con suicida, 2009
  • La maestra de cocina en La lista negra, 2009 - cuento
  • Murmullo de hojarasca, 2011
  • El tanatorio, 2014

17 comentarios:

Alice Silver dijo...

Del cajón de sastre:

demanio dijo...
Pues intentando encontrar nuevos personajes que valgan la pena leer, a fin de matar la espera de las próximas publicaciones de mis detectives favoritos, decidí pasarme por el Cajon de sastre a ver las recomendaciones, y me ha picado la curiosidad por el detective Ricardo Blanco de José Luis Correa, y el inspector Barraqueta de José Luis Gracia Mosteo, pero no quería picar con éstos personajes sin estar seguro de que continúan abierta sus respectivas series, y he comprobado que en la página de José Luis Correa, así como en su facebook anuncia para el año que viene un nuevo libro del personaje, por lo que he encargado ya en mi librería la novela "Un rastro de sirena" (magnífico título). Del inspector Barraqueta, pensaba que la serie habría acabado, ya que la primera novela era narrada como carta de dimisión, y la segunda narrada al sicólogo del prota, pero el autor me ha confirmado que acaba de terminar de escribir la tercera aventura de este personaje sin vocación pero intuitivo, y que probablemente salga el año que bien, así que también he encargado "El rock de la dulce Jane" (magnífico título también), ya comentaré que tal.

22 de septiembre de 2011 21:15

CREUSSA dijo...
Precisamente cogí el otro día de la biblioteca "Un rastro de sirena" junto a "Vacaciones trágicas" de Deborah Crombie. En cuanto termine este comenzaré con el de Correa. A ver qué tal...

23 de septiembre de 2011 09:40

demanio dijo...
Creussa, comenta cuando termines que tal la novela de José Luis Correa, yo ya la tengo ganas, que junto al detective José García Gago, parece que tenemos a otro buen detective canario que promete bastante. Saludos.

23 de septiembre de 2011 14:13

CREUSSA dijo...
Demanio, ya he leído "Un rastro de sirena". Es entretenida y rápida pero a mí es que el tema mafias del este y drogas no me pone mucho, con lo cual no he disfrutado tanto con la narración de la investigación y cómo se desarrolla la trama. Ricardo Blanco me ha caído bien y su abuelo también. El escenario en el que tiene lugar la historia es un soplo de aire fresco, eso sí. Me recordaba a "La niebla y la doncella" de Lorenzo Silva que se desarrolla en La Gomera y ambas tenían ese ambientillo canario particular. Si en algún momento cae en mis manos otra novela de este detective la leeré de todos modos.

3 de octubre de 2011 18:49

demanio dijo...
Pues ya tengo en mi poder la última novela de José Luis Correa protagonizada por el detective canario Ricardo Blanco, de título "Nuestra señora de la luna". Ricardo Blanco es de los detectives que caen bien por ser buenas personas, hasta aguanta las lágrimas al ver el cadáver de una muchacha, de los que no le gustan las armas ni violencia pero por su profesión en ocasiones se ve rodeada de ella. Me gusta la relación que tiene con su abuelo, la amistad de toda la vida con su socio gracias al cual logró ser detective privado, y el gran personaje del inspector Gervasio Álvarez, con su bigote lleno de canas y su característica mala leche.

23 de enero de 2012 13:02

demanio dijo...
Ahora que se va a reeditar "Muerte de un violinista" del autor José Luis Correa, es una buena oportunidad para recordar que no se olvide el personaje de Ricardo Blanco. Aunque creo que para entender la madurez del personaje y donde suceden momentos claves de su vida son en las novelas: Un rastro de sirena, Nuestra señora de la Luna, y finalmente la última Blue Christmas. En cada una de estas tres últimas sucede algo importante en la vida personal del prota. Pero de todas maneras yo pienso comprar la reedición del Violinista, ya que según el autor se ve a un Ricardo más inmaduro y joven, y eso también es bueno. El personaje del inspector Álvarez suscita tantas simpatías que incluso el autor se está pensando en escribir una novela protagonizada por este gran secundario.

13 de mayo de 2013 20:00

Alice Silver dijo...

De la entrada BCNegra 2010 - Cosecha en castellano. Año 2009.

Boga Vante dijo...
Casi cinco años después de esta crónica que nos ofreciste, Alice, de la BC Negra, he vuelto a ella buscando información acerca de José Luis Correa, a quien he comenzado a leer por el número 6 de su entrega con detective, que me ha enganchado en las primeras páginas.

Vendré a contar que tal me lo he pasado y si me han quedado ganas de seguirle los pasos, desde el inicio, puesto que tengo la posibilidad de hacerlo.

25 de noviembre de 2013 15:39

demanio dijo...
La siguiente novela del autor se llamará El verano que murió Chabela, y saldrá en Febrero. En las últimas novelas el personaje ha evolucionado mucho, y el inspector Álvarez cada vez cae mejor, con sus problemas de acidez, su olfato detectivesco y su amistad con Ricardo Blanco. Eso sí, Alice, el protagonista ha pasado de ser un ligón, temerario, incluso ha matado, y le han disparado muchas veces, pero ahora rehuye de la violencia y acción todo lo que puede, aunque a veces no puede evitar meterse en peligro, en la última le disparan en el brazo. Ahora tiene pareja estable. Su vida ha cambiado también en un aspecto que no pienso revelar. Lo digo porque sé que te gustan más los detectives de acción y menos los más tranquilos y sensibles (llega a llorar al ver un cadáver de una chica). Pero creo que de todas formas te gustará bastante.

26 de noviembre de 2013 14:17

Alice Silver dijo...
¡Por favor Demanio! ¡no confundamos! :). A mi los que no me gustan son los llorones, los tíos pupas y flojos llenos de autocompasión o a los que su autor hace objeto o sujeto de todas las desgracias. Pero que un protagonista llore al ver un cadáver me parece de lo más sano y normal.

26 de noviembre de 2013 20:09

Alice Silver dijo...

Boga Vante dijo...
Aquí está, Alice, esta primera opinión, personalísima, sobre José Luis Correa, al que de antemano te digo que volveré, pero con precaución.

Llego a final de Blue Christmas, exhausta. La sensación que en un principio me encandiló por novedosa, llega a ser tan apabullante que te agota.

Si esta fuera la primera entrega del autor y no la sexta, diría que le pasa lo que a algunos escritores noveles: Tienen muchas cosas que decir y las quieren contar todas a la vez. Pero no, esta nueva andanza de Ricardo Blanco ha tenido cinco anteriores. Así es que, me temo que como apuntaba en la entrevista coral de aquella BC Negra 2010, deja a su personaje que campe por sus respetos y termina por pasar de una atrayente forma de contar a una última parte repetitiva y con más lugares comunes de los que a mi me gusta encontrar en una sola novela.

Correa no solo escribe muy bien, es decir, habla muy bien, sino que aporta un aliciente a sus palabras y es que van entretejidas de otras del hablar canario que me han sabido a gloria. Eso y el recorrido por Las Palmas, detrás de su detective que, en este caso y para mi sorpresa, sufre. Pero no por lo que suelen sufrir casi todos los detectives, sino por algo tan entendible y humano como que, las consecuencias de que una bala le atraviese un brazo... le duele hasta hacerle perder el conocimiento. Y le da fiebre y le tienen que cuidar y está hecho unos zorros.

Como Correa escribe a borbotones y ha dado la palabra a Blanco, como portavoz de todos y cada uno de sus personajes, y de cada uno de ellos hace su pequeña tesis sentimental, a veces su novela me ha parecido más próxima a un discurso filosófico, en el que se pretende abordar la vejez, el maltrato, la prostitución, el matrimonio, los hijos, los abusos…. Auggg.

Es un ¿policiaco? desde luego inusual. Eso sí, le doy la razón cuando en aquella entrevista decía que sobre todo hablaba de sentimiento, que era lo que conocía bien.

Como Correa escribe a borbotones, de todo y de todos, le abordaré a sorbitos porque, si no te proteges, puede llegar a ahogar la parte positiva.

No es un autor para olvidar y le debo otros buenos momentos de la misma historia, pero, conociendo a Ricardo Blanco y su apego sin límite a las palabras, en la próxima estaré prevenida.

28 de noviembre de 2013 09:52

Boga Vante dijo...
Un mes largo después de mi entrada sobre José Luis Correa, algo cicatera por haber leído solo Blue Christmas, última entrega sobre su detective Ricardo Blanco, vuelvo rendida por mor de un personaje que ha conseguido cautivarme, después de haberle conocido y disfrutado como pocas veces, desde su nacimiento editorial hasta aquel final, por el momento.

Mención aparte para Nuestra Señora de la Luna, penúltima aventura, es un decir, y retrato de un personaje que me resulta difícil pensarlo en el papel y no pleno de una humanidad que desborda.

Enriquece Correa su trayectoria vital con una prosa de lujo, una cadencia que mece y unas metáforas que son un regalo para el paladar lector.

El que dice no disponer de tiempo para documentarse, se me ocurre pensar que hubiera pasado si lo tuviera. El cine, los conciertos, la pesca, el carenado de una barca,un paseo por Las Palmas y unos personajes, ay Colacho! que me serán difíciles de olvidar.

A veces una sola lectura no es suficiente. En este caso ha sido así.

Discúlpame, Ricardo.

17 de enero de 2014, 15:37

demanio dijo...

Bueno, me alegra que hayas dedicado una entrada a este personaje, yo creo que Blue Christmas deberías haberla leído tras leer Nuestra Señora de la Luna, o la de la Sirena, no por el caso a investigar porque en cada novela es independiente, sino por la relación con su abuelo y cómo conoce a su pareja actual. A mí el personaje me cae bien, y no creo que la policía acudiera a él así como así, ya que la policía tiene más medios y recursos, además de que un detective no es experto en asesinatos sino en otro tipo de investigaciones, pero solo lo hace Gervasio Álvarez por la amistad que les une y la plena confianza en tener alguien externo a la comisaría siguiendo del hilo. Licencias artísticas podríamos llamarlas. Por ejemplo en realidad es imposible que un amigo (o un familiar) te monte una agencia solo para que estés entretenido y hagas algo en la vida, ya que en realidad para ser detective hace falta un curso equivalente a una diplomatura de tres años 180 créditos en formación. Antiguamente cuando no existía el curso el ministerio interior obligaba a los que ejercían como detectives a adaptarse a la nueva ley haciendo un examen de acceso para obtener la licencia (ahora se llama TIP). Pero bueno, en otras novelas también hallamos licencias artísticas porque de lo contrario cada vez que un detective se topara con un asesinato ahí terminaría su función y comenzaría la de la policía.

Alice Silver dijo...

Demanio, si tuviera todo el tiempo del mundo hubiera leído toda la obra del autor pero estando autocondicionada a publicar una entrada por semana sólo he tenido tiempo para leer dos y he optado por la primera y la última. Su abuelo ya aparecía en la primera, no así su pareja.

Estoy de acuerdo en que los autores se pueden permitir licencias artísticas y no hay que seguir la realidad al pie de la letra pero al menos pido cierta verosimilitud y en este caso no la encontré. Supongo que la mayoría de las novelas policíacas europeas actuales están protagonizadas por policías por los motivos que indicas...

Eso no quita para que encuentre otras cualidades en el autor como su forma de escribir, sus paisajes, sus comidas y sus personajes.

Interrobang dijo...

Supongo que es imperdonable pero aún no leído nada de este autor. Aúnque lo tengo en lista y algún volumen suyo (tendría que mirar y confirmarlo) creo que tengo entre los que esperan turno.
A ver si me pongo.
Saludos!

Alice Silver dijo...

Yo también estaba igual hasta hace unas semanas Interrobang. Merece la pena conocerle.
Saludos!

Victorio dijo...

Yo he leído las cuatro primeras novelas de José Luis Correa, protagonizada por Ricardo Blanco, y estoy a la espera de las dos siguientes editadas...Sin duda nos encontramos con un autor de pedigrí dentro de la extensa y poco valorada, a veces, nueva novela negra y policiaca española: Eugenio Fuentes, Correa, Giménez Bartllet, Domingo Villar, Ravelo, el mítico González Ledesma, Guelbenzu con su magnífico personaje Mariana de Marco, Dolores Redondo, Pedro de Lope, Juan Madrid....

Alice Silver dijo...

Hola Victorio, nunca englobaría a los autores que mencionas en un mismo grupo, ni siquiera por el hecho de ser españoles, a algunos los admiro y a otros sinceramente yo tampoco los valoro, es más, me producen urticaria. Además dudaría mucho de calificar a González Ledesma o Juan Madrid de nuevos...

Mo dijo...

Uyyyyy, a mí también me encantan las novelas policiacas!!!.
No conocía tu blog, pero ya lo tengo fichado!!!, me va a venir muy bien!!!!.
Por cierto, no se si has leído "Memento mori", merece la pena.

Saludos!!!

Alice Silver dijo...

Hola Mo, bienvenida.
Tengo "Memento mori" en la lista de espera, todavía no lo he leído pero ya hay varias personas que me lo habéis recomendado.

Maribel dijo...

Alice se ha convertido para mi en una costumbre acercarme a descubrir nuevos autores de negra, y si con ellos repaso alguno de los destinos en marcha o visitados aún mejor.

Así que a por Ricardo Blanco, el 2013 Las Palmas de Gran Canaria nos dejaron un magnifico sabor de boca, y con el diluvio que vivimos por aquí no vendrán mal los aires canarios ;-)))

Veo además que el trabajo viene de lejos, recuperando propuestas de Cajón Desastre, envidio lo sistemática que eres, una máquina.

Un fuerte abrazo de los guisantes ;-))

Alice Silver dijo...

Espero que te guste el autor Maribel, seguro que de su mano puedes volver a pasear por las calles de Las Palmas, su mercado... y evocarlos con su bonita manera de narrar.
Me gusta poner los comentarios que sobre los autores hay en el Cajón u otras entradas, así quedan contextualizados y por otra parte "despejo" el cajón que es increíblemente largo...
Un abrazo para los dos

Anónimo dijo...

Buenos días, vaya por delante que me encanta este blog, sigo sus recomendaciones y además, soy apasionada de las novelas de Jose Luis Correa. Pero unas pequeñitas correcciones, ya que soy de Las palmas de GC: La playa no es la Puntilla, sino la famosa playa de las Canteras; la puntilla es una de las zonas de la playa.
Y la oficina de Ricardo no está en la calle Triana, sino en la calle San Bernardo, calle muy famosa aquí, cerca de la calle Mayor de Triana.

Alice Silver dijo...

Hola,
En uno de los libros que leí el autor mencionaba efectivamente una esquina de la playa pero creo que no especificaba que se trataba de las Canteras, lo modifico. En cuanto a que el despacho está en la calle Triana sí lo menciona así...

Boga Vante dijo...

Què bien lo he pasado con El verano que murió Chavela. Cuanto más conozco a este detective llamado Ricardo Blanco más me gusta José Luis Correa. Y mira que le puse "peros" a mi primer encuentro con él. Fue acercarme en torrentera desde el principio... y enamorarme. Sufrir y gozar, pero de aquella manera a la que me lleva su prosa, un goce, una borrachera sin resaca.
He disfrutado mucho, ya digo, y cuando me gusta mucho algo, o alguien, es como recomendar películas que puede decepcionar, por eso no se me ocurre deciros que os hagáis de su familia, que salgáis a pasear con el, a amar con el, a equivocaros, a ser así de imperfectos.
A conocer su tierra, sus esquinas y recodos, sus playas, sus amigos tan especiales; a seguirle con la lengua fuera y el corazón sin angustia, interesado, alegre o compungido.

Pues eso.



Alice Silver dijo...

Con un comentario tan sentido Boga es difícil que no nos animemos a conocer la serie o a volver a ella. Espero poder hacerlo, quizás cuando retorne a su isla... y así descubrir en su compañía "su tierra, sus esquinas y recodos, sus playas..."