martes, 3 de mayo de 2016

Etchenaik - Juan Sasturain

Lorenzo Etchenique, alias Etchenaik, es detective privado en Buenos Aires, Argentina, a finales de los 80.

Nacido en 1912. Es viudo y tiene varios hijos y nietos.

Flaco, nuca rala y canosa, patillas grises y crecidas. Usa sombrero y piloto (gabardina).

Ex policía, jubilado, decide vender su casa y alquilar una oficina en el centro, en la Avenida de mayo, que convierte en su lugar de trabajo: Etchenaik, investigaciones privadas, y alojamiento. Tiene dinero para sobrevivir un año y pagar el sueldo al que será su compañero y amigo, el "gallego" excamarero Tony García. Su trabajo más frecuente es realizar seguimientos, pesquisas y vigilancias conyugales. Sabe que el detective privado que descubre crímenes antes que la policía o encuentra joyas y seduce a una muchacha es un ejemplo de la peor literatura y el pretende ser un ejemplo de la mejor: Una oficina, un teléfono, un cliente que esperar son su realidad. Y el riesgo de quedar con un ojo menos o un hueso roto.

Habla poco, no pregunta de más, va al grano y no le alteran los aspectos sentimentales. No es valiente ni aguantador. Sabe que es difícil separar la mugre de todo lo demás, todo está muy mezclado y odia a la gente que se dedica a hacer tintorería moral.

Bebe ginebra con hielo, fuma, conduce un viejo Plymouth de 1945 pintarrajeado con parches color ladrillo. Su biblioteca está compuesta de los 100 primeros libros de El séptimo sello, novelas del Club del misterio... Tiene un libro de ajedrez escrito sin publicar "Como ganar partidas rápidas"

En El cantor, la primera parte de Manual de perdedores, Marcial Díaz, cantante de tangos, pide a Etchenaik que acuda a una actuación, durante la misma asesinan a una "dinamarquesa" sic, Etchenaik y García son secuestrados junto con una muchacha y cuando les liberan ella es asesinada. La cana (policía) intenta venderles una versión de los hechos que no cuadra.

En Hijos, el empresario Berardi le pide que le ayude a localizar a su hijo de 20 años al que no ha visto desde hace tres meses.

Comentario personal

Manual de perdedores pretende ser un Dale Carnegie al revés. Etchenaik es Don Quijote y Tony García su Sancho Panza. Está dividido en dos partes. La primera, El cantor, fue publicada por entregas en 1982 en el diario La Voz de Buenos Aires y más tarde como volumen completo en 1985. La segunda, Hijos, se publicó en 1987. Ambas tienen ilustraciones de Hernán Haedo. Las diferentes partes de El cantor comienzan con viñetas de Carlitos y Snoopy de Schulz e Hijos con ilustraciones de Oesterheld y otros autores. Los capítulos son de dos páginas exactas.

Manual de perdedores se me ha hecho pesadísimo. Para mi gusto El cantor está demasiado atada a los tópicos policíacos y argentinos, detective duro, un tanguista en cada esquina... No se si es por su publicación a modo de folletín, pero la lectura resulta un poco inconexa y la trama algo tópica.

Hijos, presenta un personaje más humano, menos cliché, al principio parece mejor escrita e hilada, pero al final los capítulos se vuelven a convertir en escenas de acción que se suceden atropelladamente.

Desayuna café con leche y medias lunas, come sándwich de salame y queso o pizza, cena en casa de su hija milanesas con lechuga o canelones en casa de la madre de Tony. Bebe ginebra y vino blanco.


Libros de Etchenaik
  1. Manual de perdedores, 1985-1987
  2. Arena en los zapatos, 1989
  3. Pagaría por no verte, 2008
Como secundario:

El autor

Juan Sasturain nació en González Chaves, provincia de Buenos Aires, Argentina en 1945. En 1964 comenzó la carrera de Letras en Buenos Aires. Fue profesor de literatura en la Universidad de Buenos Aires y en Rosario entre 1969 y 1975. Tras recibir amenazas de la Triple A renuncia a la docencia. Trabajó como periodista y crítico literario en Clarin, La Opinión y Página/12 hasta 1979. En 1979 comienza a trabajar en las revistas de humor Hum y SuperHum. En 1981 conoce a Alberto Breccia y escribe el primer guión del comic Perramus que se publica en Europa y Estados Unidos a partir de 1982.

En 1975 había escrito una primera versión de Manual de perdedores que no publicaría hasta 7 años más tarde.

En  1989 se traslada a vivir a España y vuelve a Buenos Aires en 1992 donde continúa trabajando en distintos medios y editoriales.

También ha sido presentador de televisión. 

Otros libros
Novelas
Relatos
Comics

Perramus - con Alberto Breccia
  • Perramus, 1983 
  • Perramus 2. El Alma de la Ciudad, 1985
  • Perramus 3. La Isla del Guanaco, 1993
  • Perramus 4. Diente por Diente, 1993
Otros
  • Abrir Puertas, 1990
  • Versiones, 1993
  • Museo - con Patricia Breccia

Ensayos y crónicas

5 comentarios:

Alice Silver dijo...

Comentarios de otras entradas:

uruguay360 dijo...
Muchas gracias Alice Silver, la verdad el blog me tiene encantadísimo!!!! están todos los autores que sigo! trataré de acercar sugerencias de Uruguay y de Argentina, no sé si hay alguien de ese país por acá, muy probablemente sí, recién estoy poniéndome al día con todo lo que hay para ver. Desde ya recomiendo la trilogía del escritor argentino Juan Sasturain con su personaje Etchenaik, excelentes realmente, Manuel de perdedores, Arena en los zapatos y Pagaría por no verte.

23 de abril de 2012, 1:41

Ignacio Perez dijo...
Antes que nada saludos a todos, soy lector incipiente del género y por lo que percibo es un blog especializado, uno de mis autores predilectos es Sasturain, con su entrañable detective Etchenique. Sus novelas policiales puras son "Manual de perdedores", que también sucede en épocas de dictadura militar, "Arena en los zapatos" y "Pagaría por no verte", todas tienen como protagonista al detective Etchenique, después hay otras novelas en donde el detective tiene un papel secundario, no son novelas policiales puras sino más bien novelas anecdóticas como es el caso de "Dudoso Noriega", o relatos de suspenso como "Brooklyn y medio" o "La lucha continua", igualmente tienen como corolario crímenes y todo tipo de condimentos de una novela policial.

26 de febrero de 2016, 20:58

Leandro Bazano dijo...

Hola Alice: Pese a mis buenos propósitos sigo colaborando poco y nada en tu magnífico Blog, y eso que acabo de leer, recien lo termino, el primero de la serie del "detective loco" de Eduardo Mendoza (divertido, pero medio traído de los pelos. Solo tiene el inconveniente de no incluir un diccionario para entender tantos giros castizos y términos poco usuales en la versión del castellano que hablamos por acá); el último publicado de Jo Nesbo (mi relación de amor/odio con el autor se va decantando al odio) y algún otro que no tengo presente ya que alterno el policial con la historia (terminé ayer una monumental y exhaustiva biegrafía comparada de Hitler y Stalin que recomiendo fervorosamente, de Allan Bullock), la ciencia ficción y los zombies.
Le quiero avisar al hermano rioplatense (Nota para peninsulares: Cuando está todo bien con los uruguayos son nuestros hermanos rioplatenses, cuando está todo mal son los yorugas) que acá hay un porteño (lo de argento es con ciertas reticencias que sería largo explicar)por si quiere intercambiar información.
Tengo la saga de Sasturian en la gatera para leer, pero esta entrada me ha desentusiasmedo un poco. Lo conocía al autor de su paso por el periodismo, era lector de Humor a fines de los '70 y principios de los '80, cuando era un acto de repudio al gobierno hacerlo, pero no leí literatuira de él. Ahora lo voy dejando para un futuro incierto ya que me fastidia un tanto las trams situadas en el período del gobierno de facto ya que cada uno tiende a dar su versión de la historia y yo viví esa época y tengo postura tomada. Por otro lado leo en tu comentario que el protagonista usa sombrero, cosa inaudita en los '70, ni siquiera mi abuelo lo seguía usando, y maneja un Plymouth, vehículo casi inexistente y de colección; demasiado conspicuo para ser detective privado.
Ya veremos que orden ocupará en mis prioridades de lectura, mientras tanto me sigo guiando por mis prejuicios.
Ah! Alice, encontré tu Blog de tabernas, es excelente; lamento no haberlo conocido cuando viajé a Madrid, pero lo tendré muy en cuenta si vuelvo a ir por allá.

Alice Silver dijo...

Leandro, apoyo lo del diccionario, debería ser obligatorio para todas las editoriales que publican un libro en otro país de habla hispana, aunque yo, después de leer a tantos argentinos ya manejo como nativa algunas expresiones :)

Lo del sombrero y el Plymouth está forzado por el autor y así lo reconoce, su protagonista quiere ser detective de novela.

Como decía en el comentario parece que todos los detectives argentinos que han caído en mis manos últimamente están cortados por el mismo patrón: expolicía que sin enfrentarse a las dictaduras tampoco colaboró, actual detective, hijo bastardo de Chandler... y eso me resulta bastante sorprendente. Y lo del tango ¡qué pesadez! :) Y luego está el estilo, para mi Mallo escribe muy bien pero Sasturain y Orsi me han resultado muy pesados. En cualquier caso me gustaría tener opiniones de "allí" sobre los libros de Sasturain, así que si alguna vez te animas a leerlo, aquí te espero.

uruguay360 dijo...

Jejeje, bueno, evidentemente no hemos coincidido con Sasturain, del cual soy fiel seguidor, sobre todo de la serie de Etchenaik. No debe ser despreciable el elemento local, "tanguero" presente en estas novelas. Aunque yo soy de Uruguay, la marca de las dictaduras y su secuela de servicios de seguridad, policías vinculados a la represión, etc, etc es la misma y por lo años que el autor comenzó la serie, las referencias son ineludibles. Más aún, en un entorno de crisis económica pensar en un auténtico detective, algo más glamoroso es irreal por estos lares. Ciertamente hay un pequeño "capricho" quijotesco en la forma que Etchenique se pone la armadura y se inviste caballero, pero por lo demás es muy creíble. La serie fue mejorando con las entregas, los personajes secundarios están bien delineados y acompañan correctamente la acción.POr cierto, si querés una novela negra que no arranque desde el punto de vista del policía o el detective, recomiendo el tenso thriller Noches sin lunas ni soles de Rubén Tizziani.

Alice Silver dijo...

Uruguay360 aunque ya ves que algo tarde, seguí tu recomendación y no, no hemos coincidido :). Compré también "Arena en los zapatos" quizás le de una oportunidad más adelante si dices que mejora. No critico que se desarrolle en la dictadura si no que todos los policías de novela que trabajaron en ese contexto histórico se nos presenten como "angelitos" que estuvieron al margen, me parece poco creíble...