domingo, 6 de septiembre de 2009

Mario Conde - Leonardo Padura

Mario Conde, "el Conde", nació en 1955 en Calzada, un barrio humilde de La Habana. Estudió el Preuniversitario en La Vibora, allí conoció a los que son ahora sus mejores amigos y se enamoró por primera vez. Siempre quiso ser escritor y escribir un libro escuálido y conmovedor, pero al abandonar sus estudios de psicología, pese a no ser militante, le ofrecieron ingresar en la policía. Le conocemos en 1989, con 34 años y 12 de policía y es teniente investigador en La Habana. Al final de ese año abandonará su trabajo intentado recuperar su vocación inicial de escritor.

Fumador empedernido de 2 paquetes diarios, odia el ejercicio, subir escaleras le deja sin aliento y piensa que en cualquier momento puede pegar un petardazo. Amenazado por una calvicie incipiente se siente envejecer. Vive con un pez peleador, al que llama "Rufino", en recuerdo de su abuelo, criador de gallos de lidia.

Su mejor amigo es Carlos, "el Flaco", que ya no es flaco y está postrado en una silla de ruedas desde hace diez años a causa de las heridas que sufrió en la guerra de Angola. Juntos se emborrachan, miran partidos de pelota (béisbol) y escuchan la ecléctica colección de música del Flaco, que abarca desde los Beatles a la Credence pasando por Fórmula V y Joan Manuel Serrat. Sus otros amigos son "El Conejo" que sueña con caminos paralelos de la historia, Andrés, médico desilusionado, Miki Cara de Jeva, escritor del régimen, Candito el Rojo...

Con dos divorcios a sus espaldas (dejó a Maritza por Haydée y esta le abandonó por Rodolfo), Conde no parece ser muy afortunado con las mujeres. Conoceremos a su antiguo amor de instituto, Tamara y le veremos enamorarse como un loco de Karina.

El Conde es un hombre triste y agobiado y un "recordador de mierda" o "un cabrón recordador" en palabras de su amigo "el Flaco". Revive momentos de su pasado sin apercibirse de que a veces la memoria es engañosa. También imagina un pasado que pudo ser y no fue, donde él es escritor y su amigo sigue flaco y trabaja como ingeniero.

Mario Conde resuelve sus casos estudiando antecedentes, pistas, sospechosos, mediante premoniciones, iluminaciones y certezas, analizando datos estadísticos, huellas e intentando evitar algo tan engañoso y equívoco como los prejuicios. Sus triunfos se basan a partes iguales en la investigación rutinaria y en el conocimiento de la gente. Pese a que su trabajo le condiciona a percibir sólo el lado oscuro de la vida, se mantiene en su puesto porque no le gusta que los hijos de puta se salgan con la suya impunemente. Aunque algunos compañeros le consideran el loco de la comisaría, es apreciado como uno de los mejores investigadores del cuerpo. Le veremos investigar la desaparición de un empresario afín al régimen, el asesinato de una profesora, la muerte de un travesti...

Su jefe es el mayor Antonio Ragel, "el viejo". Pese a sus 58 años su mayor afición es "lucir joven", mantiene el tipo practicando natación y squash. Su otra afición es fumar puros de calidad, preferentemente Davidoff. Es un buen jefe, amable y exigente, que trata a Mario como a un hijo.

Su compañero es el sargento Manuel Palacios, flaco, malhecho y un poco bizco, buen amigo, discreto y optimista. A sus 25 años tiene una vitalidad arrolladora y amenaza con desbancar al Conde como mejor policía. Pese a tener personalidades opuestas, trabajan bien juntos.

Le reencontramos en "Adiós, Hemingway" en 1997 trabajando como comprador de libros de segunda mano que un amigo revende en un quiosco. Incapaz de cumplir su sueño de ser escritor de día, pescador de tarde y amante de noche. Colabora con Palacios para averiguar la identidad de un cadáver que ha aparecido en Finca Vigía, la antigua casa habanera de Hemingway, y descubrir si el escritor fue culpable de su muerte.

Comentario personal

De la mano de Padura nos adentramos en la Cuba de 1989, antes de que el bloque soviético se desmorone sobre sí mismo. El autor adora su país, su clima y su gente y muestra su realidad sin pudor: el racionamiento, las desigualdades existentes entre clases, que como en otras sociedades comunistas no son sólo el resultado de la herencia sino consecuencia de la militancia propia o familiar. Las motivaciones de los que se han ido y los que se quedan. Los recuerdos de una época no muy lejana donde los homosexuales y otros eran perseguidos, juzgados, apartados, reeducados, asimilados...

A destacar también las escenas sexuales, solo o acompañado, poco habituales en el género, al menos con tal nivel de detalle.

En el apartado gastronómico, descubrimos la cocina cubana de la mano de Josefina "Jose", la madre del Flaco, que compone una mesa imposible en una Cuba donde la escasez es lo habitual: tamal en cazuela, ajiaco a la marinera, pavo relleno con congrí, arroz frito y con pollo, quimbombo con carne de puerco y jamón, ensaladas de lechuga y rábano, o de aguacate, berro y tomate y las viandas (acompañamientos): fríjoles, los plátanos... Josefina también se asoma a otras gastronomías y prepara un grandioso cocido madrileño, pollo a la Villeroi o bandeja paisa colombiana. De postre: mermelada de guayaba con queso blanco.


Libros de Mario Conde

  1. Pasado perfecto, 1991 - Invierno 1989
  2. Vientos de cuaresma, 1992 - Primavera 1989
  3. Máscaras, 1995 - Verano 1989
  4. Paisaje de otoño, 1998 - Otoño 1989
  5. La cola de la serpiente, 2001- 1989 - Reescrito en 2011 
  6. Adiós, Hemingway, 2001 - 1997
  7. La neblina del ayer, 2003 - Verano 2003
  8. Herejes, 2013 - Septiembre 2007

Las cuatro primeras son conocidas como "Las cuatro estaciones"
La primera fecha muestra el año en que fue escrita la novela. La segunda el año en que trascurre la trama.


El autor

Leonardo Padura Fuentes nació (como su personaje) en 1955 en La Habana (Cuba). Estudió Literatura Latinoamericana en la Universidad de La Habana.

En los 80 comenzó a trabajar en la revista el Caimán Barbudo y escribe sus primeros cuentos. En 1984 escribe su primera novela corta "Fiebre de caballos". Entre 1985 y 1989 trabaja como periodista publicando amplios reportajes sobre temas culturales e históricos.

En 1990 comienza a escribir su primera novela sobre Mario Conde. Ha escrito guiones para documentales "Yo soy, del Son a la Salsa", 1996 y ha colaborado en el de la película "Malabana", 2002. Vive en Cuba.

En 2015 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras.


Otras obras

Novelas y cuentos

Ensayos y reportajes
  • Con la espada y con la pluma, 1984
  • Colón, Carpentier, la mano, el arpa y la sombra, 1987
  • Lo real maravilloso, creación y realidad, 1989
  • El alma en el terreno, 1989 - escrito con Raúl Arce
  • El viaje más largo, 1994
  • Alejo Carpentier y la narrativa de lo real maravilloso, 1995
  • Los rostros de la salsa, 1997
  • Yo quisiera ser Paul Auster, 2015
  • La libertad como herejía, 2015

30 comentarios:

Lucía dijo...

¡Vaya vacaciones más geniales y qué fotos habrás hecho! Cuando leas el de Fossum ya me contarás.
De Padura me falta por leer Máscaras y el que más me gustó hasta ahora fue La neblina del ayer.
Sus personajes son todos entrañables sobre todo El Flaco y su madre. Y me identifico plenamente con Conde en lo de no hacer ejercicio.
Un abrazo.

Alice Silver dijo...

Lucía, yo de momento he leído los tres primeros. Máscaras me ha parecido muy interesante por la historia que cuenta pero un poco más denso y pesado que los dos anteriores.
De fotos, para muestra un botón, he colgado algunas en los autores noruegos.

Deprisa dijo...

Me ha gustado mucho la caraterización del Conde, probablemente pruebe a leer varios de sus libros.

loquemeahorro dijo...

Después comento la entrada, pero es que precisamente hoy he leído que tenía esta búsqueda "estoy de vacaciones alice silver"!!

loquemeahorro dijo...

Qué interesante, no tenía ni la más remota idea de que hubiera este detective cubano, por cierto ¿lo saben EstoDeVivir y Ade(MILibreria)? ¿te importa que les deje comentarios en sus blog para recomendarles este post?

La cocina en esta caso me es muuuuuy familiar, excepto el ajiaco.

Por lo que deduzco hay bastante humor negro, no?

Me lo apunto y se lo pasaré a mi hermana, que seguro que ya te he dicho que es más aficionada que yo al género.

Alice Silver dijo...

Loque, encantada de que escribas en los blogs de EstoDeVivir y Ade y de que se pasen por aquí si les interesa.
Ya me contarás por qué te es tan familiar la comida cubana...
Creo que en las novelas hay algo de humor negro y mucha melancolía.
En cuanto a la búsqueda estúpida, me muero de la risa, fui yo. Como había borrado mi artículo de las vacaciones y quería comprobar una cosa busqué la versión cache que guarda google durante unos días... entonces vi tu página y me dije "voy a ver si ha escrito algo Loque..."

Deprisa, me alegro que te haya gustado, ya nos contarás que te parecen los libros.

milibreria dijo...

Magnífica reseña de Padura, llegué por Loquemeahorro y salgo satisfecha, un poco triste porque quería haber escrito yo así, pero bueno, algún día le haré un enlace porque está genial.
Un saludo habanero,
AD

Francisco Ortiz dijo...

Un autor al que seguir de cerca, pues no es nada menor dentro del género. Tu ficha lo deja perfectamente fichado.

Alice Silver dijo...

Milibrería (Ade, no?), gracias, me alegro que te haya gustado, no conozco Cuba y creo que es el primer escritor cubano que leo... no sabía si iba a decir alguna tontería. Espero que te animes a hacer tu propia entrada, seguro que tiene otra perspectiva. Me pasé por tu blog y el de Estodevivir, espero hacerlo más a menudo.
Francisco, estoy de acuerdo, es un gran autor, tengo la cuarta esperándome y estoy deseando ver como son los libros cuando abandona la policía..
Loque, gracias por mandarme gente, seguiremos explorando el tema de las búsquedas y otros más.

Francisco Ortiz dijo...

Buscando información sobre el autor en google doy de nuevo con tu ficha, que ahora me parece incluso mejor que antes.

Alice Silver dijo...

Francisco, gracias y mucho éxito con tu libro.

José María dijo...

Estupenda la última novelette, que no novela de Padura La cola de la serpiente. Vuelve el Mario Conde de las cuatro primeras, pero como es más corta, y habla mucho de los chinos de La Habana, no se pierde en melancolías y desesperos. Historia estupenda de personajes, ambiente y como siempre La Habana, lugar que no conozco, y que en sus escombros resulta apasionante. Estupenda.

Alice Silver dijo...

Pues este sí me lo apunto José María, tengo muchas ganas de volver al Conde policía y conocer el mundo chino de La Habana. En la presentación de Reynaldo Arenas en Sábados Negros mencionaron este libro y Alina Sánchez nos comentó que aunque los chinos suelen formar sociedades cerradas que no se mezclan, en Cuba lo hicieron con las mujeres negras y surgió un tipo de mulatas que allí llaman "las chinitas", ella misma era una de ellas, creo que porque tenía un abuelo o bisabuelo chino.

Mónica Drouilly Hurtado dijo...

Acabo de terminar de leer 'Máscaras', mi primer acercamiento a Mario Conde. Inicialmente no me llamó mucho la atención, la novela se presentaba muy sudorosa y policiaca.

Con el paso de las páginas se volvió mucho más interesante al comenzar la investigación del caso. Mario Conde se reveló multifacético y muy lector, mientras Padura daba rienda suelta al intertexto y a la teorización.

Resultó ser un texto interesantísimo teórica y contextualmente, además de entretenido en lo narrativo policiaco.

¿Con cuál me recomiendan seguir?

Alice Silver dijo...

Hola Mónica,
Yo casi siempre recomiendo empezar las series por el principio para poder seguir la trayectoria del personaje, así que te diría "Pasado perfecto". Leí las tres primeras casi del tirón y ahora no recuerdo si es mejor una que otra.
Bienvenida

Aarón Pérez-Bolívar Morcuende dijo...

Alice, gracias por tu blog que sigo y consulto a menudo.

Acabo de leer "Las cuatro estaciones", y para mí, ha sido todo un placer. Si tuviera que elegir una de las cuatro novelas, me quedaría con Máscaras (por el estilo, por la composión y por la trama de la historia). En todo caso, estoy de acuerdo contigo: lo mejor es comenzar las series por el principio.

Un comentario. Cuando dices en tu post: "Leonardo Padura Fuentes nació (como su personaje) en 1955 en La Habana (Cuba)." Creo que da a confusión, porque aunque personaje y autor celebran el cumpleaños el mismo día, no lo hacen el mismo año (Padura en Nota de Autor en Paisaje de Otoño: "(...) y este Paisaje de otoño, cuya redacción concluimos en el otoño de 1997, unos días antes del cumpleaños del Conde y del mío, que por cierto nacimos el mismo día pero no en el mismo año."). Como no podía ser de otro modo ya que Padura nace en 1955 y Mario Conde cumple 36 años en 1989.

Un saludo.

Anónimo dijo...

Estimada Alice,

Recién terminé Pasado perfecto. Me interesó por venir de un autor cubano viviendo en Cuba. Me gusta leer sobre la vida diaria, las dificultades, los militantes "perfectos" que muchas personas conocemos, o hemos conocido, las presiones para tener un pensamiento "único", la corrupción, la burocracia, los buenos y malos recuerdos.

Voy a leer los libros que continúan la serie, aunque te cuento que algunas cosas me molestan, y trataré de resumirlas: Se reitera una y otra vez un Conde demasiado quejoso, siempre nostálgico, siempre dudoso sobre su vida y dándole vueltas y vueltas a su melancolía. Lo prefiero cuando está borracho, porque sobre lo anterior tenemos extensa información cada pocas páginas. Pero ha lo habíamos entendido.

Otra, que es de gusto personal: un exceso de adjetivación en muchísimos de los párrafos.

Hoy comencé Vientos de cuaresma y ya en las primeras páginas me encontré con lo mismo, como una continuación exacta, contundente, indudable e ineludibe del primerizo y cubanísimo Pasado perfecto.

Aprovecho a enviarte un link de una entrevista interesante que Página12 le realizó ayer a Padura en la Feria del Libro de Buenos Aires. http://bit.ly/19hlHxm

Saludos desde Montevideo,
Elsa

Alice Silver dijo...

Hola Aarón, en Pasado perfecto, que transcurre en invierno de 1989 Mario menciona que tiene 34 años, de ahí que haciendo una sencilla resta concluyera que había nacido en el 55... Pasaje de otoño es la única que no he leído de Las cuatro estaciones, no se si el autor no habrá mantenido la coherencia con la edad de su personaje. Y como menciono más arriba Máscaras se me hizo el más pesado de los otros tres, quizás porque como dice Elsa los temas de fondo son los mismos y el personaje no evoluciona...

Hola Elsa,
Creo que haces un muy buen diagnóstico de las novelas de Padura. Siempre me ha impresionado la gente capaz de cuestionar un régimen totalitario viviendo en él, aunque quizás el cuestionamiento no llega hasta sus últimas consecuencias. En su momento Conde no me pareció de los más melancólicos pero es que he conocido detectives muy tristes... Quizás un descanso te venga bien entre novela y novela..

Gracias por el enlace.

Sibila de Cumas dijo...

Me gustò mucho tu reseña de la Serie COnde,de Padura.
Su personaje ha logrado enamorarme como hacía rato no me sucedía con literatura contemporánea.
Literariamente, por a fuerza de sus frases, el que más me ha gustado el Vientos de Cuaresma, pero sòlo lleguè hasta Paisaje de Otoño, asì que mi visiòn es parcial aún.
Si bien es cierto que hay repeticiones a lo largo de la serie, creo que son funcionales al texto, muestra el agobio de esos personajes que estàn condenados a repetirse una y otra vez.
Saludos!

Alice Silver dijo...

Es una gran serie Sibila. Me parece muy interesante tu interpretación sobre las repeticiones.
Saludos

Isabel dijo...

Leonardo Padura ha sido galardonado con el premio Princesa de Asturias de las letras. Tendré que echarle un vistazo, es de esos autores que tengo a punto pero nunca le llega el turno. Además éste es un premio con prestigio. Cuando lea algo, volveré a comentar.

Alice Silver dijo...

Pues ha llegado la hora Isabel, es sin duda uno de los buenos. Imprescindible para conocer Cuba de primera mano, sin mitificaciones ni descalificaciones. Te esperamos de vuelta.

Boga Vante dijo...

Una buena noticia la de Padura. Casi obligada -méritos del escritor aparte- con la nueva etapa que comienza Cuba respecto de EE.UU. y Europa. Me alegro por el autor.
Releyendo la entrada que le dedicaste, Alice, me parece un buen momento para buscarle.

Saludos

Alice Silver dijo...

Espero que le busques y le encuentres Boga, no estoy segura de si será de tu gusto pero en cualquier caso merecerá la pena haberse paseado por esa Cuba postsoviética y preestadounidense y probar los platos de Josefina.

Silvialuz dijo...

Hola! Acabo de leer el primer libro de Padura que compré sólo por el título, generalmente me guío por referencias, pero éste me "llamó", me dijo: comprame! Bueno, me gustó mucho, ya me encargué El hombre que amaba a los perros, veremos que tal es, también por el título, porque me gustó mucho la forma de escribir del autor.Estuve leyendo los comentarios y no ví nada sobre sobre ese.
Busqué info sobre Padura y encontré tu blog, te felicito, yo también soy "amante" de los detectives.

Alice Silver dijo...

Hola Silvialuz, no he leído El hombre que amaba a los perros y no forma parte de la serie de Mario Conde, supongo que por eso no hay ningún comentario. No me había fijado pero ahora que lo mencionas encuentro que los títulos de Padura son muy buenos y originales.

Detective dijo...



Acabo de terminar "Paisaje de otoño", la novela que cierra la tetralogía de las cuatro estaciones. Debo decir que Padura me emociona como hacía rato no lo lograba nadie. Esa reconstrucción que hace de ese momento histórico de Cuba es sencillamente maravilloso. Uno puede leer sus novelas por el puro deleita estético de su prosa, pero conforme avanza la serie también sus tramas mejoran considerablemente. "Pasado perfecto" y "Vientos de cuaresma" son grandes novelas pero su trama policial es más bien floja. A partir de "Máscaras" y "Paisaje de otoño" mejoran considerablemente y en esta última me agradó el gran guiño a "El halcón maltés". En fin, estoy ansioso por conseguir el resto de la serie, a ver que tanto ha cambiado la vida del Conde a partir de su salida de la policía.

Saludos, Alice.

Alice Silver dijo...

Es un escritor maravilloso Detective. Su manera de escribir, sus grandes personajes, el paisaje de fondo... sería muy interesante que el autor retomara el personaje en el momento actual. De las siguientes sólo he leído "Adiós, Hemingway" y me cansó un poco el exceso de homenaje al autor del título.

Javi (ex-anónimo) dijo...

Pues no deja de ser curioso porque estoy leyendo Máscaras, la tercera de la serie Mario Conde y a Hemingway lo califica literalmente como "el escritor más ególatra y narcisista del siglo".

Por cierto, que en esta entrega hay unas disquisiciones teórico-filosóficas sobre la homosexualidad y el travestismo de las que no sé muy bien qué pensar (todavía)

Besos y saludos

Alice Silver dijo...

Creo que aunque le dedique esos "bonitos" epítetos a Hemingway es en parte su modelo o el modelo de Conde, lo que busca cuando habla de escribir un relato "escuálido y conmovedor"...

En cuanto a la homosexualidad, los libros se desarrollan en Cuba en el año 89... Hasta los años 70 se "reeducaba" a los homosexuales en una especie de campos de concentración. Supongo que el autor trata de acercarse de un modo "comprensivo" aunque a la mentalidad actual y europea nos rechine...