Cuarentón, obeso, con la cabeza afeitada y los ojos singularmente sabios. Fuma Sublimes y ceba su mate en un jarrito celeste. Sedentario a la fuerza, sentencioso, escucha los relatos de sus visitantes y gracias a su mente privilegiada es capaz de encontrar la verdad que se oculta tras las apariencias.
En "Las doce figuras del mundo" un hombre vive pensando que mató a alguien en el trascurso de una ceremonia de iniciación. Parodi le demuestra cómo fue el engaño.
En "Las noches de Goliadkin" un actor ha sido acusado de haber arrojado una persona del tren y solicita la ayuda del detective.
En "El dios de los toros" un mediocre escritor le propone que le ayude a recuperar unas cartas comprometidas.
En "Las previsiones de Sangiácomo" le solicitan que investigue el suicidio de una señora de buena sociedad.
En "La víctima de Tadeo Limardo" el huésped de un hotel le pide que investigue un asesinato.
En "La prolongada busca de Tai An" sigue la historia de un inmigrantes chinos que intenta recuperar una joya robada.
En "Un modelo para la muerte" Parodi recibe varias visitas en la cárcel que le hablan de un asesinato.
En "Penumbra y pompa" encontramos a Parodi trabajando en una peluquería enfrente del Departamento de Policía Central, ha escapado de la cárcel un día en que dejaron las puertas abiertas.
Comentario personal
Parodi es como su propio nombre indica, una parodia del detective de novela que resuelve misterios gracias a su mera inteligencia.
Los relatos están escritos con retranca e ironía y tienen un montón de referencias culturales, la mayoría de las cuales se me escapan. Los personajes se suceden cambiando de rol, de protagonistas a secundarios. Son retratos perfectos de literatos, actores, intelectuales, parlanchines, petimetres pagados de si mismos, incautos botarates… Los autores juegan con los prejuicios, los lugares comunes y tienden una mirada lúcida, socarrona y tierna sobre su mismiedad argentina. Utilizan un maravilloso lenguaje que bebe de la literatura argentina, española y universal.
Sin embargo tanta referencia acaba haciéndose pesada y los personajes cargantes. Los dos primeros relatos resultan sorprendentes pero el resto se van volviendo más y más pesados hasta culminar en "Un modelo para la muerte", francamente insufrible e incomprensible. Los mismos autores reconocieron que el asunto se les había ido de las manos y que escribían tan apegados a sus propios referentes que sólo se entendían ellos.
Para comer: empanadas.
Relatos de Isidro Parodi- Seis problemas para Don Isidro Parodi, 1942
- Las doce figuras del mundo, 1941
- Las noches de Goliadkin, 1942
- El dios de los toros, 1942
- Las previsiones de Sangiácomo, 1942
- La víctima de Tadeo Limardo, 1942
- La prolongada busca de Tai An, 1942
- Un modelo para la muerte, 1946 - B. Suárez Lynch
- Penumbra y pompa, 1969 - En Nuevos cuentos de Bustos Domecq, 1977
El autor
H. Bustos Domecq es el seudónimo de Jorge Luis Borges (Buenos Aires, agosto de 1899 -Ginebra, junio de 1986) y Adolfo Bioy Casares(Buenos Aires, septiembre de 1914 - Buenos Aires, marzo de 1999) utilizaron para escribir conjuntamente. Crearon el nombre a partir del nombre de sus bisabuelos Bustos era el de Borges y Domecq el de Bioy.
Los autores fueron compiladores de varias colecciones de relatos policíales y en 1945 crearon una de las mejores colecciones de novelas policíacas: El Séptimo Círculo.
Otros relatos
- Dos fantasías memorables, 1946
- El testigo
- El signo
- Nuevos cuentos de Bustos Domecq, 1977
- Una amistad hasta la muerte
- Más allá del bien y del mal
- La fiesta del monstruo
- El hijo de su amigo
- Penumbra y pompa
- Las formas de la gloria
- El enemigo número 1 de la censura
- La salvación por las obras
- Deslindando responsabilidades
