Siiri Kettunen tiene 94 años. Originaria de Helsinki, como generaciones de su familia. Trabajó durante décadas como mecanógrafa en el Instituto de Salud Pública. Dos de sus tres hijos han muerto, uno a causa del alcohol y otro por la obesidad. Su hija se hizo monja. Tiene nietos y bisnietos.
Le gusta viajar en tranvía, escuchar música clásica, leer libros en voz alta, ver la serie de Poirot e ir a la peluquería. Suele vestir pantalones.
Irma Lännenleimu, 92 años. Fue profesora de canto y ama de casa. Tuvo seis hijos. Cuerpo rechoncho. Viste vestidos de color azul y luce a diario pendientes de brillantes, collar de perlas y pulseras doradas. Toma un whisky al día, por prescripción médica, siempre acompañado de la pastilla para la diabetes. Es curiosa y alocada.
Anna-Lissa Petajä, 93 años. Licenciada en filosofía, fue profesora de lengua. Delgada y alta, delicada. Cálida y divertida, valiente e impetuosa. Corrige las expresiones y el vocabulario de sus compañeros.
En "Tres ancianas y un cocinero muerto" Tero, el cocinero de la residencia, ha muerto, aparentemente fue un suicidio. Siiri le tenía mucho cariño y decide investigar.
Comentario personal
"Tres abuelas y un cocinero muerto", no es una novela policíaca sino una historia sobre la vejez. No deja de ser chocante e incluso ridículo el "claim" de la editorial que anuncia en la portada a Minna Lindgren como la Agatha Christie del norte. ¿Hasta cuando tendremos que aguantar las falsas promesas y tópicos recurrentes?
Aunque es un libro amable y las protagonistas son adorables, hay cierta sensación de tristeza, de abandono. Los directivos y cuidadores desempeñan sus funciones con desidia, escudándose en sus bajos sueldos. Los familiares están ausentes la mayoría del tiempo. La autora intenta transmitir el mensaje de que lo importante es vivir pero no a cualquier costa, si no hacerlo con salud y sentido, pero no podemos evitar sentirnos acongojados.
La trama transcurre demasiado lentamente y algunas escenas resultan repetitivas.
Acompañando a Siiri en sus viajes en tranvía, descubrimos la arquitectura de Helsinki, su historia y arquitectos.
Las tres conocen el hambre de quienes han vivido la guerra y se extrañan de que ahora la comida se considere una afición popular. Para comer: Puré de patata, sopa de guisantes o guisado de hígado. Para merendar: café instantáneo, bizcocho, helado de mermelada de camemoro, tortitas de sangre con arándanos rojos. En Navidad, jamón cocido y en Semana Santa, budín de Pascua.
Libros de Siiri, Irma y Anna-Lissa - Trilogía de Helsinki
- Tres abuelas y un cocinero muerto (Kuolema Ehtoolehdossa, 2013)
- Tres abuelas y un joyero de ida y vuelta (Ehtoolehdon pakolaiset, 2014)
- Tres abuelas y un plan de sabotaje (Ehtoolehdon tuho, 2015)
La autora
Minna-Liisa Gabriela Lindgren nació en 1963 en Helsinki, Finlandia. Ha trabajado como periodista freelance y para la Finnish Broadcasting Company.
Antes de su trilogía, ha escrito obras sobre música clásica.
Otros libros
- Viuda, al fin (Vihainen leski, 2018)


