
Su mejor amigo es Carlos, "el Flaco", que ya no es flaco y está postrado en una silla de ruedas desde hace diez años a causa de las heridas que sufrió en la guerra de Angola. Juntos se emborrachan, miran partidos de pelota (béisbol) y escuchan la ecléctica colección de música del Flaco, que abarca desde los Beatles a la Credence pasando por Fórmula V y Joan Manuel Serrat. Sus otros amigos son "El Conejo" que sueña con caminos paralelos de la historia, Andrés, médico desilusionado, Miki Cara de Jeva, escritor del régimen, Candito el Rojo...
Con dos divorcios a sus espaldas (dejó a Maritza por Haydée y esta le abandonó por Rodolfo), Conde no parece ser muy afortunado con las mujeres. Conoceremos a su antiguo amor de instituto, Tamara y le veremos enamorarse como un loco de Karina.
El Conde es un hombre triste y agobiado y un "recordador de mierda" o "un cabrón recordador" en palabras de su amigo "el Flaco". Revive momentos de su pasado sin apercibirse de que a veces la memoria es engañosa. También imagina un pasado que pudo ser y no fue, donde él es escritor y su amigo sigue flaco y trabaja como ingeniero.
Mario Conde resuelve sus casos estudiando antecedentes, pistas, sospechosos, mediante premoniciones, iluminaciones y certezas, analizando datos estadísticos, huellas e intentando evitar algo tan engañoso y equívoco como los prejuicios. Sus triunfos se basan a partes iguales en la investigación rutinaria y en el conocimiento de la gente. Pese a que su trabajo le condiciona a percibir sólo el lado oscuro de la vida, se mantiene en su puesto porque no le gusta que los hijos de puta se salgan con la suya impunemente. Aunque algunos compañeros le consideran el loco de la comisaría, es apreciado como uno de los mejores investigadores del cuerpo. Le veremos investigar la desaparición de un empresario afín al régimen, el asesinato de una profesora, la muerte de un travesti...
Su jefe es el mayor Antonio Ragel, "el viejo". Pese a sus 58 años su mayor afición es "lucir joven", mantiene el tipo practicando natación y squash. Su otra afición es fumar puros de calidad, preferentemente Davidoff. Es un buen jefe, amable y exigente, que trata a Mario como a un hijo.

Le reencontramos en "Adiós, Hemingway" en 1997 trabajando como comprador de libros de segunda mano que un amigo revende en un quiosco. Incapaz de cumplir su sueño de ser escritor de día, pescador de tarde y amante de noche. Colabora con Palacios para averiguar la identidad de un cadáver que ha aparecido en Finca Vigía, la antigua casa habanera de Hemingway, y descubrir si el escritor fue culpable de su muerte.
Comentario personal
De la mano de Padura nos adentramos en la Cuba de 1989, antes de que el bloque soviético se desmorone sobre sí mismo. El autor adora su país, su clima y su gente y muestra su realidad sin pudor: el racionamiento, las desigualdades existentes entre clases, que como en otras sociedades comunistas no son sólo el resultado de la herencia sino consecuencia de la militancia propia o familiar. Las motivaciones de los que se han ido y los que se quedan. Los recuerdos de una época no muy lejana donde los homosexuales y otros eran perseguidos, juzgados, apartados, reeducados, asimilados...
A destacar también las escenas sexuales, solo o acompañado, poco habituales en el género, al menos con tal nivel de detalle.
En el apartado gastronómico, descubrimos la cocina cubana de la mano de Josefina "Jose", la madre del Flaco, que compone una mesa imposible en una Cuba donde la escasez es lo habitual: tamal en cazuela, ajiaco a la marinera, pavo relleno con congrí, arroz frito y con pollo, quimbombo con carne de puerco y jamón, ensaladas de lechuga y rábano, o de aguacate, berro y tomate y las viandas (acompañamientos): fríjoles, los plátanos... Josefina también se asoma a otras gastronomías y prepara un grandioso cocido madrileño, pollo a la Villeroi o bandeja paisa colombiana. De postre: mermelada de guayaba con queso blanco.
Libros de Mario Conde
- Pasado perfecto, 1991 - Invierno 1989
- Vientos de cuaresma, 1992 - Primavera 1989
- Máscaras, 1995 - Verano 1989
- Paisaje de otoño, 1998 - Otoño 1989
- La cola de la serpiente, 2001- 1989 - Reescrito en 2011
- Adiós, Hemingway, 2001 - 1997
- La neblina del ayer, 2003 - Verano 2003
- Herejes, 2013 - Septiembre 2007
- La transparencia del tiempo, 2018
- Personas decentes, 2022
- Cómo nace un personaje, 2015
Las cuatro primeras son conocidas como "Las cuatro estaciones"
La primera fecha muestra el año en que fue escrita la novela. La segunda el año en que trascurre la trama.
Serie de televisión
Cuatro estaciones en La Habana, 2016. Serie de TV de 4 episodios. España - Cuba. Intérprete: Jorge Perugorría (Conde)
El autor

En los 80 comenzó a trabajar en la revista el Caimán Barbudo y escribe sus primeros cuentos. En 1984 escribe su primera novela corta "Fiebre de caballos". Entre 1985 y 1989 trabaja como periodista publicando amplios reportajes sobre temas culturales e históricos.
En 1990 comienza a escribir su primera novela sobre Mario Conde. Ha escrito guiones para documentales "Yo soy, del Son a la Salsa", 1996 y ha colaborado en el de la película "Malabana", 2002. Vive en Cuba.
En 2015 obtuvo el Premio Princesa de Asturias de las Letras.
Otras obras
Novelas y cuentos
- Fiebre de caballos , 1984
- Según pasan los años, 1989 - cuentos
- La puerta de Alcalá y otras cacerías, 1997 - cuentos
- La novela de mi vida, 2002
- Nueve noches con Amada Luna, 2006 - relatos
- El hombre que amaba a los perros, 2009
- Aquello estaba deseando ocurrir, 2015 - cuentos
- Como polvo en el viento, 2020
Ensayos y reportajes
- Con la espada y con la pluma, 1984
- Colón, Carpentier, la mano, el arpa y la sombra, 1987
- Lo real maravilloso, creación y realidad, 1989
- El alma en el terreno, 1989 - escrito con Raúl Arce
- El viaje más largo, 1994
- Alejo Carpentier y la narrativa de lo real maravilloso, 1995
- Los rostros de la salsa, 1997
- Yo quisiera ser Paul Auster, 2015
- La libertad como herejía, 2015
- Los rostros de la salsa, 2021