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viernes, 21 de octubre de 2011

Getafe Negro IV: El Dublín negro de Benjamin Black

Este encuentro tuvo lugar el 18 de octubre de 2011 a las 20:00 h. en el Centro Municipal de la Cultura de Getafe.

Presenta el acto Antonio Lozano diciendo que tenemos la suerte de contar con John Banville y su alter-ego Benjamín Black y nos explica esta dicotomía:

Banville era un autor exquisito, creaba novelas intelectuales con todo el esfuerzo del mundo, escribía a mano, hacía bien su trabajo, era respetado, pero le faltaba llegar al gran público. Cuando se transformó en Black comenzó a divertirse, a escribir con ordenador, le resultaba más fácil. Aunque los temas que trataba como Banville ya podrían denominarse negros: la culpa, el perdón… con Black explora rincones oscuros con un ánimo más lúdico. Escogió como apellido Black como una declaración de intenciones.

Sus novelas transcurren en un Dublín lleno de niebla en los años 50. En ellas se muestran la represión de la sociedad, el poder de la Iglesia, la hipocresía, la intolerancia, el sexo ilícito y el crimen. Su protagonista, Quirke, en inglés extraño, bizarro, es un médico, un patólogo forense, con tendencia a buscarse problemas. Un investigador sin licencia enfrentándose a su entorno y a sí mismo. Perdió dos veces a una mujer, cuando le abandonó y cuando murió. Está separado de su hija… Su desgracia personal le lleva a beber en exceso. Igual que su protagonista "desmenuza" los cuerpos, su autor lo hace con la sociedad en la que vive.

En su obra aparecen secundarios muy interesantes como un policía, una especie de Dr. Watson que acompaña a Quirke en sus investigaciones.

Al igual que Hyde tiene algo de Jekyll, Black tiene algo de Banville. Su forma de escribir reúne lo mejor de los dos mundos. La prosa cuidada y estilizada de la literatura, con el ritmo, la popularidad, el sentido de humor y la intriga de la novela policíaca. Es como comprar jamón Cinco Jotas a precio de jamón dulce.

Lozano comienza preguntando ¿Qué le faltaba a John Banville que ha tenido que crear a Benjamín Black? ¿Qué le ha aportado Black a Banville?

Banville es como un poeta que no ha alcanzado el éxito, Black apareció para escribir lo que Banville no podía.

¿Banville piensa y Black mira?

Como todas las generalidades no es del todo correcta. Los libros de Banville están guiados por un sueño, por unas reflexiones. En los de Black lo importante es el argumento, los personajes, la acción. Quizás soy la última persona a la que debería hacerse esta pregunta, otros pueden juzgar mejor. Cuando era joven pensaba que tenía todo claro pero a medida que uno se hace mayor aumenta la confusión.

¿Te diviertes como Benjamín Black?

Banville no sufre como escritor, aunque escribir le resulte dificultoso, por cómo son las palabras, por lo difícil que es conseguir decir lo que se quiere. Es consciente de la fluidez que tienen las palabras, del modo en que se escapan. Puede tardar una mañana en escribir dos o tres frases. Como Black escribe más rápido, de un modo más fácil.

"Eclipse", "El libro de las pruebas"… son thrillers espirituales. La serie de Quirke ¿es un nuevo continente para expresar un mismo contenido?

Es una buena pregunta que no se si se o quiero responder. Quirke es un enigma para mi, no se por qué lo creé, todavía estoy intentando descubrir quién es, igual que Jekyll está presente en Hyde, yo estoy presente en él. Me gusta principalmente por ser un hombre de acción.

El Dublín que aparece en tus libros es una ciudad opresiva, asfixiante ¿refleja tu infancia y adolescencia?

Sí, el arte tiene su origen en la infancia. Baudelaire decía que crear era resumir la infancia. A partir de los 15 años todo es ficción. Yo he vuelto a mi infancia en los años 50, cuando tenía 10 años. Excavando, recuperando detalles como una merienda por la tarde…

¿Fueron años oscuros? ¿Fue traumática tu educación católica?

Los 50 fueron muy duros, unos años de mucha pobreza, financiera y espiritual. Pero no nos dábamos cuenta de como por ejemplo la iglesia nos arruinaba la vida. No nos preguntábamos ¿quién es ese hombre con esa ropa extraña y ese sombrero? No decíamos ¿por qué no pasamos de ellos y hacemos lo que nos de la gana?

El gran cambio en Irlanda se produjo en 1992 cuando salió a la luz el caso del Obispo Casey que había vivido con una mujer con la que había tenido un hijo y había robado fondos de la Iglesia para mantenerlos. Luego comenzaron a salir a la luz más historias y no todas heterosexuales. En una ocasión querían poner una estatua en un pedestal y él propuso poner al Obispo Casey con un niño en una mano y un fajo de billetes en la otra. Tiene un amigo que sin embargo piensa que el cambio en Irlanda lo ocasionó la pérdida de un partido de fútbol…

Quirke es patólogo, un médico de la muerte y su hermano practica la obstetricia, la medicina de la vida ¿por qué elegiste un médico como protagonista?

No quería como personaje un detective superinteligente tipo Poirot. Quirke es tan torpe como la mayoría de nosotros, por eso me gusta escribir sobre él y evolucionar su personaje. No me gusta la novela de pistas tipo Agatha Christie. Quirke tiene un terrible sentido de la curiosidad, le gusta escarbar, quizás por ser huérfano y haber dedicado tanto tiempo a averiguar quién es su padre.

Inocente, estoico, melancólico, idealista… ¿cómo encuentra el equilibrio?

Uno escribe y no se da cuenta de lo que crea, pero sí, Quirke es romántico, inocente, decepcionado… Kafka reconoce en sus libros no actuar como debería. Black cree que la confusión es buena y la seguridad más negativa.

Lozano lee un fragmento del último libro de Black "En busca de April" donde nos muestra la lucha del personaje contra el alcoholismo, su autoengaño. ¿Tienen importancia estas escenas para ti?

Ha descubierto que las mujeres encuentran atractivo a su Quirke por su ternura. Hay una escena en "Postales desde el filo" donde se dice de un personaje que no es que sea alcohólico, es que bebe como un irlandés. Su protagonista no es alcohólico totalmente, puede hacer su vida. La bebida es una escapatoria. Un amigo italiano le dijo que para los irlandeses el alcohol es como el sol para la gente del sur.

Describes personajes con pocas pinceladas: alguien acariciando un perro o poniéndose una loción para el afeitado… ¿Disfrutas con esas descripciones? ¿Importan más los personajes que la trama?

La trama no importa, la vida no es trama, lo importante es como actúas. Los gestos de las personas nos muestran como son. Banville y Black coinciden en pensar que la vida es horrible pero que es maravilloso estar vivo. Saber quién es el asesino es lo de menos, como en las novelas de James M. Cain. Las novelas duras Simenon son magníficas, están a la altura de las de Camus. Se preocupa por las víctimas… eso no siempre es habitual en la novela negra que se centra más en por qué ha muerto alguien y quién le ha matado.

Quirke critica la hipocresía de las familias ricas ¿por qué esa saña?

Porque es material de novela negra. La familia es una gran institución y una fuente de maldad. Como la democracia, no es el mejor sistema pero es el que hay. No es que tenga una cruzada particular contra el capitalismo y la Iglesia, incluso a veces soy amable con ellos, bromea.

La mayoría de las víctimas de tus novelas son mujeres.

En mi último libro, todavía no traducido al castellano, la víctima es un hombre. Deploro la violencia contra las mujeres, el modo como son atacadas y violadas. Algunos me acusan de misógino, no es verdad. Creo que en los últimos años se han perdido algunas cosas que las mujeres consiguieron en los años 60 y 70. Los hombres han aprendido a utilizar cierto lenguaje para manipularlas.

¿Afectará la actual crisis irlandesa a tus novelas? ¿Mostrarás algo de ello?

Seguiré escribiendo sobre los años 50, aunque haya alguna similitud entre ambas épocas. No podemos volver atrás, hemos descubierto la libertad y no hay marcha atrás. La crisis es cuestión de dinero, es verdad que quien ha perdido su empleo está sufriendo, pero Europa ha sobrevivido a cosas peores, a guerras.

Detesto la idea de los grandes hombres, de aquellos que hacen grandes negocios. La avaricia y el temor son los dos pesos de una balanza. Ahora el temor está arriba, antes la avaricia.

La crisis será buena para Irlanda porque nos enseñará humildad.

Pasemos al cine, Banville ha trabajado como guionista de "Albert Nobbs", protagonizada por Glenn Close que se mete en el papel de un mayordomo.

Me encanta escribir para el cine. Antes me impresionaba ver 200 personas atrapadas antes una pantalla, ahora las películas no son tan buenas, no hay un Antonioni ni un Buñuel.

Un guión se escribe y luego ya no hay que hacer mucho más. A veces me he presentado en un plató diciendo que soy el guionista y no me han hecho mucho caso.

Glen Close es co-guionista, cada uno utilizábamos un lenguaje diferente, yo el literario y ella el cinematográfico. Es una persona maravillosa y humilde.

Hay en marcha una adaptación televisiva de las novelas de Quirke. ¿Se puede perder algo por tratarse de lenguajes tan diferentes? ¿Qué es irrenunciable?

Es muy diferente escribir guiones y novelas. La primera novela de Quirke de hecho era un guión y cuando se convirtió en una novela tuve que cambiarlo todo.

Me he quedado al margen de la serie, no voy a escribir el guión y por tanto no puedo elegir, no voy a interferir. La serie está realizada por un británico y eso me da algo de miedo. Aunque hay un escritor que dice que Hollywood no destrozó a nadie que mereciese ser salvado.

Se abre el turno de preguntas por parte del público:

Cuando Banville se pone el traje de Black ¿hace algo como conducir un coche como el de Quirke o ver películas de la época?

No, me sumerjo en mis recuerdos, no me documento, creo que la documentación mata la imaginación.

Una persona aconseja que el director de fotografía de su serie sea irlandés para que pueda transmitir en imágenes la belleza de su prosa.

Banville cree que la luz de Irlanda lo puede conseguir por si misma. Hay días en los que se dan cita las cuatro estaciones. Cree que directores extranjeros pueden captar esa luz.

¿Qué prefiere la hora del té inglés o un buen whisky?

Quirke preferiría un whisky. No hay nada mejor que un whisky doble, salvo quizás una reunión corta. En Irlanda en los años 50 se hacía la comida fuerte a medio día y a las 6 se solía hacer el té. Ahora mucha gente hace la comida fuerte por la noche.

¿Va a volver a escribir libros como las biografías de Kepler o Copérnico?

Cuando escribí esos libros mi idea era hacer una serie de personajes científicos del siglo XX partiendo de la figura de Einstein, pero resulta muy difícil, la ciencia se ha vuelto muy especializada y de momento tengo aparcado el proyecto.

Para finalizar Antonio Lozano explica que Ian Rankin tenía un sueño, escribir una novela policíaca donde en la primera página resolviera todo ¿cual es su novela policíaca ideal?

Sería perfecta si no tuviera crímenes, ni delitos, pero con toda la parafernalia de la novela negra.

lunes, 10 de mayo de 2010

Quirke - Benjamin Black

Quirke trabaja como forense en Dublín en los años 50.

No conoció a sus padres. Pasó parte de su infancia en un orfanato dirigido por frailes, la Escuela Industrial de Carricklea, donde sufrió abusos de compañeros y profesores. El juez Griffin se apiadó de él durante una visita y le llevó a vivir con su familia. Estudió medicina. Estuvo casado, pero su mujer falleció hace muchos años.

Tiene 40 años, es rubio, nariz partida, corpulento. Adora la soledad aunque de vez en cuando siente nostalgia. Los vivos le resultan más extraños que los muertos, no es paciente ni tolerante. Bebe demasiado, sobre todo whisky en su taberna habitual, el McGonagle. No es valiente ni decidido.

Vive en una casa de estilo georgiano en Upper Mount Street y trabaja en el Hospital de la Sagrada Familia.

En "El secreto de Christine" descubre a su hermanastro falsificando el certificado de defunción de una mujer. Su curiosidad le permitirá desenredar una oscura trama, pondrá su vida en peligro y acabará transformándose en otra persona, despertando de su sueño alcohólico, recuperando su pasado y su presente.

En "El otro nombre de Laura" Quirke ha dejado de beber. Un antiguo compañero de la facultad le pide que no hagan la autopsia a su mujer, ahogada aparentemente como consecuencia de un suicidio.

Comentario personal

No me ha acabado de enganchar "El secreto de Christine". El argumento, la ambientación y los personajes son interesantes, pero el estilo es demasiado descriptivo y el ritmo lento.

He leído con gusto "El otro nombre de Laura", pero apenas encuentro en ella nada que la sitúe dentro del género policíaco. El aparente suicidio de la protagonista es la excusa que utiliza el autor para hablarnos de personas y sus relaciones. El autor crea un personaje, White (¿su anverso?), cuyo atractivo no me alcanza y por ello tampoco comprendo a las mujeres que caen rendidas a sus pies. Encuentro las relaciones bastante artificiosas y extrañas, quizás por lo asfixiante de la época, quizás por la tristeza que emana el autor. Me ha gustado reconocer escenarios de la época en el Dublín actual como el hotel Shelbourne o el Bewley Café entre otros.

Para comer: Salmón en gelatina, salmón ahumado con ensalada, urogallo asado, chuleta de cordero con tomate, espárragos y mayonesa. A la hora del té, sánchwiches y pastelitos.

Libros de Quirke
  1. El secreto de Christine (Christine Falls, 2006)
  2. El otro nombre de Laura (The Silver Swan, 2007)
  3. En busca de April (Elegy for April, 2010) 
  4. Muerte en verano (A Death in Summer, 2011)
  5. Venganza (Vengeance, 2012)
  6. Órdenes sagradas (Holy Orders, 2013)
  7. Las sombras de Quirke (Even the Dead, 2015) 
  8. Quirke en San Sebastián, 2021

Serie de Televisión
  • Quirke, 2014. Miniserie de TV de 3 episodios. Reino Unido. Intérprete: Gabriel Byrne (Quirke)

El autor

Benjamin Black es el seudónimo de John Banville. Nació en Wexter (Irlanda) en 1945. Se educó en la Christian Brothers' School y en el St. Peter's College de Wexter. Trabajó para la compañía aérea Aer Lingus y como periodista desde 1969. Fue editor literario del Irish Times entre1988 y 1999. Colabora en The New York Review of Books desde 1990.

En 1970 publicó su primer libro, Long Lankin, una selección de cuentos. Actualmente vive en Dublín.

En 2014 obtuvo el Premio Príncipe de Asturias de las Letras.

Web oficial de Benjamin Black: www.benjaminblackbooks.com (en inglés)


Otros libros

Como Benjamin Black

Como John Banville
  • Long Lankin, 1970 - cuentos
  • Nightspawn (1971)
  • Birchwood (1973)
  • Copérnico (Dr. Corpernicus, 1976)
  • Kepler (Kepler, a Novel, 1981)
  • La carta de Newton: un intermedio (The Newton Letter: An Interlude, 1982)
  • Mefisto (Mefisto, 1986)
  • El libro de las pruebas (The Book of Evidence,1989)
  • Ghosts, 1993
  • Athena, 1995
  • The Ark, 1996
  • El intocable (The Untouchable, 1997)
  • Eclipse (Eclipse, 2000)
  • Imposturas (Shroud, 2002)
  • Imágenes de Praga (Prague Pictures: Portrait of a City, 2003)
  • El mar (The Sea, 2005)
  • Los infinitos (The Infinities, 2009)
  • Antigua luz (Ancient Light, 2012)
  • La guitarra azul (The Blue Guitar, 2015)
  • La señora Osmond (Mrs Osmond, 2017)