martes, 17 de marzo de 2015

Teodor Szacki - Zygmunt Miloszewski

Teodor Szacki es fiscal del distrito a cargo de homicidios en Varsovia, Polonia.

Tiene 35 años. Pelo cortado a cepillo, blanco como la leche. Ojos grises y fríos. Mide 1,85, visita la piscina con regularidad y tiene un cuerpo atlético. Presumido, siempre viste traje y corbata.

Casado con Weronika, jurista en el ayuntamiento. Tienen una hija, Hela, de 7 años. Viven en la calle Burdziński, en el distrito de Praga de Varsovia, en un piso de 52 metros con muebles de Ikea. Les cuesta llegar a fin de mes con dos sueldos de funcionario. Llevan 10 años casados y su matrimonio se ha enfriado. A Teodor le cuesta volver a casa y tiene que tomar dos cervezas para conciliar el sueño.

Malhumorado, a menudo se siente vacío y quemado. Cínico y con poco sentido del humor. Escucha a U2 o Pink Floyd. Lee a Lehane, Chandler, Mankell y Rankin. Le gusta relajarse jugando a aventuras gráficas o juegos tácticos en su ordenador. Conduce un Citroën. Fuma 3 cigarillos diarios.

En Polonia es el fiscal quien dirige las investigaciones importantes. Szacki participa en los interrogatorios y sigue el método del teniente Colombo, hacer esperar a los sospechosos para ponerlos nerviosos. Miente con tal sencillez y seguridad que sus compañeros le sugieren que se dedique a abogado defensor. No le gusta trabajar en equipo.

Su jefa es Janina Chorko, fiscal del distrito de Śródmieście. Fea, arisca, mordaz y pragmática, sus subordinados la temen y Szacki la admira. Llevan 7 años trabajando juntos. Tienen sus oficinas en la calle Krucza.

En "El caso Telak" un psicólogo y cuatro de sus pacientes inician un retiro de fin de semana, uno de ellos es asesinado.

Comentario personal

No me ha acabado de convencer el caso Telak, aunque tiene algunos aciertos. Por un lado tenemos la vida cotidiana del protagonista, al que no acabo de encontrar convincente, quizás porque no empatizo con sus vaivenes entre ser un buen hombre de familia y sus devaneos amorosos. Por otro una investigación un poco imposible en la que se entremezclan la psicología barata de teoría de las constelaciones y una trama conspiranoica sobre la presencia en la sociedad actual de miembros de las fuerzas de seguridad del régimen anterior. Es interesante la mirada del autor sobre su país al que a veces califica de tercermundista. Nos habla sobre su pasado totalitario y burocrático, que aparentemente desapareció de la noche a la mañana, y nos muestra su presente al principio de cada capítulo mediante una selección de noticias diversas: política, futbol, religión. Varsovia es un escenario gris y triste por el que circula el protagonista debatiéndose entre la nostalgia y la incomodidad.

Para desayunar: huevos revueltos o tortilla de queso y tomate. Para comer: huevos duros con salsa tártara y guarnición de guisantes o kebabs. Para merendar: tarta de queso. Para cenar sándwiches, ensalada de queso feta y pipas de girasol.

Libros de Teodor Szacki
  1. El caso Telak (Uwikłanie, 2007)
  2. La mitad de la verdad (Ziarno prawdy, 2011)
  3. Gniew, 2014

Películas
  • Uwikłanie, 2012. Polonia. Director: Jacek Bromski. Intérprete: Maja Ostaszewska (Agata Szacka) 
  • Ziarno prawdy, 2015. Director: Borys Lankosz. Intérprete: Robert Wieckiewicz (Teodor Szacki)

El autor

Zygmunt Miloszewski nació en Varsovia, Polonia, en 1976. Escritor, periodista y escenógrafo, trabajó en la edición polaca de Newsweek. Publicó su primera novela, Domofon, en 2005.

Otros libros
Novelas
  • Domofon, 2005
  • Góry Żmijowe, 2006
  • Bezcenny, 2013

13 comentarios:

Boga Vante dijo...

Tan solo con su descripción me ha resultado antipático Teodor; si añado la influencia de tu comentario personal y la abundancia de lectura pendiente, queda en la reserva.

Alice Silver dijo...

Sí Boga, el personaje no se hace querer, aunque quizás el personaje sea más real que otros muchos que pueblan las novelas...

Megan dijo...

No sé, a mi el personaje me pareció muy humano, estúpido sí, pero humano. Además eso de tener una amante que tampoco te interese no está fuera de ninguna realidad, pasa, y nos pasa a las mujeres lo mismo que a los hombres, como me dijo una vez una amiga de mi madre, "si no he puesto los cuernos a mi marido, ha sido porque no he tenido ninguna oportunidad". La verdad es que creo que esos dos tienen que ponerse los cuernos mutuamente, aunque sólo sea por puro aburrimiento.
Más lerdo por parte del protagonista me ha parecido otras cosas, su actitud ante el tema central y el tema de la conspiración tipo Odessa.
Pero sí daré a la siguiente una oportunidad o la buscaré en otro idioma que sea capaz de leer.

Javi (ex-anónimo) dijo...

Buenas

Coincido con Megan prácticamente en todo. Me gusta el personaje, me parece real, con sus contradicciones , dudas y comportamientos, a veces estúpidos. También son interesantes y creibles las relaciones que mantiene con el policia de ascendencia rusa (buen personaje aunque ahoram mismo no recuerdo su nombre), con su jefa e incluso con su mujer.
Lo que no me ha gustado de la novela es el final, un tanto rebuscado, y tanta alusión/explicación respecto a la teoría psicológica de las constelaciones familiares que me ha parecido un tanto circense.
Yo también le daré una segunda oportunidad, si se deja.

Besos y saludos

José María dijo...

Tuve ocasión de leer la primera novela el caso Telak. Y no me gustó especialmente, pues me pareció demasiado complicado el inicio, una resolución absurda y tramposa, y eso que la investigación durante la novela no estaba mal. Y el prota me pareció demasiado bobo. No me provoca mucho leer más de este señor de apellido dificultoso.

Alice Silver dijo...

No se Megan, a mi me parece tan triste y anodino el modo en que se enrolla con la amante y tan tontos los reproches que le hace a su mujer. Por no hablar de sus "desahogos" en el baño del trabajo, definitivamente este tipo no es mi héroe.

Como le decía a Boga Javi, probablemente sea más real que esos detectives a los que se les mueren las mujeres, tan de moda en la actualidad... pero desde luego no es el tío simpático que me suele gustar como protagonista.

A mi tampoco me interesa mucho seguir José María, con tanto nuevo por descubrir y tanto conocido por leer...

detectives salvajes dijo...

Hay un articulo en Babelia, El País, de hoy que mencionan al autor: LO NEGRO, CADA VEZ MÁS NEGRO, por Manuel Rodríguez Rivero. Siento no poder poner el enlace porque les cuesta y mucho ponerlo, si es que llegan a hacerlo... Dice, entre otras cosas, de EL CASO TELAK que es un estupendo thriller que no disimula su filiación a Agatha Christie y a las enredadas tramas de Henning Mankell...

Alice Silver dijo...

Este es el enlace Detectives salvajes:
http://cultura.elpais.com/cultura/2015/03/23/babelia/1427134744_809398.html

¡Que manía con buscar comparaciones! Todavía puede tener algún sentido, lejano, compararlo a Mankell por la doliente humanidad de ambos, muy diferente. Pero compararlo con la Christie ¡qué tendrá que ver! ¡todas las novelas policíacas tratan de resolver un crimen!

Y encima lo escribe mal, se dice whodunit o whodunnit, no whoddunits.

detectives salvajes dijo...

Te creo, Alice. Un saludo.

detectives salvajes dijo...

Un saludo a todos. Mi aportación a "El caso Telak"

Recupero la lectura de vuestros comentarios en la entrada que hiciste Alice en marzo de este año antes de pasar a comentar lo que me ha parecido la lectura de este primer libro sobre el fiscal Theodor Szaki. Creo que la experiencia se encuentra muy próxima a la de Megan y Javi por lo que hace al personaje, en su vertiente masculina: muy normal; de tan normal que muchas situaciones las tomo por universales. Por edad y educación se parecen a otras muchas muy próximas y conocidas. Tiene en su descargo que siempre está cuestionándose sus acciones e intenciones personales. La culpa y el remordimiento lo retraen. Así debe ser, atendiendo su educación católica. Aquí malvivimos de lo mismo, por tradición. Y está bien moldear así un personaje. Aunque no sea nuestro ideal, es lo común, como comunes son todos los crímenes.
Como novela negro-criminal me ha parecido correcta y me ha gustado que no tuviera prisa. Para mí, lo más acertado es la ubicación en tiempo y contenido actuales y la recuperación que hace para los lectores de la historia y la cultura en Varsovia y Polonia.
Se habla de la policía secreta en época del comunismo, de los archivos de la memoria histórica, de libros, de películas y de directores y de guionistas, de clases sociales… Me ha gustado ese momento en que habla de los distintos acentos en el habla: el toque francés cuando habla alguien que es de Varsovia y, la adscripción proletaria al acento de quien se ha criado en barrio de Praga. Me ha parecido muy bien escrito el capítulo donde se describe el caso de violencia doméstica. Digno de recordar. Con ello quisiera dejar constancia que de la historia me ha gustado que el recorrido de este fiscal en esta primera entrega no lo sea exclusivamente de un solo caso, el de la resolución del asesinato de Telak, sino que asistimos a más, como éste sobre la violencia doméstica mencionado y el de la niña, cuyo cuerpo se encuentra mucha más tarde al de su desaparición, que lleva a hablar a otro de los que deben ser los casos de denuncia social, la violación y su estigma.
Creo que este libro sirve –me sirve, en todo caso- para conocer Varsovia hoy y trazar un mapa físico y social lo suficientemente interesante para cuando la visite. Creo que sí, que voy a seguirlo; hay que reconocer que hay voluntad y talento para descubrir la ciudad y su gente.

Alice Silver dijo...

Quizás yo también le juzgo desde mi propia tradición católica Detectives salvajes, pero en la mía no debes de pecar y si pecas te perdonan, eso de pecar y estar todo el rato culpabilizándote me parece muy protestante :)

No han dejado ningún recuerdo en mi las tramas secundarias y tampoco me embelesó su retrato de Varsovia, lástima que no conozco otras alternativas que te pueda recomendar.

detectives salvajes dijo...

La mitad de la verdad (Zygmunt Miłoszewski, Alfaguara, 2016)

Aquí estoy con la segunda entrega terminada de esta serie negra que ocurre en Sandomierz (Polonia). Me alargué bastante en mis comentarios en la primera, EL CASO TELAK; seguramente deseaba que despertase mi interés porque me atraía su descubrimiento y poder aprehender detrás de ella, una realidad tangible hacia aquello que desconocía. No logro, sin embargo, hacer una valoración global completamente satisfactoria (cosa que siempre pasa cuando las lecturas las hacemos con la perversión que significa leer género, no simplemente libros). Por un lado, la escritura de Miłoszewski es absorbente; tiene talento. Hasta las páginas finales, nos dejamos llevar. Cuando se resuelve el misterio de los asesinatos, quizás porque nos ha dominado la narración, nos damos cuenta de que el autor nos ha llevado a ciegas durante toda la investigación, sin que nos hayamos parado a pensar ni a analizar. Hemos dejado que, simplemente, nos cuente porque lo hace bien. Sin embargo, en ese final dónde se desvelan el cómo y el por qué, nos damos cuenta que hemos sido unos lectores muy ingenuos. El misterio no se resuelve por aspectos técnicos y deductivamente empíricos, sino intuitivos. Creo, que si al final, no se alargasen tanto las explicaciones, aún, quizás, nos dejaría margen a los lectores para rellenar algunas elipsis que nos reconfortarían intelectualmente, pero no. Con ello no quiero decir que sea una novela frustrada, puesto que agradezco la evasión que me ha proporcionado hasta las páginas finales. El libro está lleno de cosas interesantes, tanto a nivel cultural, social e histórico, pero para los lectores de género, en conjunto y con rigor crítico, tiene poco efecto placebo; insisto, para el género. Tiene la novela un armazón impresionante pero la trama está tejida débilmente porque quiere llegar a esa conclusión sin mediar esfuerzo detectivesco.

Alice Silver dijo...

Muchas gracias por tu presentación de la novela, detectives salvajes. Me parece muy inteligente tu comentario como lectora y tus exigencias como lectora de género, sinceras y bien fundamentadas.