martes, 17 de octubre de 2017

Falcó - Arturo Pérez-Reverte

Lorenzo Falcó es una especie de espía y asesino al servicio del bando franquista durante la guerra civil española.

Nació en una buena familia andaluza, propietaria de bodegas. Fue expulsado de todos los colegios e institutos donde estudió, incluyendo la Escuela Naval de Marín, por un lío de faldas, a los 18 años. Viajó por América, Rusia, Turquía, traficó con armas. Al estallar la guerra civil le facilitaron una graduación provisional de Teniente de Navío de la Armada. Trabaja para el bando nacional en el SNIO, el Servicio Nacional de Información y Operaciones. Su jefe es "el Almirante". Habla alemán, francés e inglés.

Tiene 37 años. Mide 1,79. Rostro anguloso y  atractivo, expresión divertida y simpática con un rictus de dureza. Ojos grises. Se peina con fijador. Usa Varon Dandy. Está más cómodo dentro de un smoking que de un uniforme. Viste sombrero, corbata, pantalones de franela o traje de tweed. Usa un reloj Patek Philippe y un mechero Parker Beacon. Suele tomar Cafiaspirinas para el dolor de cabeza. Su pistola es una Browning FN.

Descarado, mujeriego. Es un hombre del momento, conceptos como patria, amor o futuro no tienen sentido para él.

En "Falcó" el protagonista recibe el encargo de liberar a Primo de Rivera, preso en Alicante.

Comentario personal

Mi experiencia personal como lectora de Reverte es bastante limitada. Leí hace muchos años "La tabla de Flandes" y finalicé a duras penas "La piel del tambor". Desde entonces no he vuelto a asomarme a su obra salvo cuando me cruzo con sus exabruptos en forma de twitteo o sus irregulares artículos de periódico, a veces geniales y otras triviales.

"Falcó" me parece una novela floja. El protagonista exuda una masculinidad mezquina, de héroe sin ideología, de conquistador sin compromiso. La narración me parece artificial, como si el autor se hubiera estado documentando sobre las marcas, actores y usos de la época y tuviera necesidad de contárnoslo todo. La trama resulta bastante trivial. El retrato de las dos Españas, una sucia y gris, de hombres vanidosos y crueles y mujeres tristes, de misa y rosario y otra desorganizada en su heroismo, también mezquino, de un pueblo soberano en el caos, tampoco resulta original.

Al igual que la Irène de Lemaitre nos informa antes de tiempo de que algo va a ocurrirle a ese personaje lo mismo nos ocurre si leemos Falcó sabiendo que la segunda se llama "Eva".


Libros de Lorenzo Falcó

  1. Falcó, 2016
  2. Eva, 2017








El autor

Arturo Pérez-Reverte nació en Cartagena, España en 1951. Estudió periodismo en la Universidad Complutense de Madrid.

Trabajó como reportero de prensa, radio y televisión, entre 1973 y 1994. Trabajó durante 12 años en el diario Pueblo y 9 en los servicios informativos de TVE. Se especializó en conflictos internacionales.

Desde 1991 ha escrito artículos de opinión en el suplemento dominical El Semanal.

Desde 1994 se dedica en exclusiva a la literatura. En 1996 comienza a publicar Las aventuras del capitán Alatriste.

Ingresó en la Real Academia Española el 12 de junio de 2003.

Desde abril de 2016 es editor y cofundador de la web de libros y autores Zenda.

Divorciado, es padre de una hija, Carlota.

Web del autor: www.perezreverte.com


Otros libros

Serie Alatriste
  1. El capitán Alatriste, 1996
  2. Limpieza de sangre, 1997
  3. El sol de Breda, 1998
  4. El oro del rey, 2000
  5. El caballero del jubón amarillo, 2003
  6. Corsarios de Levante, 2006
  7. El puente de los Asesinos, 2011

Novelas

Relatos
  • Obra breve, 1995 - Incluye son Un asunto de honor, La pasajera del San Carlos, El húsar , La sombra del águila y Sobre cuadros, libros y héroes
  • Ojos azules, 2017

Literatura infantil

Recopilaciones de artículos

No ficción

10 comentarios:

Alice Silver dijo...

De otras entradas:

Megan Barrow dijo...

Hablando de fascistas tengo a Falcó, rodando por el Kindle, y aunque sé que a Pérez-Reverte le gustan los perdedores, este lo ha creado del bando que triunfó, pero apuesto el dedo pulgar a que lo va a hacer salir con una "rebeldía", o si no al tiempo.
Falcó requiere una serie, el que el autor lo haga o no ya será cuestión "si tiene ganas".

1 de febrero de 2017, 21:39

ARIADNE OLIVER dijo...

Yo empecé a leer Falcó a principios de año y la dejé en las primeras páginas. No me enganchó y lo achaqué a falta de concentración, de tiempo, pero con la esperanza de retomarla en algún momento ya que en general me gustan las novelas del autor. Tu comentario me hace replantearme mi idea inicial 😅

Miguel Angel dijo...

A mi me regalaron ese libro en Navidades. Comencé a leerlo y lo dejé, pues tampoco me enganchaba,. Me pareció falso, uno poco impostado.
Con los comentarios que leo, no creo que vuelva a cogerlo.
Saludos

Alice Silver dijo...

Ariadne, en general creo que la novela se deja leer, el problema es que como decís no engancha, no tiene nada especial. ...

Yo también la encuentro falsa e impostada Miguel Ángel, sobre todo la parte de mencionar las marcas y los usos de la época...

Leandro Bazano dijo...

Me imagino que cualquier obra que roce el tema de la GCE ha de ser ríspido y sumamente polémico para Uds., seguro que al igual que los hechos de los '70 para nosotros, o el rosismo, o el peronismo, o cualquier cosa en realidad en donde los bandos se pueden pelear a muerte. Vuelvo al ejemplo de la guerra antiinsurgente, o insurgente según el bando ¿Fue una guerra civil subdesarrollada o la interna del peronismo por otros medios? ¿30.000 o 7.000 desaparecidos? Solo a modo de ejemplo. Por lo mismo tu lectura de los dos bandos que pinta Perez Reverte está teñida del mismo estereotipo que el absurdo y copiado de tantos otros (el Rick de Casablanca, Bourne, James Bond, etc.) personaje de Falcó; hablás de un bando gris y otro heróico y parece que te olvidaras de los fanáticos y suicidas falangistas que participan del intento de rescate y, saliendo del ámbito literario fue un Presidente de la República que dijo que no temía a nadie, excepto a un Requeté comulgado.
Por lo demás coincido con vos, lo peorcito que he leído de PR; me encantó La Reina del sur, disfruté mucho con El club Dumas y seguí con mucha atención el tango de la guardia vieja, que, además de haberme gustado, algunas escenas transcurren a una cuadra de donde vivía hasta hace poco y hace una buena reconstrucción del Bs. As. orillero de principios de siglo. El tipo se informa a conciencia de las épocas y lugares sobre los que escribe y eso se agradece. Lo que no pienso leer es la saga del Capitán Alatriste, solo por el deprimente y bajoneante nombre que le puso al personaje.
Si te animás a darle otra oportunidad esas novelas que te mencioné me parecen recomendables.

Alice Silver dijo...

Muy interesante el tema que mencionas Leandro... creo que a nosotros la GC nos pilla más lejos que a vosotros las dictaduras, aunque todavía haya gente que le parezca que sigue viviendo en el franquismo después de tantos años (se ha oído mucho esta palabra últimamente a propósito del tema de la independencia de Cataluña).

Lo curioso de nuestra GC, como mencionaba Lorenzo Silva en una ocasión, es que la literatura y el cine han sido creados en su mayor parte desde el bando perdedor y tienen un discurso bastante único, con el que por otra parte me identifico. Lo original de Reverte es que sitúe a su personaje en el lado de los "malos", aunque probablemente el personaje evolucione hacía algún otro lado.

Leandro Bazano dijo...

Por las dudas aclaro que también me referencio, en líneas generales, del lado del bando perdedor. Siempre trato de ubicarme en la época y de pensar que hubiese hecho en ese momento; sin el menor titubeo que el 18 de Julio de 1936 me alineaba con la república y en contra del alzamiento, claro que no se como hubiese evolucionado cuando el comunismo se enseñoró con los resortes del poder y se preocupó más por imponerse que por combatir al fascismo. Toda mi familia, que siempre fue muy comprometida politicamente, apoyó a la república y nunca faltaron libros y fascículos sobre la guerra; recuerdo de muy chico que mi padre tenía la banda de sonido de Morir en Madrid, película que ví siendo adolescente, y se escuchaba regularmente.
Los ejemplos que mencioné eran a título de que en ambos bandos hubo heroes y cobardes, bajezas y grandezas; respeto al soldado independientemente del bando para el que luche, aún cuando aborrezca la causa que defienda (también a mero título de ejemplo no puedo dejar de sentir admiración por la División Azul, pese a que pelearon con el bando erróneo, o por la Brigadas Internacionales, pese a que en su mayoría era funcionales al stalinismo).
Con respecto a nuestras dictaduras no puedo dejar de mencionar que ninguna duró 40 años ni costaron un millón de muertos (por más que se puedan discutir in eternum las cifras). Perdón, admito que es una chicana de mal gusto, pero no hay manera de que la evite.
Es una buena observación la de Silva, intuitivamente siempre evité los autores españoles que escribieron sobre ese tema; leí a Beevor y a Thomas por ejemplo y en cine, salvo alguna película en tono de comedia, prefiero el documental mencionado o Tierra y Libertad de Loach que algún pastiche gallego (sabés que para nosotros todos los peninsulares son gallegos) que ví de pasada.

Alice Silver dijo...

Gracias Leandro, es muy interesante leerte.

paloma dijo...

Pues a mi me encanto. Me gusto ese toque de saber el final real y no saber si va inventar uno o no. Y eva tambien me ha gustado. Me gusta el personaje.

Alice Silver dijo...

La verdad es que sí me quedé con ganas de conocer a Eva un poquito más...